el blog de reseñas de Andrés Accorsi

sábado, 28 de septiembre de 2019

SABADO DE CHICAS

Lindísima noche para salir a atorrantear por ahí, pero antes, las reseñas de los últimos libros que estuve leyendo en la semana.
Arranco con SHIELD´s Most Wanted, el primero de los dos libros que compilan la breve serie de Black Widow lanzada después de Secret Wars por los maestros Mark Waid y Chris Samnee. Sí, ya sé que dejé colgada en algún punto la serie de Daredevil de estos dos grossos. Prometo retomarla, en algún momento. Pero mientras tanto, tenemos este thriller violento, trepidante, casi perturbador. Un arco argumental zarpado, donde vamos a ver a Natasha matar gente a sangre fría, enfrentarse a un nuevo adversario (y a SHIELD) y revisitar episodios turbios de su pasado, de la época en la que el régimen stalinista de la ex-URSS la convirtió en la agente secreta más letal sobre la faz de la Tierra.
Esto está muy bien, el dibujo de Samnee es excelente, me dejó con muchísimas ganas de leer el Vol.2 (se viene pronto), pero también con algunas cosas para cuestionarme. Primero, ¿este Waid es el mismo de siempre? No parece. Acá no hay un sólo paso de comedia, hay oscuridad y sangre a raudales, los otros personajes de Marvel aparecen en roles prácticamente intrascendentes, en 120 páginas nos cuenta lo que se podría haber contado sin ningún problema en una graphic novel de 64… Todas cosas con las que uno no asocia ni ahí al guionista. Repito: no está mal, está bárbaro. Pero parece mucho más… Greg Rucka que Mark Waid.
Y segundo, algo que recién mencioné al pasar, que es la brutal descompresión del ritmo del relato. Me imagino a alguien leyendo esto de a 20 paginitas por mes y le quiero ir a dar un abrazo y ofrecerle mi hombro para que llore. Esta vez el truquito para estirar no son los diálogos, sino las extensas secuencias mudas, en las que sólo vemos acción al recontra-palo, muy bien llevada a la página por un Samnee que deja la vida. O sea que lo que perdemos en sustancia a nivel guión, lo ganamos en intensidad y despliegue visual. Cierra bastante, aunque yo prefería la graphic novel de 64 páginas. Si sos fan de Waid, de Samnee, o de Natasha, dudo que esta serie te defraude. Veremos qué onda el segundo tomo.
Me cuesta explicar lo bien que la pasé leyendo Intensa, la nueva novela gráfica de Sole Otero. Si una comedia de alto voltaje erótico te hace reir y te produce algún zumbido en la entrepierna, como que ya está, ya tiene el aplauso asegurado. Intensa fue mucho más allá: Sí, me cagué de risa y sí, me amotinó la carne (como diría el Más Grande), pero además me hizo pensar sobre las relaciones de pareja desde una óptica muy ingeniosa, y al final me tiró la fatality cuando Sole remata con un giro brillante la trama de ciencia-ficción, que hasta ahí parecía más bien una excusa para que pasaran las cosas disparatadas que pasan a lo largo de estas 174 páginas.
Intensa tiene una premisa hiper-ganchera, diálogos geniales, garches muuuuy explícitos, de esos que no veíamos desde la época en que leíamos (con una sola mano) la Kiss Comix, una mirada irónica sobre la vida de los porteños mitad intelectuales/mitad chetos que pululan por Palermo, sutiles guiños a los que leemos literatura argentina contemporánea, y sobre todo ese enfoque que se disfraza de didáctico pero en realidad es humorístico, con el que Otero analiza a fondo las complejas sutilezas y las grotescas obviedades de los vínculos afectivos, el amor, la pareja, la seducción, el deseo, el tira y afloje entre personas que casi siempre se atraen pero rara vez se entienden. Sin spoilear nada del argumento (porque quiero que todos la lean), Intensa me llevó de las situaciones cotidianas de birras y mensajitos de whatsapp hasta la limadura cósmica de razas alienígenas en guerra, de la mano de un humor muy eficaz, de alto vuelo. ¿Me gustó más que Poncho Fue? Muchísimo más. Poncho recontra-fue.
El dibujo y el color están al mismo y excelente nivel de las otras obras recientes de Sole, con el agregado de que la vemos dibujar cosas que nunca antes había dibujado. El problema que tengo con la faz visual del libro excede por completo a Sole y abarca a un montón de autores y autoras actuales: ¿qué es esa pelotudez de no dibujar las calles entre las viñetas, la reputa madre que los parió? ¿Por qué creen que la página va a quedar mejor si apoyan una viñeta sobre la otra, sin dejar espacio entre ellas? Visualmente no aporta NADA y a nivel narrativo agrega una complicación totalmente innecesaria. Una historieta sin las calles (o zanjas) es como un cuento o una novela sin puntos ni comas. Si te esforzás, por ahí lo entendés igual, pero eso te distrae de lo importante, que es seguir el hilo de la historia. No entiendo, realmente, de dónde viene este capricho absurdo de omitir las zanjas. ¿Cómo los editores no les paran el carro a los autores que vienen con las páginas sin zanjas? ¿No se dan cuenta lo choto que es leer historietas así?
Dentro de todo, en Intensa no se sufre taaaanto este desacierto. No fueron tantas las veces en las que me colgué inspeccionando los dibujos, en busca de esa frontera esquiva entre una viñeta y la siguiente. Tiene que ver con una buena planificación de las secuencias por parte de la autora. Pero me imagino esto con las zanjas y –sin dudas- sería infinitamente más lindo de leer.

Bueno, nada más. Aguante Black Widow, aguante Sole Otero y a la hoguera las historietas sin zanjas entre las viñetas. Grazie per tutti y nos reencontramos pronto, acá en el blog.

1 comentario:

Unknown dijo...

Me apunto a Intensa, se ve interesante!!
Saludos!!