viernes, 31 de julio de 2026
VIERNES DE TORMENTA
Mientras en Buenos Aires el cielo se desploma sobre nuestras cabezas, me siento a reseñar los últimos libritos que leí.
Detective Comics nº1027 es una mega-antología de 144 páginas con algunos pin-ups y 12 historietas de distinta extensión. Algunas te estafan con el viejo truco de "la introducción a una saga grossa que tenés que leer en otra/s revista/s", otras son historias muy menores, absolutamente de relleno, y siempre se cuela alguna gema zarpada, que por ahí no se republica después en los TPBs, ni en ningún otro lado. Por eso cuando encuentro estas antologías a buen precio, les entro. Por eso, y por los dibujantes. Acá dibujan (entre otros) Eduardo Risso, Walt Simonson, Ivan Reis, Riley Rossmo, Dan Jurgens, John Romita Jr., Emanuela Luppachino, Chris Burnham y Dan Mora. Con ese nivel de dibujantes, si me encuentro con tres o cuatro guiones de dignos para arriba, ya estoy hecho. Veamos...
El de Peter Tomasi, flojito, muy genérico, sin profundidad. El de Brian Michael Bendis es casi una pavada, pero con lindos diálogos. Greg Rucka sube mucho la vara con una historia (encima dibujada por Risso) compacta, original, hasta te diría necesaria, que debería republicarse cada vez que se recopila la gloriosa Gotham Central. La de James Tynion IV es sencilla y, sin ser demasiado original, es divertida, tiene onda y está muy bien escrita. La de Kelly Sue DeConnick no me llamó mucho la atención, por ahí hubiese funcionado mejor en menos páginas. Probablemente la más floja del libro sea la de Marv Wolfman, sostenida en un argumento que parece sobras recalentadas de los años ´70. Después de varios años sin escribir a Batman, Grant Morrison reaparece para... no escribir a Batman, sino que nos sorprende con una linda historia, una invitación a pensar qué significa ser justiciero en Gotham. Siempre digo que lo único que me gusta de todo lo que hizo Tom King con Batman es el one-shot con Elmer Fudd. Bueno, sumemos a la (brevísima) lista la historieta que aporta a esta antología, centrada en el Dr. Phosphorus y dibujada como la hiper-concha de Dios por Walt Simonson. A Scott Snyder se le ocurre una idea interesante: pensar cómo le pega a Jim Gordon la otra faceta de Batman, la del Batman que combate a mega-amenazas cósmicas junto a la Justice League y demás superhéroes, en epopeyas que contrastan brutalmente con el tono de los casos que resuelve el bati-oreja en su ciudad. No está mal, pero la idea es muy superior a cómo la desarrolla el guionista en estas páginas. Y para cerrar, tanto Dan Jurgens como Mariko Tamaki nos ofrecen prólogos a otros arcos argumentales que hay que seguir en otras publicaciones. El de Tamaki (la Joker War) nunca lo leí y el de Jurgens (Generations) lo leí en su momento y está bien... como presentación de una nueva continuidad (la 5G) que nunca se llegó a poner en práctica porque lo echaron a la mierda a Dan DiDio y su sucesora (Marie Javins) le bajó el pulgar a esa movida.
Obviamente, si sos fan de Batman seguro ya tenés este Detective nº1027 (salió en 2020). Y si no, no es una mala antología para ver qué estaban haciendo en esa época con el personaje y para disfrutar del talento de algunos de los mejores autores que tiene el mainstream yanki.
No sé si voy a poder escribir mucho acerca del Vol.1 de Mujina Into the Deep (la nueva serie de Inio Asano que Ivrea nos trajo este año a los lectores argentinos), primero porque este tomo es apenas una presentación de los personajes y el contexto en el que se van a mover, y segundo porque cuando repaso esas páginas, se me cae la baba, me resbala entre los dedos y el teclado y es un asco. Mujina Into the Deep nos lleva unos pocos años al futuro para narrarnos una sociedad rota, en la que hay un montón de gente que ya no tiene los derechos humanos básicos, es decir, acceso a la vivienda, a la salud y la educación. También se quedaron afuera del transporte público, el crédito, y un largo etcétera. O sea que hay una enorme masa de hombres y mujeres que ahora habitan las márgenes de la sociedad, a los que se llama "Mujina". Y como tampoco pueden ser juzgados en los tribunales ni alojados en cárceles, muchos de estos excluidos se dedican a cometer delitos, principalmente asesinatos por encargo. En este primer tomo, Asano nos brinda un panorama bastante detallado de cómo funcionan estos sicarios Mujinas, cómo construyen su propio submundo dentro de la ciudad, con sus propios códigos y demás, y lo más importante: nos invita a pensar lo cerca que está nuestra civilización occidental y ultra-capitalista de la que él imagina para este manga.
A través de personajes carismáticos, Asano urde una trama de acción y aventura sin pausa, pero sin descuidar nunca el tono admonitorio. Guarda, que estamos a milímetros de que esto que viven los personajes nos toque vivirlo a nosotros. Sigamos envueltos en el frenesí del consumo, la pelotudez, los videojuegos, los celulares, las celebridades mediáticas truchas, el sexo como mercancía, los medios de comunicación puestos al servicio del engaño y la oquedad, que el futuro de Mujina Into the Deep nos espera a la vuelta de la esquina. Vamos a ver cómo evoluciona, pero por ahora este es un manga que se propone contarnos qué pasa cuando los derechos humanos se convierten en privilegios de unos pocos.
El formato que eligió Ivrea para publicar Mujina Into the Deep es ideal para que los gloriosos dibujos de Asano y sus asistentes se luzcan mucho más que en los tomitos más chicos, y hasta logra que las páginas (que suelen estar muy cargadas de información) se vean con más aire, menos abigarradas. Alta manija para el arranque de una serie que Asano inició en 2023 y aún se está serializando en Japón.
Nada más, por hoy. Tuvimos un mes de mucha actividad en el blog, y obviamente vamos por más. Si todavía no te descargaste la Comiqueando Digital nº13 en https://comiqueandoshop.blogspot.com, ponete media pila que está muy barata y te va a hacer muy feliz. Grazie per tutti y ci vediamo.
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