el blog de reseñas de Andrés Accorsi

miércoles, 20 de abril de 2016

CUATRO TEAM-UPS ARGENTINOS/ EXTRANJEROS

Hoy tenemos un post temático, centrado en cuatro trabajos de sendos dibujantes argentinos, en equipo con cuatro guionistas de cuatro países distintos.
Arranco con el Vol.1 de Dan the Unharmable, escrito por el maestro David Lapham y dibujado por Rafael Ortiz, hoy radicado en Francia. Esto tiene varias características típicas del sello Avatar: tetas, gore y un dibujo realista, a veces un poco frío. Pero lo interesante, lo distinto, es que se trata de una comedia, una aventura en joda, con tiros, persecuciones, piñas, explosiones, garches y violencia desmedida. Me hizo acordar bastante a Lobo de Alan Grant, o a Dicks de Garth Ennis. La trama está bien llevada, no está ni estirada ni apretada y tanto el protagonista como algunos secundarios están muy bien trabajados por Lapham desde el guión, que cumple los objetivos de shockearnos en algunos pasajes y arrancarnos una carcajada en otros. No es una obra trascendental, se puede vivir perfectamente sin leerla jamás y de hecho no creo que me caliente demasiado en buscar los tomos posteriores. Está bien para pasar un rato y para apreciar la notable evolución de Ortiz que hoy –cuatro años después de Dan the Unharmable- dibuja infinitamente mejor que en estas páginas.
Aram el Armenio es una colaboración entre el español Abel Alves y nuestra Majox, publicada el año pasado por el sello uruguayo Dragón Comics. Se trata de una aventura simple, clásica, con buenos y malos, ambientada en la época del genocidio armenio, cuando los llamados “Jóvenes Turcos” decidieron que los armenios eran una raza inferior e indeseable y los empezaron a matar sistemáticamente. Alves maneja muy bien la data histórica y sabe aplicarla a una historia chiquita, para que funcione como marco y no como reemplazo del guión. Majox se luce en las expresiones faciales y corporales y cuida muchísimo el verosímil en una notable recreación de edificios, uniformes, armas y vestidos de hace 100 años. La complementa muy bien el color de otra argentina, Lara Lee, a quien vimos el 12/08/15 coloreando a su novio, Carlos Aón. Pese a algunos puntos en común, Aram el Armenio no va a ser nunca Maus principalmente porque es mucho más breve (70 páginas) y porque elige contar una epopeya casi unipersonal, por encima de la crónica de la época y de la bajada de línea, que también están y están muy bien puestas.
Otra historieta basada en hechos reales es Tupamaros: La Fuga/ 1971, obra del guionista uruguayo Roy y la dibujante mendocina Lauri Fernández, la misma dupla de Regulación 0.75 (ver reseña del 03/01/15). Este trabajo tiene el atractivo de ver a Lauri sumar el color a su arsenal de recursos expresivos. El dibujo está muy bien de punta a punta del libro, y el guión… es interesante. Roy elige no bajar línea política y concentrarse en lo insólito, lo asombroso, lo hollywoodescamente espectacular de la fuga masiva de presos (políticos) del penal de Punta Carretas. A los hechos que son de público conocimiento (sobre todo si sos uruguayo), Roy le suma muy buenos diálogos y se las ingenia para darle dinamismo a algo tan parsimonioso como unos presos que cavan un túnel durante meses, con la mayor de las carpas para que no se aviven los guardias de la cárcel. Si sos fan de Pepe Mujica, acá lo vas a ver joven y en un rol muy distinto al habitual.
Y termino con un team-up entre el británico Peter Milligan y el rosarino Leandro Fernández, publicado por Vertigo entre 2014 y 2015. The Names tiene bastante de thriller financiero (ese extraño subgénero tan popular en Francia) pero además tiene machaca de alto impacto, con tiros en la cara, patadas, piñas y cuchillazos a granel. Y un elemento fantástico: una especie de virus informático que cobra vida y empieza a atacar a los programas que usan los capos de la timba financiera para mover fortunas en el circuito de los bancos, las bolsas de valores y las cuentas ocultas en paraísos fiscales (no sé si te suenan). La trama involucra a asesinos seriales, comandos paramilitares, un pibe genio cuyo cerebro opera con una lógica 100% matemática, una mujer que fingió su muerte para insertarse en el (oscurísimo) corazón de la matufia financiera y una chica entrenadora de crossfit y experta en artes marciales dispuesta a desentrañar y vengar la muerte de su marido. Es una historieta muy ganchera, en la que pasan cosas fuertes todo el tiempo, con ideas muy atractivas, un enfoque muy original (no esperábamos otra cosa de Milligan), un clima de aventura recontra-vibrante y excelentes dibujos de Leandro. Y re-da para continuarla, aunque ahora la dupla está con otro proyecto en Image.
Para la próxima, prometo entrarle a las últimas publicaciones aparecidas en Argentina en 2015. La seguimos pronto.