el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 22 de agosto de 2017

MAS VALE TARDE

Sigo en esta temporada compilcada, en la que los tiempos libres me son esquivos y bueno… la están pagando el blog y el canal de YouTube, donde estoy subiendo menos contenidos de los que me gustaría.
Arranco las reseñas de hoy con un repaso por el Vol.12 de Términus, el que marcó la despedida de la notable antología publicada en Rosario desde 2012. Me sorprendió gratamente Tomás Wortley, un guionista del que no recuerdo haber leído otros trabajos, que aporta una historia atípica e inquietante, muy bien dibujada por Renzo Podestá en un estilo muy atractivo. Tampoco recuerdo haber leído otras obras de Vicente Navarro y Pedro Villarejo, los autores españoles a cargo de otra historia extraña y un toque perturbadora, muy beneficiada por el uso de una narrativa bien tradicional, bien clarita.
Hablando de narrativa, impresionante lo que propone Fernando Baldó en sus seis páginas. La de Gastón Flores y Sergio Tarquini no es una idea super-original, pero está bien llevada. Gonzalo Duarte también juega a psicopatear al lector con otra historia bastante al límite, basada en la tensión, dibujada por un Tomás Aira muy correcto, aunque no tan potente como en los trabajos que hace para EEUU. Y si de perturbar al lector se trata, el que se lleva la medalla dorada es Nicolás Brondo, con cuatro páginas sin texto devastadoras.
Ya casi sobre el final, Iñaki Aragón forma equipo con Rodrigo Luján para una historia fuerte, conmovedora y a la vez sutil, dibujada como los dioses. Y cierra Bruno Chiroleu, el emblema de la Términus, con una de terror más clásica, muy redondita, con un dibujo exquisito y una cantidad de texto un poquito zarpada. Gran final para esta publicación que se ganó a fuerza de laburo, seriedad y calidad un lugar en la historia de la historieta argentina.
Me voy a Francia a 2015, cuando sale Astérix: El Papiro del César, el segundo álbum a cargo de la dupla integrada por Jean-Yves Ferri (que en unos días va a estar acá, en Comicópolis) y Didier Conrad. El primero tuvo críticas tan tibias que lo leí online y no lo reseñé. Este me lo compré (en oferta) y la verdad es que me gustó bastante.
El argumento gira en torno al manejo de la información. Cómo circula, quién la controla, qué pasa cuando al poderoso no le conviene que cierta información cobre estado público. Ferri habla (sin nombrarlas) de las redes sociales, de la internet, del rol del periodismo y sobre todo del famoso caso de los WikiLeaks. De hecho, un personaje central en la trama (Doblepolémix) tiene los rasgos de Julian Assange. Hay una vasta tradición de álbumes franco-belgas supuestamente apuntados al público infanto-juvenil pero con la astucia como para tocar temas contemporáneos y jodidos (tradición que comparte también Groo the Wanderer, en otro continente) y con El Papiro del César, Ferri demostró que puede hacerle honor a esa tradición. Sumale una buena dosis de acción, varios chistes muy graciosos (hay un romano llamado Antivirus al que lo mandan a “instalarse” en un puesto de vigilancia, por nombrar uno sólo) y hasta algunas pinceladas de desarrollo de personajes que realzan los roles de Abraracurcix y Karabella. Así llegamos a un resultado más que satisfactorio, muy por encima de los álbumes que tuvimos que padecer durante la época “solista” de Albert Uderzo.
Conrad, por su parte, es un imitador correcto de quien fuera su maestro. Nunca lo va a igualar, nunca va a pasar de ser una copia aceptable, nunca va a tener esa magia del mejor Uderzo, ni la originalidad de proponer un estilo propio. Y la verdad es que yo iría por ese lado: a despegarme de Uderzo y a dejar que aparezca el Conrad más puro, más genuino… que quizás sea esto que vemos acá, andá a saber… Que no es choto, pero es derivativo, es un esfuerzo demasiado denodado por engañar al lector, por que nadie note que el que dibuja ya no es Uderzo. Dejémonos de joder: si hace 40 años que vienen reemplazando a René Goscinny, no veo cuál es el problema en que se note que también Uderzo pidió el cambio y habilitó el ingreso de un suplente…
Para Octubre se viene el tercer álbum de esta nueva etapa de Astérix, y la verdad es que El Papiro del César nos permite darle crédito a Ferri y Conrad para que sigan adelante con esta versión que nunca va a ser la definitiva, pero que es más que respetuosa del inmenso legado de Albert y René.
Este finde, mi gira interminable me lleva a la Pergamino ComiCon, así que los que anden por esa zona, están más que invitados a acercarse a saludar. Y como siempre, ni bien tenga un par de libros leídos, trato de hacerme un ratito para postear nuevas reseñas.

4 comentarios:

Nicolás Montes dijo...

Andrés, TENÉS que ver la última peli animada de Asterix si todavía no la viste, la Residencia de los Dioses. Bon Apetit
Excelente las reseñas como siempre

Andrés Accorsi dijo...

No, nunca la vi... ¿Está al nivel del comic? Mirá que La Residencia... es uno de mis álbumes favoritos y eso hace que le exija MUCHO a una adaptación...

Unknown dijo...

Yo la vi (por cosas de la vida, doblada al italiano) y es una muy buena adaptación del libro. Es la mejor peli de Asterix, al menos de las que yo he visto.
Juan

Nicolás Montes dijo...

Tanto como a la misma altura del álbum no te puedo decir..si es una adaptacion bastante digna, a un millón de años luz de las bostas live-action
Si te sirve de algo...
http://gr.ign.com/asterix-the-land-of-the-gods/13185/review/asterix-the-land-of-gods-review