el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 19 de septiembre de 2016

OTRA VEZ TRES

Difícil imaginarse una novela como Crimen y Castigo (la obra maestra de Fiodor Dostoievski) reversionada por el maestro Osamu Tezuka. Son esas cosas que hasta que no las tenés en las manos, no podés creer que existen. Esta historieta existe, fue realizada en 1953 por el Manga no Kamisama y, como apenas llega a las 130 páginas, la extinta editorial Otakuland la publicó junto con Lemon Kid, otra historieta de Tezuka de ese mismo año.
Estamos hablando de un Tezuka tempranero, de aquel autor que pensaba básicamente en los chicos como público de su obra, lo cual explica por un lado cierta precariedad en el grafismo del maestro, y por otro esa impronta tan cercana a la de los dibujos animados clásicos de la Warner y los hermanos Fleischer, con esos movimientos ampulosos y esos gags en los que los personajes se golpean y tropiezan cada dos escenas. Sin embargo, Tezuka hace pocas concesiones a la hora de bajarle la truculencia o el morbo al clásico de la literatura rusa: los hechos de la novela no están demasiado suavizados, ni trivializados. A pesar de los chistes pavotes, sigue siendo una historia sórdida, de asesinatos, mentiras, miserias, traiciones, obsesiones y grieta social entre ricos y pobres, con la revolución de 1917 como marco histórico. Tezuka resume, simplifica y sobre todo narra en otro idioma (el de las imágenes secuenciales) la historia original. Así es como Crimen y Castigo pasa a ser un relato dinámico, intenso, con mucha indagación en la psiquis de los personajes (principalmente Raskolnikov) pero también con mucha acción.
Y la otra historieta, el western Lemon Kid, es brillante. Creada 100% por el maestro, es una cátedra de revisionismo en la que Tezuka le da carnadura humana a los típicos héroes y forajidos del Lejano Oeste, como para demostrar que ese género también lo tenía perfectamente estudiado. Es un historia realmente bellísima, redonda, atrapante, a la que no le falta ni le sobra nada.
Sin sacarme el kimono me vengo a Argentina, al 2016, cuando se publica Bushido, la primera novela gráfica del cordobés Hernán González. En realidad, el término “novela gráfica” le queda un poco grande a Bushido, dada su breve extensión (49 páginas con pocas viñetas en cada una), pero bueno, ya le encontraremos el término cool y comercialmente viable a este tipo de relatos. ¿Qué más le falta a Bushido? Creo que dos cosas: en primer lugar, más espacio para desarrollar al personaje principal y que nos importe un poco más lo que le sucede. Y en segundo, más claridad en la narrativa, ser menos críptica en la forma en que se muestran los sucesos. A uno, como difusor de este medio, le gusta que cada historieta pueda ser disfrutada por un público amplio; y la verdad es que Bushido parece pensada para ser decodificada por un lector que se bajó toneladas de historieta experimental y rara. Una pena, porque la idea es buenísima, y porque el dibujo de Hernán González estalla con una magia única, original, de una potencia expresiva que por momentos nos hace preguntarnos si no estaremos viendo el nacimiento de un nuevo José Muñoz.
Me siento un hijo de un tren cargado con siete millones de putas y manejado por el ministro Aranguren por dedicarle apenas un parrafito a las casi 120 páginas de historieta que ofrece Mister X: Eviction, pero lo que tengo para decir sobre este material (originalmente serializado en 2013) es muy simple: me parece lo mejor en los 30 años de trayectoria del personaje. Sí, mejor que la saga que dibuja Jaime Hernández. Acá el maestro Dean Motter está recontra-afianzado en su estilo, el timing de los guiones es perfecto, la combinación entre novela negra, cine expresionista alemán de los años ´30 y ciencia-ficción limada funciona como un relojito y el laburo que hay en el desarrollo de los personajes es encomiable. Además dibuja, colorea y rotula todo el propio Motter, en una línea estéticamente impecable, con trucos narrativos heredados de Will Eisner, diseños de autos, trajes y edificios que lo emparentan con Daniel Torres y un manejo de la composición y de la mancha negra más cercanos a un Darwyn Cooke. Si nunca leíste Mister X, no empieces por acá. Pero empezá rápido, así llegás a este libro donde –repito- me encontré con las historias más sólidas de este personaje que milita desde 1984 en las márgenes del mainstream norteamericano.
Gracias por estar ahí y la seguimos en cualquier momento.

4 comentarios:

Jack dijo...

Que recomendarías como el mejor lugar para empezar con Mister X? Tengo en vista los 2 HC de Dark Horse ("Mister X The Archives" y "Bride of Mister X") pero por ahí leí que la saga "Condemned" esta pensada como un reboot para los que nunca leyeron. Así que me queda la duda de por donde es mejor empezar

Andrés Accorsi dijo...

Yo arranqué por el principio y me re-cebé. Recomiendo hacer lo mismo a todos los interesados en esta serie.

Hernan Gonzalez dijo...

Muchas gracias Andrés! Ojalá llegue algún día al nivel del maestro Muñoz!

Hernan Gonzalez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.