el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 23 de junio de 2019

X-MEN: DARK PHOENIX

Tarde pero seguro, fui a ver la última película de la franquicia X-Men, en la que (otra vez) los muchachos de Hollywood tratan de llevar al cine la gloriosa saga de Dark Phoenix. Esta vez el valiente es Simon Kinberg, quien cuenta con 113 minutos y 200 millones de dólares para intentar reproducir la magia de aquel mítico comic de Chris Claremont y John Byrne. Y no, la verdad que el producto no me resultó para nada convincente. Es la saga de Dark Phoenix, un totem absoluto, y con esto no se jode. Creo que cuanto más me copa el material del que parten las películas, más les exijo. En este caso la exigencia es máxima, y el resultado bastante pobre.
¿Qué me gustó de la película? Creo que lo mejor son las actuaciones, tanto de James McAvoy como de Sophie Turner, que son los protagonistas excluyentes de la historia tal como nos la presentan. Y también me atrajo la osadía de los guionistas para plantear algo que los comics de X-Men tardaron como 25 años en plantear: che, esto que hace el Professor Xavier de meterse en la mente de estos pibes, toquetear cosas, poner y sacar recuerdos, esconder o bloquear traumas… ¿no será un despropósito en términos éticos? ¿No será que estos chicos y chicas en realidad son víctimas de este sorete manipulador? Por supuesto la película no se trata exactamente de eso, ni va a fondo con este cuestionamiento. Pero es un elemento dramático con bastante peso en la trama y en mi caso fue una sorpresa agradable.
El resto, muy flojito. El guión desaprovecha groseramente la faceta cósmica del Phoenix, y en ningún momento muestra a la entidad como algo ingobernable y a la vez irredimible, lo que le resta fuerza al sacrificio de Jean. También desaprovecha a Cyclops y a Storm, se saca de encima de un modo indignante a Quicksilver y mete con forceps a Magneto, que está sólo porque es la última película y a alguien se le ocurrió que tienen que aparecer todos los que la vienen remando desde First Class. Hay una villana muy bien interpretada por Jessica Chastain, pero la idea detrás de la villana, su motivación, incluso sus poderes, me parecieron muy truchos. Y su séquito, esa cruza insulsa entre el Hellfire Club, los skrulls y una horda zombie, me pareció deplorable.
La machaca está re-bien filmada, pero cuando la mayoría de los personajes son tan pedorros, ni te importa. Incluso te da lástima. La franquicia X-Men tiene tan buenos villanos, que ver a Cyclops, Beast, Storm, Nightcrawler y hasta el Profe y Magneto peleando contra esos cuatro de copas resulta sumamente frustrante.
–Che, te vengo a chorear el poder de Phoenix porque lo quiero para mí. –Bueno, llevalo, nomás. Yo lo encontré por ahí tirado y la verdad que no me copa… ¿Estamos todos locos?!? I am Phoenix! I am life and fire incarnate! Vengan que los hago mierrrrda a todos, de a uno o todos juntos, como prefieran. ¿Qué parte no entienden? Phoenix es una especie de Dios. La saga de Phoenix se trata de eso, de qué hace una chica cuando de pronto tiene los poderes de un dios zarpado, ilimitado e insaciable. Matar a Mystique (no me lloren el spoiler que la peli se estrenó el 6 de Junio) es la nada misma, Phoenix está para hacer genocidios a escala planetaria. ¿Por qué todo tan chiquito? ¿Por qué todo acotado a New York y alrededores? ¿Qué necesidad de frutear para el orto con los padres de Jean? ¿Por qué Magneto tiene dos adláteres y no sé quiénes son? ¿La morocha de pelo cortito es Selene? ¿En serio? ¿A quién se le ocurre que milicos y policías pueden siquiera intentar parar a Jean cuando está poseída por el Phoenix? ¿Me podés creer que lo que en el comic hace la flota imperial de los Shi´ar acá lo hace un trencito militar tripulado por tipos comunes, sin poderes?
En fin, mucho para criticar, no tanto para rescatar en una película bastante menor que no sólo pierde en la comparación con el comic. También le va mal comparada con las películas previas con este elenco, e incluso con X-Men: Last Stand (de 2006), que también era bastante chota, pero por lo menos tenía los huevos de darle un cierre definitivo a un montón de personajes que fueron parte de aquella iteración fílmica de los X-Men.

Falta un montón para que tengamos nuevas películas de los X-Men (ahora bajo la batuta del equipo que lidera Kevin Feige), pero la verdad que no tengo ningún apuro, y menos ahora que viene Jonathan Hickman a escribir los comics y (según parece) va a dar vuelta todo como un guante. Ah, última boludez: si sos futbolero y mirás FOX Sports seguro te vas a ir del cine convencido de que Renato Della Paolera tiene unos poderes psíquicos del carajo.

4 comentarios:

martin dijo...

Andrés, ¿algún Must have del cómic europeo que solo esté en francés o tenga versión en inglés pero merezca la pena gastar dinero demás? le estoy echando un ojo al integral de los spaghetti brothers por ahora. ¿en que etapa de X-men se plantea el tema etico que mencionas sobre xavier y sus intromisiones en la mente de sus alumnos?

Andrés Accorsi dijo...

Si podés entrarle al integral de los Spaghetti Brothers, no lo dudes. Eso sí, tenés que ir unos meses antes al gimnasio a hacer fierros para poder levantarlo. Otra paponga de origen francés que no está completa ni en castellano ni en inglés es Lucha Libre.
Lo de la dudosa integridad moral de un tipo que se le mete en las mentes a sus alumnos se plantea en los ´90, si no me equivoco en la época de Scott Lobdell. Algo de eso retoma también Grant Morrison, me parece, pero no lo recuerdo con precisión.

martin dijo...

uff, a Lobdell no lo catalogado buen escritor. veré que onda lo de Lucha Libre. ¿Cuando alguna reseñita de las ciudades oscuras? lo están editando en inglés al mismo tamaño que los de norma, pero a un precio decente. También le tengo ganas a los 3 trabajos de la dupla Charyn-Boucq que me pusiste bien alto (a Boucq si lo tengo de maestro) y parece que los 3 trabajos están en inglés aprobados por Charyn, ¿tienes alguna de esas ediciones? ¿qué tal?.

Andrés Accorsi dijo...

De las tres de Charyn-Boucq tengo dos en castellano (La Mujer del Mago y Little Tulip, ambas editadas por Norma) y una sóla en inglés (Billy Budd: KGB, de Catalán Communications). Las tres son muy buenas ediciones.