miércoles, 26 de agosto de 2026
MIERCOLES MAJESTUOSO
Hacía mucho tiempo que no me tocaba reseñar el mismo día dos libros tan buenos.
Empiezo en España, año 2020, con la obra de Javier Olivares y Santiago García inmediatamente posterior a aquella bomba atómica que fue Las Meninas (ver reseña del 12/07/17). Cebados por el éxito, emprenden esta epopeya de 240 páginas titulada La Cólera, en la que revisitan nada menos que La Ilíada y (en menor medida) La Odisea. Lo único criticable que tiene este comic es el formato: no hacían falta tantas páginas y no hacía falta una edición tan cheta y tan cara. Todo lo demás es excelente.
Hay mucho para sorprenderse en La Cólera. Son muchos momentos, muchas imágenes, muchos diálogos que uno no pensaba que iba a ver alguna vez en un comic. Yo particularmente tampoco pensé que alguna vez iba a ver a Olivares dibujar mejor que en Las Meninas, pero acá se supera a sí mismo muy holgadamente. El tratamiento del color es tremendo, las composiciones, el armado de las secuencias, la forma en que su trazo recupera los rasgos clásicos del arte de la antigua Hélade... Sin dudas esta es la obra definitiva de un artista que se subió al Olimpo hace décadas y no se piensa bajar.
A lo largo del primer tramo, Aquiles (el protagonista indiscutido de La Cólera) afirma haber vivido otra vida, pero en el cuerpo de una mujer (bastante parecida a él) llamada Pirra. Más tarde, cuando Aquiles se distancia de Agamenón y se decide a abandonar la guerra de Troya y volver a su patria junto a su amado Patroclo, cae desmayado y alucina: su madre se le aparece y lo lleva a otra realidad, a la realidad donde vivió como Pirra. Y acá García y Olivares cambian totalmente el tono del relato, que pasa a ser una de ciencia ficción. Y como en las buenas historias de ciencia ficción, la realidad que vive Pirra ofrece muchísimas resonancias con nuestra época y nuestro contexto social. Para narrar este segmento del libro, Olivares no solo cambia radicalmente de estilo, sino que además ¡tenés que dar vuelta el libro! Y leer estas páginas en sentido oriental, como si fuera un manga. Un delirio magistral, un pase de magia que nunca te ves venir. Para el final, volvemos a la guerra de Troya, la tragedia sacude a Aquiles y crece la figura de Ulises, que asume un rol de personaje secundario importante, mientras que hasta acá apenas figuraba como uno más de los griegos que asediaban sin éxito a los troyanos.
La Cólera es una obra maestra, principalmente por la ambición con la que está encarada por García y Olivares, pero también por la jerarquía que se ve en cada aspecto de la realización. Es impactante, es emotiva, es brutalmente original y le agrega tanto a la historia que todos conocemos, que la resignifica por completo, la convierte en otro tipo de saga, con otra dimensión que la versión de Homero no tenía, y que nadie va a poder reproducir sin copiar alevosamente a este trabajo. Si te gustan el comic europeo actual o las epopeyas de la antigua Grecia, seguro ya tenés La Cólera en tu biblioteca... o en un altar.
En 2023, a alguien se le ocurrió compilar en un libro todas las historias cortas ambientadas en el universo de Bone que andaban por ahí, desparramadas en distintas antologías. El libro se llamó More Tall Tales, y el glorioso Jeff Smith escribió y dibujó una secuencia 100% nueva, pensada para hilvanar estas historias cortas. Bone es una creación tan perfecta, tan sólida, que prácticamente cualquier historia que se nos ocurra ambientar en ese contexto va a tener el atractivo suficiente para que uno (que es fan de Bone desde Cemento) la disfrute a pleno.
More Tall Tales abre con Coda, que es un epílogo al último tomo de Bone, también íntegramente realizado por Smith. Es una aventura de 36 páginas, narrada a un ritmo trepidante y con muchísimo humor. Y será todo lo que aporte Smith al tomo. El resto de las historias cortas que aparecen en More Tall Tales están escritas por Tom Sniegoski, guionista al que uno asocia normalmente con historietas de Vampirella muy chotas publicadas en los ´90, pero que cuando viene a jugar al mundo de Bone, levanta mucho el nivel. Además de lograr un equilibrio entre aventuras y humor muy similar al de Smith, Sniegoski tiene mucho culo con los dibujantes: colabora en una historia corta con un muy decoroso Matt Smith, en otra con la solvente Katie Cook, en otra (la del guion más flojito) con un dibujante al que no conocía pero que me encantó (el elegante y vistoso Scott Brown), y en su historia más extensa (25 páginas) y más inspirada, tiene como dibujante nada menos que al legendario Stan Sakai. Si el libro trajera solo las 36 páginas de Coda, justificaría el precio de tapa, pero la verdad que el resto del material no desentona y para los completistas de Bone siempre es placer sumar estas joyitas semi-ocultas a nuestras bibliotecas.
Hay que hablar mucho de Bone, todo el tiempo (pueden ver la zarpada nota que le dedicó Diego en el nº 11 de Comiqueando Digital) para que nunca nos olvidemos hasta dónde puede llegar la historieta infanto-juvenil cuando se la hace sin transar, sin bajarse los lienzos, sin tratar de idiotas a los lectores. Me queda claro que no hay muchos autores en actividad con el talento narrativo y la imaginación de Jeff Smith, pero si más gente lee Bone, es más probable que la vara se eleve y que quienes hoy son lectores, mañana aspiren a ser autores y a alcanzar las cotas de calidad que alcanzó Jeff Smith ya desde su primera obra importante. Después podemos pensar a quién hay que matar, torturar o secuestrarle los hijos para que Bone tenga una edición argentina, no? Pero bueno, eso ya es otro tema.
Nada más, por hoy. Ya me meto en la transmisión de Agenda Abierta para conversar con ustedes hasta las 00:30 de mañana. Y obviamente nos reencontramos pronto, con nuevas reseñas acá en el blog.


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