lunes, 21 de septiembre de 2026

LLEGÓ LA PRIMAVERA

Pero no nos hagamos muchas ilusiones, que el clima sigue espantoso y todavía quedan muchos meses de gobierno de la ultraderecha. Vuelve el segmento titulado Un Poco de Humor Francés, y vuelve nada menos que el maestro Philippe Vuillemin con un álbum de la serie Sales Blagues, publicado en España como "Chistes Guarros". Acá todavía Vuillemin no publicaba en Norma, en esos álbumes chiquitos en tapa dura y a todo color, sino en la gloriosa colección ¡Me Parto! de La Cúpula, que era en tapa blanda y en blanco y negro. Por ende, las historietas están pasadas a una escala de grises bastante presentable. Como era de esperarse, se extraña el color, porque en manos de Vuillemin el color es más que un componente visual: es también un elemento narrativo y un recurso expresivo de enorme impacto. Pero bueno, es lo que podía hacer La Cúpula en esta colección de joyas del humor, intencionalmente más barata que los álbumes promedio de aquel entonces. Si bien no todo el álbum está compuesto por historietas de dos páginas, estas son las que predominan. Hay una de tres páginas bastante graciosa, pero la de cuatro páginas y las poquitas de una sola, no me resultaron particularmente memorables. Como ya mencioné en otras reseñas, las Sales Blagues no son otra cosa que adaptaciones al comic de chistes que pertenecen a la tradición oral, pero ahora sumo el dato de que la serie no fue iniciada por Vuillemin, sino que la heredó de Reiser y Coluche, siempre en las páginas de L´Echo de Savanes. Como siempre en estas recopilaciones, hay chistes mejores y chistes peores, pero en general lo que más gracia me causa a mí es cómo Vuillemin pasa todos esos micro-relatos por su prisma grotesco, visceral y esperpéntico, para que -si no te cagás de risa- por lo menos te cagues de asco. También como siempre, abundan los chistes de caca, de pedos, de porongas, de garches inmundos (con ancianos, animales, discapacitados, etc.), de judíos, de curas y de leperos (que son los chistes que nosotros contamos con los gallegos y los franceses cuentan con los belgas). Y también, al ser material que proviene de la tradición oral, hay chistes puramente verbales, que funcionarían (no creo que igual de bien) sin el apoyo de los dibujos. En fin, quienes leen el blog hace un tiempo, ya saben de mi debilidad por las groserías extremas de Philippe Vuillemin. Me gusta cómo dibuja, me gusta cómo narra, y si el material que elige para adaptar al comic no es el que más me divierte, no me preocupa demasiado, sobre todo porque en todos los álbumes de Sales Blagues hay por lo menos tres o cuatro chistes muy buenos. En este, sin dudas el que más risa me sacó fue el de la Barbie Divorciada, un chiste perfectamente oral, que no necesitaba de las imágenes para ser brillante. No tengo más libros de Vuillemin en la pila de los pendientes, pero siempre estoy atento a ver si aparece algún otro título de la colección ¡Me Parto! de La Cúpula, que estaba plagada de historietas humorísticas muy zarpadas y muy buenas.
Le entré muy manija al Vol.2 de ODY-C, la serie de Matt Fraction y Christian Ward cuyo Vol.1 vimos acá el lunes pasado, y me encontré con que no continúa la adaptación fumada de La Odisea, sino que agarra totalmente para otro lado. La protagonista ahora es Ene... con lo cual supuse que se venía una versión de La Eneida, de Virgilio. Bueno, más o menos. Hay algo del argumento de La Eneida en este segundo arco, pero también tiene mucho peso la historia de dos mellizos hijos de Heracles, que no sé si vienen de la mitología griega o si los inventó Fraction. Opto por lo segundo, porque no me suenan para nada sus nombres. Estos muchachos son fruto de una de las tantas violaciones que perpetra Heracles, y el tema de las mujeres violadas va a ser muy relevante a lo largo de toda la saga. Sons of the Wolf es un arco plagado de atrocidades, casi siempre con las mujeres como víctimas porque -recordemos- en este universo casi no hay hombres. Fraction acumula anécdotas truculentas con torturas, vejámenes, genocidios, sacrificios humanos y niveles escalofriantes de crueldad. Lo más parecido a una historia de amor, con algo de esperanza o de pureza, la protagonizan un adulto que fue usado durante décadas como semental y un nene de unos 12 años. Las diosas tienen mucho menos peso que en el tomo anterior, y en general hay menos espacio para la aventura. Sin dudas acá hay un retroceso respecto del primer TPB, incluso en el dibujo de Ward, que -si bien tiene momentos magistrales, indescriptibles en su osadía y en su belleza- no impacta tanto y muestra alguna que otra tirada a chanta. Cuando trabajás con línea clara, sin manchas negras, cualquier pifia se nota mucho y cada vez que mezquinás un fondo o un detalle, también. En general no sucede, y cuando sucede, la "transgresión" de Ward se pierde en el contexto de secuencias tremendas, con una planificación magnífica y una puesta en escena totalmente hipnótica. La vez pasada, textos e imágenes se mantenían muy arriba a lo largo de 100 páginas, esta vez el dibujo muchas veces tiene que remar momentos en los que el relato literario perdió mi interés. No tengo la menor idea de por qué esto se siguió llamando ODY-C, si ya no aparecen la nave homónima ni Odyssia, y ya la trama no tiene nada que ver con La Odisea. Investigué un toque y descubrí que allá por 2016 llegaron a salir los dos primeros episodios de un tercer arco argumental, centrado en Gamem, la tercera heroína de la guerra de Troiia, que apareció muy brevemente en el Vol.1 y a la que no se nombra en el Vol.2. Pero la serie quedó inconclusa hace ya diez años, y ninguno de los autores le tiró el más mínimo guiño a los lectores que les consultaron si la pensaban retomar en algún momento. Me imagino que a Fraction (hoy titular en la revista principal de Batman) lo que menos le debe importar en la vida es volver 10 años después a un título que vendía poco y que se caracterizaba por lo limado, lo etéreo, y el descomunal derramamiento de sangre y semen. Una pena, porque el concepto de ODY-C es fascinante y el Vol.1 es brillante por donde se lo mire. Hasta acá llegamos, por hoy. Gracias por todo y nos reencontramos pronto con nuevas reseñas acá en el blog.

1 comentario:

  1. Yo lo tuve este "Chistes Guarros", comprado en "La Fábula" hace mil. Pero lo regalé cuando conseguí los cuatro tomos de "Políticamente Inaceptable" de "Norma". Si te fijás, tiene exactamente el mismo contenido que parte de uno de los tomos, con idéntico orden de las historias y todo.

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