el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 8 de julio de 2016

FERIADO CON RESEÑAS

Se me atrasó unos días el viaje a España, así que aprovecho para meter otro posteo, con reseñas de tres libros que me bajé esta semana.
Uno de los artistas que iba a viajar a Gijón y finalmente tuvo que cancelar (gracias a la ineptitud y la desidia de la cancillería argentina, para peor) es Iñaki Echeverría, quien está presentando su nuevo libro, La Vida de un Padre Abrumado. Se trata de tiras de humor costumbrista (unas cuantas se publicaron en el sitio web de Comiqueando hace un par de años), centradas en un dibujante de treinta y muchos que tiene que lidiar con dos hijas chiquitas. Por momentos se parece bastante a Siento y Miento, de Alfredo Rodríguez, con la diferencia de que el personaje de Iñaki está solo. No aparece ni se menciona nunca a la mamá de las nenas, un personaje cuya importancia crece a medida que su existencia se silencia. Al final, ya hace MUCHO ruido el tema de que nunca se mencione a la madre de Cata y Francisca. Por suerte el humor de Padre Abrumado es fresco, ingenioso, filoso en los momentos justos, con una dosis de mala leche que le impide derrapar hacia la ternura blandengue… y el dibujo de Iñaki es buenísimo, simple, efectivo y original. Un libro zarpado en tamaño y en calidad de edición que –si hay justicia en el mundo- será comprado, disfrutado y atesorado por bocha de gente de la que habitualmente no consume historietas.
Las Oscuras Manos del Olvido, de los maestros españoles Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, es la típica historieta que hace 20-25 años yo habría puteado sin piedad. Por amarga, por pretenciosa, por diluir una trama de acción (una vendetta entre gansters de Marsella y terroristas del País Vasco) entre miles de escenas introspectivas, por bombardearnos con data acerca de tragedias históricas del Siglo XX (la “guerra sucia” entre la ETA y el gobierno español, la cruenta independencia de Argelia), por inundar los diálogos de referencias a los cuadros de Michel Serre, las canciones de Charles Aznavour, las novelas de Albert Camus y las películas de Pier Paolo Pasolini. Todas esas cosas, hace unos años me molestaban, me parecía que iban contra la esencia misma de la experiencia de leer comics. Después, por suerte, uno madura y se da cuenta de que con esos elementos también se puede enriquecer notablemente una trama… y venderle el proyecto a un editor francés. Como siempre, Hernández Cava descolla a la hora de darle profundidad a los personajes y los conflictos y humilla con la calidad literaria de sus bloques de texto. A la larga, lo único que no me fascinó del guión es el ritmo. Y el dibujo de Seguí es magnífico, muy distinto de lo que hacía en El Víbora en los ´80, pero de un nivel inobjetable. Si no te ennerva que una novela gráfica se tome a sí misma demasiado en serio, Las Oscuras Manos del Olvido te va a atrapar.
Cierro con un nuevo tomo de Bakuman, el manga sobre mangakas que conmueve y apasiona de punta a punta, sin bajar jamás la calidad, sin quedarse sin ideas, sin perder la magia y la capacidad de sorprendernos. Este Vol.13 es casi un autoconclusivo insertado en medio de la saga. El guión de Tsugumi Ohba se las ingenia para que todo, incluso los mangas que producen los Muto Ashirogi (y sus colegas/amigos/rivales), pase por el tema del amor y las relaciones sentimentales. No se desactiva ninguna de las subtramas que se venían desarrollando, pero todas pegan un viraje para el lado del romance, resuelto con maestría por el guionista. Hay situaciones muy cómicas, que me hicieron reir bastante, y como siempre, mucha data acerca del backstage de las antologías shonenosas más populares del mercado japonés. El dibujo de Takeshi Obata, brillante como siempre. La verdad que mientras leía Death Note jamás se me ocurrió que este tipo podría ser un crack dibujando comedia costumbrista. Pero bueno, los genios son así. En Argentina faltan salir siete tomos para completar la serie y uno ya empieza a desear que no salgan nunca, porque la idea de una vida sin Bakuman es aterradora.
Me llevo varios libros para leer en el viaje y la tablet, así que no prometo nada, pero es probable que postee alguna reseña desde Gijón. ¡Hasta pronto!

2 comentarios:

Facundo López dijo...

De Iñaki estaba escuchando hasta hace un rato su entrevista en el programa de Pánico, Rock y Cómics, así que cuando llegue a la comiquería amiga de Mardel, lo esataré comprando.

Hoy justamente me terminé el Bakuman #13, es un manga que me encanta, pero que no puedo leer de una sola sentada, y no porque sea malo ni mucho menos, pero me abruma que siendo un shonen, tenga tanto diálogo (me pasó lo mismo con Death Note). Hay una situación puntual de este tomo que me gustó mucho, donde uno de los editores me parece, o uno de ellos, le habla a otro personaje y le dice "hay mangas que no te hacen reír, pero hacen que tengas una sonrisa a lo largo de toda la lectura" (algo así) y es impresionante porque cuando leés esa línea, te das cuenta de que efectivamente estuviste y estás sonriendo mientras lo leés.

Hermes dijo...

no desees tanto eso de que no terminen de sacar bakuman que por ahí se cumple, jajaa es chiste lo cierto que por lo menos en lo que va del año Ivrea se merece mi respeto por el ritmo en que viene saliendo Bakuman, que es el único manga que estoy leyendo por ende poco me importa si los demás títulos tienen esta regularidad.