el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 11 de junio de 2019

MEDIODIA DE MARTES

Estos libritos los liquidé entre viernes y sábado, pero recién hoy tengo un rato para reseñarlos.
Empiezo con el Vol.3 de Oyasumi Punpun, del maestro Inio Asano. Lejos, el mejor de los tres tomos que leí hasta ahora. Al autor no le tiembla el pulso a la hora de dejar completamente de lado los elementos de misterio o de thriller para centrar el relato 100% en los vínculos afectivos entre los personajes. Y sí, todavía tenemos detalles limadísimos como el hecho de que Punpun y su familia estén dibujados como pajaritos-fantasmas, o esas contorsiones grotescas que Asano dibuja en los rostros de los adultos, o el famoso conjuro para que aparezca Dios y los diálogos entre los humanos y el susodicho. Pero este tercer tomo se abraza a un nivel de realismo donde el verosímil no se daña prácticamente nunca y donde las tramas que tienen que ver con los sentimientos ganan en profundidad.
En la primera mitad del tomo, Asano arma un clásico triángulo de amor bizarro, que se enriquece a medida que se fortalece el vínculo entre dos pibes que están enamorados de una misma minita. Todo esto contado de un modo casi tragicómico, pero absolutamente realista. Para la segunda mitad del tomo, Punpun prácticamente desaparece y Asano pone el foco en Yuichi, el tío del protagonista, que acá pasa de ser un secundario más a tener un rol destacadísimo, y a ser el personaje con el que claramente nos vamos a identificar los solteros mayores de 30 que entremos al mundo de Oyasumi Punpun. Este tramo centrado en Yuichi es brillante, es el lado B de la clásica comedia romántica de ambientación urbana, con unos flashbacks, unos diálogos y unos silencios absolutamente memorables. Ojalá en los próximos tomos tengamos siempre 100 páginas en las que todo pase por la vida sentimental del tío Yuichi.
En cuanto al dibujo, Asano y su legión de asistentes nos sepultan bajo un alud de talento, onda, poder de observación y capacidad para generar climas cautivantes. Realmente es obsceno lo bien dibujado que está Oyasumi Punpun. Prometo entrarle pronto al Vol.4 y felicito a Ivrea por haber completado la publicación de esta serie.
Me voy a EEUU, a 2015, cuando el gran Brian Wood se pone al hombro la serie de Moon Knight que habían lanzado nada menos que Warren Ellis y Declan Shalvey (ver reseña del 19/06/17). Wood forma equipo con Greg Smallwood (sí, es en serio, Wood y Smallwood) para seis numeritos que, para mi propia sorpresa, me gustaron más que los de Ellis y Shalvey. El dibujo de Smallwood, si bien no es tan original como el de Shalvey, está buenísimo, con mucho riesgo y muchos aciertos en materia de planificación del relato gráfico y un ensamblaje muy logrado con la paleta de la siempre eficaz Jordie Bellaire. Creo que nunca había leído historietas de Greg Smallwood, pero lo que despliega en Moon Knight me alcanzó para hacerme fan.
De Brian Wood (como puede dar fe cualquiera que siga hace un tiempo este blog) ya era fan desde hace mil años, así que no me sorprendió para nada la cancha con la que el maestro toma los nuevos conceptos que introdujo Ellis en el TPB anterior y los eleva un par de escalones más. El primer episodio da la sensación de ser un unitario, cuando leés el segundo notás que hay algo más, algo que avanza por atrás de la trama central sin resolverse, y cuando te querés dar cuenta, Wood te atrapó en las redes de un arco argumental extenso, complejo, repleto de sorpresas impactantes y dilemas morales espesos. Lo único que no tiene este tramo es desarrollo de personajes secundarios. El resto está y es impecable, pero sobre todo atípico. Tan atípico que en la resolución final del conflicto (perdón por no dar muchos detalles) casi no hay lugar para la violencia.
Gran saguita de Moon Knight, muy autoconclusiva, muy recomendable incluso para el lector que no suele visitar el Universo Marvel, porque Wood la ambienta en una New York rara, en la que a nadie se le ocurre siquiera mencionar a otros superhéroes, como si se tratara de un comic de otra editorial, de un título creator-owned de Image o Dark Horse. A la serie le queda un sólo TPB más, en el que el personaje pasa a manos de Cullen Bunn, así que yo cuelgo acá. Y eventualmente le entraré a la serie que arrancó en 2016, de nuevo con Smallwood como dibujante, pero ahora con Jeff Lemire (otro fetiche de este blog) al frente de los guiones.

Nos reencontramos pronto con nuevas reseñas, acá en el blog.

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