el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 6 de noviembre de 2016

CERRANDO EL DOMINGO

Desde el 04/01/15 que no me clavaba un TPB de Fables, aunque sí leí otras historias ambientadas en el maravilloso universo de esta serie de Vertigo creada por Bill Willingham y Mark Buckingham. Este Vol.19 tiene tres ejes fundamentales: 1) el cierre de la saga de Bufkin y la revolución en Oz, 2) el epílogo a Cubs in Toyland, más algún coletazo muy tardío del combate contra Mister Dark, y 3) la aparición de un nuevo personaje que rápidamente gana el centro de la escena y le impone un cambio grosero al status quo de Bigby Wolf, La infinita chapa de Snow White impedirá que este personaje crezca aún más y se convierta en el nuevo villano grosso de la serie, pero no quiero ahondar en detalles por si alguno todavía no la leyó.
Como siempre, Willingham sorprende con su gran manejo del protagonismo coral, sus diálogos repletos de sutileza y fina ironía, y con esa sensación de “plan a larguísimo plazo” que hace años se volvió tristemenet infrecuente en el mainstream yanki. El arco argumental de Bufkin (engalanado con los magníficos dibujos de Shawn McManus) se nutre además de una sana dosis de comedia, de una especie de caricatura de la clásica epopeya, mientras que el arco protagonizado por Snow White (donde la rompe -como es habitual- Mark Buckingham) ofrece una tonalidad dramática mucho más oscura, por momentos desoladora. Entre los dos, arman un paquete de unas 160 páginas sumamente disfrutables. Obviamente, si sos fan de Fables sabés que hay que bancar la serie hasta el final y si nunca la leíste, sabés que tenés que empezar por el Vol.1, no por este Vol.19.
El Loro de Frida Kahlo es el último libro de Jason que me compré, hace como un año, ya. Son 11 historias cortas, algunas mudas y otras con textos, coloreadas por el maestro Hubert y con un nivel promedio muy alto.
Jason se divierte jugando a las referencias. Hay muchísimos guiños al cine de clase B, a la música, a la plástica (algo bastante obvio cuando el título incluye a Frida Kahlo) e incluso a la política. Imaginate historias mitad pulp/mitad reflexivas, por las que pululan luchadores mexicanos, ladrones de bancos, monstruos, Marilyn Monroe, Chet Baker, Magritte, John F. Kennedy, Nostradamus, el Capitán América, druidas de Stonehenge, ancianas con Alzheimer y un disco de Van Morrison recreado en clave de portadas de comic de terror americanos de la época pre-Comics Code Authority. Te estarás imaginando (digo yo) un terreno fértil para el delirio más fumanchero, pero no: acá hay ideas y secuencias limadísimas, pero abundan los guiones redondos, perfectamente hilvanados, con algunos chispazos de poesía y otros de violencia, de una mala leche y una sordidez que se contraponen hábilmente al dibujo elegante y amistoso de Jason. Nada, No Preguntes, La Noche del Cazador de Vampiros, Lorena Velázquez y Karma Chamaleon son historietas brillantes y las otras seis tienen un montón de momentos memorables, silencios estridentes, ideas inquietantes… La verdad que Jason no defrauda casi nunca y los que venimos siguiendo su producción hace varios años no nos queremos alejar nunca del peculiar universo de este genio nacido en Noruega y afincado hace tiempo en Francia. El Loro de Frida Kahlo confirma el gran momento que está atravesando este autor y tiene todo para jerarquizar la biblioteca de sus fans.
Y hasta acá llegamos. Mañana tengo función de prensa de Dr. Strange, así que ni bien se pueda, comparto mis impresiones acerca de este esperado estreno de Marvel Studios. ¡Gracias por el aguante!