domingo, 8 de marzo de 2026
CORTITO Y AL PIE
Hoy dos reseñas breves, porque estoy bastante metido con otros temas que requieren atención, entre ellos la organización del evento anual de los Premios Cinder, para el que ya falta menos de un mes.
Prometí para Marzo más historieta latinoamericana, y acá estoy con Laberinto, una obra corta, escrita y dibujada por el maestro paraguayo Roberto Goiriz, que originalmente se serializó en Aces Weekly, la antología digital que dirige David Lloyd.
Nada, imposible que no me guste una historieta que gira en torno a la magia de la lectura, la cultura, la imaginación puesta al servicio del bien común, y que encima tiene guiños futboleros y homenajes a Jorge Luis Borges, Alberto Breccia, Robin Wood y Howard P. Lovecraft. En todo caso, lo que queda por evaluar es cómo hace Goiriz para meter todo eso en el contexto de un comic de aventuras. Sobre todo si pensamos que cuenta con solo 31 páginas para presentarnos a los personajes y el mundo en el que habitan, plantear un conflicto, llevarlo al climax y resolverlo. Y la verdad que lo logra de manera muy solvente. El misterio avanza, se enrosca, pasa de lo cotidiano a lo sobrenatural, llega a un punto de máxima tensión y desemboca en un final rápido, pero satisfactorio.
El dibujo es claro, sólido, siempre en una línea de realismo académico, pero con pinceladas de virtuosismo que me recordaron al malogrado Dave Stevens. En los momentos clave, Goiriz abandona la puesta en página tradicional en favor de una más ambiciosa, pero en ningún momento sacrifica la prolijidad en la forma de presentar gráficamente la narración. El color tal vez sea el rubro con más altibajos, donde el autor alterna hallazgos notables con decisiones (para mi gusto) más cuestionables.
A grandes rasgos, Laberinto es una muy bienvenida historieta de misterio y aventura, en la que se destacan un planteo sumamente original y un dibujo clásico, sobrio, y a la vez con mucho espacio para que Goiriz nos brinde un despliegue de imaginación a la altura de lo mejor de su vasta trayectoria.
Y llegué al final de East of West, la serie de Jonathan Hickman y Nick Dragotta que reseñé en su totalidad acá en el blog. ¿Es un final justo? Sí. Pierden los que merecían perder y zafan los que merecían zafar. ¿Es un final a la altura de la ambición que demostró la serie a lo largo de los diez tomos? No, lamentablemente. Sin ser una cagada, el final tiene mucho menos impacto del que amagaba con tener en la previa. Semejante construcción, con tantos años de trabajo, con un elenco tan amplio y complejo, con todas las situaciones tensas que se acumularon episodio a episodio, con todo ese clima de "se pudre todo" que los autores le insuflaron al relato, parecía que iba a desembocar en algo un poco más pulenta que lo que nos traen Hickman y Dragotta en el tomo final.
Hay momentos fuertes y emotivos, y hay (en las últimas páginas) un nuevo statu quo que hasta puede ser interesante para explorar en una eventual secuela. Y el dibujo está buenísimo, como siempre potenciado hasta el infinito y más allá por la extraordinaria labor del colorista Frank Martin. Pero no sé, esperaba más. Por la guita que hay que poner para tener los 10 tomos, por las horas que requiere leerlos, por el espacio que te ocupan en la biblioteca, por la chapa de los autores... por varios motivos esperaba más. El camino hasta acá fue bastante disfrutable, no es que sufrí o pedí la hora para llegar al final de East of West. Simplemente me parece que a lo largo de nueve tomos me convencieron de que esto era hiper-grosso, y el final no es hiper-grosso.
Nada más, por hoy. Disculpen la brevedad de los textos y vuelvan pronto, que en cualquier momento hay nuevas reseñas acá en el blog.


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ResponderEliminarA pesar de lo que decis del final ( que parece ser un problema comun de Hickman, por que su actual Ultimate Spider-Man tuvo problemas similares) me re cebaste con East Of West en todas estas reseñas.
ResponderEliminarPor cierto hace poco por fin termine dos comics que venia leyendo hace 1 año y medio por cuya recomendacion ( una en el blog y la otra en una de las comiqueando de papel viejas que herede, aunque ahora que lo pienso, puede que haya sido de diego) te queria agradecer: Transmetropolitan y Hitman. Joyitas ambos, muchisimas gracias
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