el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 30 de octubre de 2011

30/ 10: TRADUTTORE TRAITORE


Hoy estaba leyendo un tomito de La Mazmorra traducido al inglés. Ya lo conté varias veces: la edición yanki es mucho más barata que la española, más fácil de conseguir que la francesa, trae dos tomos por libro, etc., etc. El tema es que me reí tanto, los diálogos me resultaron tan graciosos, que me tomé un minuto para ovacionar al traductor, al tipo que tomó ese comic originalmente escrito en francés (por ahí, incluso más gracioso; jamás lo sabré) y lo convirtió en un comic escrito en inglés absolutamente delicioso. Lo cual me reafirma algo que pienso hace muchos años: un buen traductor puede mantener alta la calidad de una obra y un mal traductor la puede hacer mierda. Un comic que en francés fue muy bueno, en castellano o en inglés puede ser catastrófico. Sobre todo cuando entra en juego el humor, los chistes, que es casi siempre lo más difícil de traducir.
En realidad, en mis años de arduo laburo como traductor (de historietas y de otras cosas) aprendí que hay un montón de dificultades para lograr una buena traducción. Las más gruesas se sortean, obviamente, con un muy buen manejo del idioma original y del idioma al que se traduce. Si vos sabés muchísimo inglés pero redactás mal en castellano, tu traducción va a ser un espanto. Seguro entendiste todo lo que escribió el guionista anglófono, pero te cuesta transmitírselo al que lee el texto en castellano. La estructura gramatical del castellano y el inglés se parecen poco, y por ahí, por atarte a la estructura original, te salen frases que en castellano suenan para el orto, o que se complica descifrar. O sea que no alcanza con dominar el idioma del texto original: también hay que escribir bien en el idioma de los destinatarios.
¿Vale cambiar un cachito el texto para acomodarlo a la forma de hablar del idioma destinatario? Yo creo que sí. Con los años, desarrollé una técnica. Terminada la traducción, leía los diálogos en voz alta, como actuando los roles de los distintos personajes. Y ahí el oído prendía la alarma cuando algo sonaba raro, torpe, demasiado apegado a la estructura gramatical inglesa. Cuando te escuchás, decís “No, nosotros no hablamos así, nunca diríamos eso”. Y le buscás la vuelta para modificar esa frase y –sin cambiarle el sentido- llevarla hacia algo que le suene más natural a tu oído. A veces puede ser un salto al vacío, porque lo que te suena bien a vos, por ahí le suena horroroso a algún lector, o a miles de lectores, pero bueno, uno le trata de poner onda y de sintonizar lo más finito posible el sentido común.
Otro gigantesco escollo para el traductor suelen ser los localismos e informalismos. La realidad es que hoy casi no se escribe en neutro. El 99% de los guionistas nos dicen desde los diálogos que este personaje proviene de tal región, este de tal época, aquel de tal nivel socio-cultural. Así es como los guiones de historieta suelen estar repletos de estas pequeñas deformaciones del idioma, que sirven para que el lenguaje escrito se parezca más al oral y –si están bien puestas- para darle más realismo a lo que se nos quiere contar. Si viajaste por el país, sabés que los riojanos, jujeños, cordobeses o correntinos hablan muy distinto a los porteños. Ni hablar los chilenos, colombianos, mexicanos o españoles. Si viste cine argentino clásico, habrás notado que los porteños de los años ´40 no hablaban como nosotros. Y los gauchos del Siglo XIX, menos todavía. Y si pateás un poquito la calle, seguro notarás que la chica de colegio privado de Belgrano no habla igual que los rolingas de Barracas, ni igual que los pibes que bailan cumbia villera en las bailantas del conurbano. Esa inmensa diversidad que existe dentro del castellano existe también en los otros idiomas y a menudo el traductor se enfrenta a guiones que reproducen minuciosamente esa diversidad. Me animo a afirmar que acá está lo más jodido del tema, que del camino que elijas para salir de esta encrucijada depende el éxito o el fracaso de tu traducción.
Pero lo vamos a desarrollar más a fondo, con más espacio, otro día. La idea es dedicarle varios articulitos al tema, como para que te quede bien claro por qué uno, que laburó muchos años de traductor, recomienda siempre leer los comics (y ver las películas y leer las novelas) en su idioma original.

16 comentarios:

Sebastián Píriz dijo...

Mas inglés entiendo mas bronca me dan los traductores. La mayoría no entienden el sentido de la palabra ( suelen confundir sinónimos sin ningún problema). no cuidan el contexto de lo que traducen y otras tantas veces simplemente mutilan la frase original en vez de buscar un substituto en castellano... aunque los substitutos pueden ser terriblemente malos, sobre todo con los nombres:
Lobezno es un Lobo bebé
Guepardo es una chita
Glotón es correcto, pero por favor!!!!!!!

cuál es la necesidad de traducir un nombre??? si yo voy a USA no me vana decir John en lugar de Juan

Iván Riskin dijo...

al hablar de esto, se me viene a la mente las cosas de Lucas Nine, publicadas en Francia
el mismo decia que con las traducciones se perdia mucho el sentido, o la gracia
y como el, muchisimos otros
debe ser complicado traducir humor local

maximiliano dijo...

Andres, hace poco me paso algo como lo que contas con la edicion de panini de "las guerras asgardianas", por las palabras que usa el traductor te das cuenta que tiene un amplio manejo del ingles, pero redacta pesimo en castellano, al punto que algunas frases no se entienden o le tenes que buscar la vuelta para entenderla,yo se ingles,pero no tengo un ingles amplio ni mucho menos, asique me sigo perdiendo cosas tambien al leer en ingles, y para perfeccionarme solo para leer comics, libros o comprarme pelis...como que no da, porque con mi ingles para comunicarme o leer noticias (por ejemplo) mal que mal me alcanza.
Un saludo.

José A. García dijo...

En la edición nueva de Norma de la serie The Maxx, tradujeron el nombre de Mr. Gone, un personaje importante en toda la historia, por el de Sr. Ido.

Si, claro, significan lo mismo, pero Gone es el apellido del personaje. Pero se pierde mucho con esos cambios.

No es lo mismo leer Superhombre, que Superman en un título...

En fin, los españoles tienen larga data arruinando no solo comics sino literatura en general...

Saludos

J.

el_bru dijo...

La recomendación del final es ideal, Andrés, pero en el mundo de las escrituras la traducción es un mal necesario en este mundo que se viene globalizando casi desde siempre: nadie tiene tanto tiempo como para aprender a leer en más de tres idiomas (y estoy siendo generoso, creo).
El trabajo de traductor es complejo a tal punto que un mal traductor es prácticamente un mono con navaja: como bien decís, una mala traducción puede destrozar una obra, o aún peor, hacerle decir algo completamente opuesto a lo que su autor hubiera podido decir. Por eso es que también la función de un corrector (hay quien diría "corrector literario", yo no sé) se hace importante. Pero hoy no se le da demasiada importancia a la corrección de los textos (o los correctores son casi tan brutos como los traductores).
El problema de la traducción creo que se hace más grande sobre todo en el chiste: porque es una forma que explota al máximo cuestiones que tienen que ver con el contexto. Yo quiero ver qué francés o inglés se anima a traducir el Inodoro Pereyra y decir que lo que hizo está bien. Y si lo hiciera alguien, motivaría infinitamente mi desconfianza.
Hay que desconfiar de los traductores (y lo digo yo mismo que hace ya un tiempo vengo contaminando al mundo con mis traducciones de "Calvin and Hobbes").

Anónimo dijo...

Nada que ver con comics,pero se me vino a la memoria la horrible "traducción" al español del videojuego Final Fantasy 7,con asquerosidades legendarias del tipo "Interrumpir miembros de fiesta".

Para un pendejo de (en ese entonces)12 años como yo fue algo bizarro el tener que adivinar la frase original en ingles para despues entender ese español.

Anónimo dijo...

ME ACORDE DE "CAMBIAFORMAS"

Anónimo dijo...

Es lo bueno de las traducciones de Ivrea, que hace de Ranma un bardeo constante en porteño rolinga y en Evangelion son mas calmaditos porque la trama lo requiere

Luq dijo...

Muy interesante. Una aclaración nomás: es "estraduttore traDitore"

Anónimo dijo...

OHHH,las peleas que he tenido con mis viejos por culpa de aclararles que en realidad el duo dinámico se llaman Bruce Wayne y Dick Grayson.

Andres Accorsi dijo...

Buen dato, Luq. Yo nunca lo había visto escrito. Me quedó la frase de oirla varias veces (creo que al primero que se la oí fue a Jorge Dorio, cuando estaba en la radio con Dolina), pero no tenía el dato exacto de cómo se escribía.

Lisandro Lorea dijo...

Lo peor de todo es que las traducciones a las que se le puede hacer ese nivel de critica son las menos. La mayoria denotan que el traductor no domina ni el idioma original ni el idioma de destino y a los que pedirles estas sutilezas seria como pedirle a un orangutan que pinte un Dalí.

Pablo Zambrano dijo...

Al anonimo que habló de final fantasy: para peor, la horrible traduccion al español de ff7 estaba hecha de la ya espantosa traduccion al ingles del mismo. Yo no se nada de japones, pero lo que si se es que la version en ingles de ese juego estaba plagada de frases incoherentes y sin sentido.
Y aun quisiera, antes de morir poder leer dominion tank police con una traduccion de verdad, en la que se entienda algo de los dialogos, porque ese idioma al que lo tradujeron en los 90 los gallegos de norma no se que es, español no debe ser porque no entiendo la mitad de lo que dice.

Pablo Zambrano dijo...

Andres me acuerdo tambien de una edicion local de los x-men de claremont y lee en que traducian la expresion "little wonder" como "pequeña maravilla". Ademas de que los personajes se trataban de tú, pero de golpe logan le decia "pibe" a Scott.
Y que me contas del tomo 3 de astroboy donde tus amigos de deux le hacen decir "mamma mia!" al pobre Atom? se creyeron que era super mario parece.

Andres Accorsi dijo...

No nos vamos a poner a hacer acá un catálogo de las atrocidades perpetradas por los traductores argentinos o españoles (y ni mencionemos los mexicanos) a los que tuvimos que padecer los lectores argentinos.
Bah, si quieren, el espacio está. Y yo no lo voy a prohibir. Pero es echar leña al fuego. No es algo que aporte a la comprensión (y mucho menos a la solución) del problema.

Jotase dijo...

A veces me gustaría conocer al tipo que decidió que en España GROO se llame GROONAN, para salivarlo con disimulo. No quiero únicamente contribuir al catalogo, pero pensé en eso todo el tiempo mientras leía.