el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 30 de junio de 2026

SUPERGIRL

Antes que nada, es justo aclarar que Supergirl me parece un personaje chotísimo, claro exponente de la falta de imaginación de los guionistas. ¿Cuál es el mérito de inventar un personaje exactamente igual a Superman, pero que en vez de un tipo de 30 sea una pibita de 15? Nada, es un choreo inaceptable... que DC en los ´50 no solo aceptaba sino que incluso promovía. Dicho esto, fui, garpé una entrada y me senté 110 minutos en una sala cuasi vacía a ver el largometraje de Craig Gillespie (a quien jamás había oído nombrar, porque -como siempre digo- no sé un porongo de cine). Y me encontré con un producto correcto, muy llevadero, con lindos efectos especiales, buenas actuaciones (destaco a Eve Ridley muy por encima del resto) y una trama que aparentemente está basada en una historieta (Woman of Tomorrow) que como no soy fan de Supergirl, jamás leí. Pero sí leí algunas críticas que señalaban que esa historia que Tom King había escrito para Supergirl no conectaba mucho con la esencia del personaje, al punto que se podría contar exactamente igual, pero con Power Girl, Donna Troy, Starfire o cualquier otra superheroína de DC en el rol protagónico. No sé qué tan fiel o tan lineal es la transposición a la pantalla de esa historieta (obra de la guionista Ana Nogueira), pero también tengo la sensación de que la historia que vi en el cine se podía contar con cualquier otra superheroína de DC. A favor del guion de Nogueira, debo decir que -a diferencia de Eternals, por ejemplo- encontró formas y momentos copados para meter algunos flashbacks al pasado de Kara Zor-El que explican un poco por qué su actitud frente a la vida es tan distinta de la de su primo Kal-El. Pero hay dos cosas que me hicieron ruido: por un lado, los flashbacks nos dan a entender que Kara lleva unos... ocho años viviendo en la Tierra, pero su arraigo con nuestro planeta es ínfimo. Ni siquiera se calentó en inventarse una identidad terrestre al estilo Clark Kent. Está un rato en la fortaleza del Ártico, un rato en Metropolis, y cuando puede se raja a otros planetas en busca de emociones fuertes, escabio y descontrol. La guionista finge demencia a la hora de contarnos qué hace Kara en la Tierra, en su día a día. ¿Con quién habla? ¿Quiénes son su Lois, su Jimmy, su Perry, sus Martha y Jonathan Kent? ¿O solo interactúa con Superman y Krypto? Ahí queda toda una faceta del personaje totalmente inexplorada. Lo otro que no me cierra: durante buena parte de la película, la trama se estructura como una carrera contra el tiempo: un reloj le marca constantemente a Kara cuánto falta para que, si ella no consigue el antídoto... alguien muera envenenado. Y en un momento, se olvidan totalmente de eso. De ser lo que marca el pulso de la trama, en un punto el paso del tiempo se vuelve algo etéreo, que no se nombra ni se especifica más. ¿Cuánto tiempo pasa Kara agonizando en la caverna? No se sabe. ¿Cuánto tiempo pasan Ruthye y Lobo en los calabozos de los Brigands? Tampoco se sabe. Y encima, en el tercer acto los personajes charlan tranquilos, como si no hubiera ningún apuro. Dale, flaca, apurate que se te muere... alguien. Fuera de eso, es un relato dinámico, con momentos espectaculares en los que los personajes hacen esas cosas que hasta hace unos años solo se podían hacer en los comics. No es una cosa que te pulverice en cerebro, no es una película memorable, pero dentro de todo la pasás bien. Hay drama, hay acción, hay toques de humor, los malos son una mierda que merecen ser ajusticiados sin el menor prurito, el hecho de que dos heroínas vayan contra una red de criminales que tratan a las pibas como mercancía me parece muy logrado, y por supuesto suma un montón que aparezca un grosso como Lobo. Jason Momoa ya está muy excedido de peso para hacer de Aquaman, pero la verdad que en el rol de Lobo está bárbaro y el argumento del film no desaprovecha para nada la irrupción en escena del último czarniano. Y lo más interesante: no juega exactamente de contrapunto de Supergirl, porque esta Kara es casi tan zarpada como el propio Lobo. Probablemente el encuentro con Lobo sea lo único de todo lo que pasa en esta película que va a tener algún peso en las futuras apariciones de Supergirl en las próximas pelis de Superman, o en una eventual segunda peli solista de la chica de acero (algo que pareciera poco probable dada la modestísima repercusión comercial de esta cinta). Aún así, me parece que Milly Alcock está sólida en ese rol y que la apuesta por darle un poco más de relieve al personaje (como para que sea algo más que un comic relief en la escena final de Superman) a la larga va a garpar. Ah, importante: NO hay escena post-créditos. Te podés ir del cine ni bien empiezan los títulos y no te perdés nada. Muy pronto volvemos con nuevas reseñas de comics, pero si querés leer mucho más, pasá por https://comiqueandoshop.blogspot.com/ y descargá por muy poquita plata el monumental nº13 de Comiqueando Digital.