el blog de reseñas de Andrés Accorsi

sábado, 25 de febrero de 2017

LOGAN

Mirá cómo te la vendo con una sóla frase: Wolverine, X-23, el Profe Xavier, Caliban, los New Mutants con Rictor a la cabeza y los Reavers con Donald Pierce a la cabeza, trenzados en una road movie crepuscular, sin historias de amor pedorras, sin boludeces, con niveles de violencia y emotividad a los que no puede aspirar ninguna de las otras películas de la franquicia X-Men.
Y no, Logan no es una película perfecta. Tiene un par de momentos en los que el ritmo se frena medio de golpe y el director/guionista James Mangold estira innecesariamente escenas que podrían resumirse muchísimo. Pero fuera de eso, estamos frente a 141 minutos de una calidad poco frecuente para el cine de acción en general, obviamente muy por encima de lo que vimos en las dos películas anteriores dedicadas al mutante canadiense.
Logan tiene dos cosas que las pelis anteriores no tenían y que se extrañaban grosso: por un lado, escenas intimistas con fuerte carga emocional, de esas que te redefinen por completo a los personajes; por el otro… ¡sangre! Veníamos acostumbrados a extensas secuencias de machaca salvaje en las que Wolvie pelaba garras y daba (o recibía) como en bolsa… pero no salía sangre, ni tripas, ni nada. Acá tenemos hectolitros de sangre, alguna que otra tripa y un montón de miembros mutilados: brazos, piernas y hasta cabezas seccionadas de sus respectivos cuerpos y volando por el aire. Lo más lindo (si tenés estómago para aguantar la violencia sanguinolienta) es ver a una tierna nenita de 11 años matar gente a lo pavote. La versión fílmica de Laura (o X-23) tiene una agilidad animal asombrosa, un instinto salvaje afiladísimo para las peleas y a Mangold no le tiembla el pulso a la hora de mostrar cómo roba, mata y mutila sin el menor reparo.
Laura es, sin dudas, el personaje mejor trabajado a lo largo de toda la peli. Pero los diálogos más graciosos, más intensos, aparecen cuando se trenzan Logan y el Profe, en escenas que aprovechan al mango la incomparable calidad actoral de Patrick Stewart, y en las que Hugh Jackman (bastante menos dotado que el británico) se las ingenia para salir bien parado. Y si bien hay varios momentos en los que la comedia funciona muy bien, el clima de la película es, en general, melancólico. Más allá de los (no tantos) chistes y la abundante machaca, esta es una historia crepuscular, la historia que cierra la saga de Wolverine y el Profe, de modo bastante definitivo. Eso también está muy logrado: minuto a minuto te vas convenciendo de que si la película termina mal, va a estar todo bien, que lo contrario sería ilógico. Logan está ambientada en el 2029, con un Xavier de 90 años y un Wolverine de alrededor de 150 (muy baqueteados ambos), no porque la trama requiera la proliferación de elementos futuristas (de hecho, me pareció que había muy pocos), si no para no aniquilar la posibilidad de que estos personajes aparezcan en otras películas, algo que parece bastante factible.
Además de una nueva y extensa formación de New Mutants lista para protagonizar infinitas pelis, Logan nos deja un montón de emociones, persecuciones, combates, puteadas (creo que la única peli de superhéroes con más puteadas es la de Deadpool), un muy lindo homenaje a la magia de los comics de X-Men, y sobre todo la posibilidad de disfrutar –por fin- de una gran película de Wolverine, algo que hasta ahora estaba en la lista de pendientes. Me hubiese gustado ver a Jackman aunque sea 10 minutos con la máscara y el traje marrón, o aunque más no sea con el traje amarillo (que me gusta menos hasta cuando lo dibuja John Cassaday), pero no. Acá tenemos 141 minutos de Jackman a cara descubierta, poniéndole rostro, cuerpo y expresión a su despedida del personaje, después de 17 años y 9 largometrajes. Veremos con quién lo reemplazan en las futuras entregas de la franquicia X-Men, que supongo que seguirá avanzando. De hecho, el guión de Logan tira puntas de historias que sucedieron en los años que nos salteamos para llegar al 2029 y que estaría muy bueno explorar.
Si me fui contento de cine cuando vi la segunda peli, con esta me fui flotando de felicidad. Obviamente la recomiendo mucho, y recomiendo también no quedarse a ver los créditos a la espera de una escenita extra, porque no la hay.

4 comentarios:

G' era dijo...

¿como que no hay escena posteriormente... Comió oposición!!!

G' era dijo...

¿como que no hay escena posteriormente... Comió oposición!!!

Gabriel Carranza dijo...

Pienso que en esta peli se confirma otro desacierto más que comete la empresa fox con el gran personaje de wolverine.

José Luis Boterberg dijo...

Solté alguna lágrima al final de la misma. Junto a Deadpool es lo mejor que ha producido Fox.