el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 30 de octubre de 2017

CON ESTE RITMO LOCO

Sigo leyendo a muy buen ritmo y ya tengo otros dos libros para reseñar, en este caso dos gemas alucinantes.
Allá por 1976, el autor italiano Gianni De Luca (al que conocí gracias a mi amigo, colega y gurú Norman Fernández) realizaba una adaptación al comic de Romeo y Julieta, la famosa pieza teatral de William Shakespeare, para una revista infantojuvenil, obviamente italiana. En 2013, ese trabajo se reeditó en España en un álbum enorme y en blanco y negro.
Esto es sencillamente magistral. De Luca convierte a cada página en un escenario teatral en el cual mueve a los personajes, los hace actuar sin el encapsulamiento de las viñetas, de un modo único y perfectamente fiel a lo que hacen los intérpretes de una obra de teatro. Años más tarde, Dave Sim pondrá en juego estos mismos recursos en Cerebus… y hasta ayer yo creía que había sido el canadiense el primero en experimentar de esta manera con la página/ escenario. Evidentemente, De Luca estaba MUY a la vanguardia, más aún que el seminal Dave Sim.
Por supuesto que el ritmo de la narrativa, el despliegue de la acción en estas páginas/ escenario es lo que más llama la atención en esta versión de Romeo y Julieta. Pero también hay que destacar la inverosímil calidad del dibujo de Gianni De Luca, resuelto sin sombras, prácticamente sin manchas negras, hasta las últimas páginas, cuando la trama se sitúa en la cripta de los Capuleto y ahí sí, tenemos unos efectos de iluminación complejísimos, unas texturas demenciales y un clima totalmente distinto al del resto de la obra. De Luca hace gala de un excelente manejo de las expresiones corporales y faciales, en un estilo que anticipa muchas de las cosas que más adelante les veremos hacer (muy bien) a dibujantes como P. Craig Russell, Eric Shanower o Gabriel Rodríguez.
De la trama ni hace falta hablar, porque creo que todos saben de qué se trata Romeo y Julieta, no? Esta es una versión 100% respetuosa de la historia clásica. Ahí es donde a De Luca claramente NO se le ocurrió innovar. Pero así y todo, sin cambiarle una coma a la obra del bardo de Stratford-upon-Avon, el autor logró crear un comic absolutamente personal, visualmente inolvidable, con el que marcó un antes y un después en la adaptación de obras de teatro al lenguaje de la historieta. Muy recomendable.
Ahora sí, arranco con las reseñas de los libros de historieta argentina aparecidos en 2017 (algún día iba a llegar) y arranco muy, pero muy arriba con un librazo devastador: el tercer y último tomo de la Liga del Mal, con otras seis historias cortas a cargo de (por orden de aparición) Tony Ganem, Gerardo Baró, Patricio Plaza, Industrias Lamonicana, Diego Simone y Pablo Tambuscio. El prólogo de Rodolfo Santullo no miente: los seis se superaron respecto de sus aportes anteriores a esta antología. Quizás por la posibilidad de encarar historias un poco más extensas (16 páginas contra 12 que tenían antes), o quizás porque simplemente están más afianzados en esto de contar historias inclasificables en este maravilloso medio, en el que los seis corren con la ventaja de ser excelentes dibujantes.
Ganem reincide en su zona de confort: una supuesta aventura de fantasía heroica, a la que llena de chistes y situaciones absurdas realmente brillantes. Los diálogos están perfectos, la puesta en página tiene ideas geniales y visualmente no se puede creer.
Baró ensaya un post-holocausto uruguayo, también con muy buenos diálogos y un dibujo espectacular, un color hermoso, buenas ideas en la puesta en página y un protagonista sumamente carismático.
Plaza arriesga menos a la hora de armar las secuencias, pero te la clava en el ángulo con el dibujo, el color y sobre todo con el guión, que es original y sorprendente. Gran historia.
Lamonicana te atrapa en un thriller bizarro que logró ponerme muy nervioso. Un misterio, una obsesión, un relato que se despliega en dos tiempos distintos pero en un mismo lugar, notablemente resuelto y con los mejores diálogos del libro.
Simone finge contarte “una de acción”, pero por detrás de la acción urde una trama magnífica de vínculos entre personajes a los que YA quiero ver volver. Acá hay cameos de varios personajes de la Liga y un nivel de experimentación en la narrativa que te hiela la sangre.
Finalmente llega Tambuscio a tirarte la fatality, con una historieta PERFECTA (otra vez) que combina amor y horror, nostalgia y obsesión, dibujada como la hiper-concha de Dios. Si sos veterano y fan de Serú Girán, esta historia te agarra el alma, te la abolla como si fuera una servilletita de pizzería crota y te la tira al agüita del cordón de la vereda. Una maravilla, posta.
No me alcanzan las palabras para recomendar esta antología y una vez más, pido a gritos nuevas obras de estas seis bestias que ya se ganaron un lugar en la historia grande de la historieta argentina.
Y como siempre, prometo volver con nuevas reseñas ni bien tenga un par de libros más ya leídos. Ci vediamo.

3 comentarios:

Gabriel dijo...

hermoso lo de Gianni De Luca, se consigue fácil esto (u otras obras de él)?

Andrés Accorsi dijo...

Romeo y Julieta está editado en España... Me imagino que allá se conseguirá, y se podrá mandar a pedir. El resto es probable que se consiga sólo en italiano. La verdad que no sé... Como siempre digo, desde que existen internet y las tarjetas de crédito NADA es inconseguible. Dependerá en todos los casos de cuánta guita quieras gastar...

Milo Garret dijo...

Che, recién terminé de leer Liga del mal. Como siempre, los dibujos excelentes, impresionante lo que hacen estos muchachos. En cuanto a las historias, no coincido del todo, pero hay dos que me parecieron deslumbrantes: la del VHS y la última, espectacular.