el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 8 de noviembre de 2012

08/ 11: SHOWCASE PRESENTS YOUNG LOVE Vol.1

Aproveché el largo viaje a Santiago del Estero para bajarme este masacote de historietas románticas de DC de los ´60. Estas son las historietas que, a fines de los ´70, leían mis compañeras de la primaria en la revista Susy, Secretos del Corazón, obviamente traducidas para el ojete por la impresentable Novaro.
Esto es muy alienígena. Tanto que nadie sabe quiénes fueron los autores de la mayoría de las historietas. Son autores anónimos, como el que inventó los chistes de Jaimito, o el pibe que tiró la bengala en Cromagnon. Básicamente, son historias de amor rosa, muy light. Minas que se enamoran de un tipo que no se quiere casar o que no les da bola, la clásica de dos amigas / hermanas que se disputan a un mismo flaco, minas que creen amar a uno y al final descubren que aman a otro, el tipo o mina que se va de viaje y deja a su pareja sufriendo porque cree que lo/la va a perder a manos de otro/a, y boludeces por el estilo. No se ven, y me llamó la atención, algunos conflictos típicos de la telenovela argentina, como falsos embarazos, romances entre mucama y patrón, gente que cree ser hija de quienes no son sus verdaderos padres y demás clichés. Las historias son muy cortas, muy obvias, poco profundas. Si hay algún vuelo, está en los bloques de texto en los que los anónimos guionistas describen lo que sienten estas heroínas presas de sus sentimientos.
La única excepción a esta regla es el serial protagonizado por Mary Robin, la enfermera, que está en casi todos los números del tomo. Acá hay gente que se queda ciega o paralítica, o que pierde la memoria, otros yeites clásicos de nuestras telenovelas. Y hay algo así como un personaje mejor trabajado, explorado con más profundidad. Era obvio que en un punto se tenía que terminar, porque para que la historieta tuviera gracia, Mary se tenía que transar a distintos chongos en todos los episodios. Y con 14 episodios (y casi la misma cantidad de muchachos) ya acumulados, más que enfermera parecía un yiro barato. Estas historietas, además, son las que ostentan los mejores dibujos, a cargo de un John Romita (padre, obvio) inspiradísimo, con mucha onda, incansable en la búsqueda de recursos para no dibujar sólo cabecitas que hablan (y se enroscan en fogosos besos).
¿Y el resto de las historietas? Y, bastante pobretonas desde lo visual. Hay alguito de Gene Colan, alguito de Mike Sekowsky, bastante Don Heck (pero con pocas pilas) y varios dibujantes ignotos. Lo más loco es cómo todos se esfuerzan por dibujar igual. De hecho, todos los varones que aparecen en estos comics son idénticos! No hay gordos, ni escuálidos, ni lungos, ni petisos, ninguno tiene barba, ni bigotes, ni anteojos, ni pelo largo y por supuesto ninguno es negro, ni oriental, ni latino, ni aborigen, ni nada. Se nota que el coordinador Jack Miller tenía muy claro con qué ideal de chongo se mojaban las chicas que leían Young Love.
Esto leído hoy no atrasa décadas, sino milenios. Por muchos motivos, pero principalmente porque no hay garches. Los pibes y minas se enamoran locamente, suspiran, se desean, sienten cómo se aceleran sus pulsaciones, se buscan, se encuentran, se besan con toda la pasión… y hasta ahí llegamos. Lo cual nos permite, además de leer las historietas, jugar al juego de Adivine Cuándo Garchan. Vas leyendo la historia y cada vez que la cosa se pone hot, decís “esta secuencia ameritaba un garche”. Y como tenés la mente podrida, seguro te imaginás a los protagonistas en situaciones mucho más escabrosas que las que hubiesen podido dibujar estos atildados señores en los años ´60. Probalo, es bastante divertido.
Hasta fines de los ´60, DC conservó esta ilusión de un mundo idílico, de amor limpito y sano, sin contaminar por las luchas sociales, el crimen urbano, el choque generacional, las desigualdades de clase, o incluso por temas más relacionados con la pareja, como la revolución sexual, el amor libre de los hippies, o los movimientos feministas que –sospecho- habrían odiado los contenidos de Young Love. Este libro (el único de su género que me pienso comprar) es interesante como rareza, como reliquia bizarra, y si hay algo que realmente se disfruta, que realmente te llena, son todas esas páginas dibujadas como los dioses por John Romita, hasta que Stan Lee se lo llevó a Marvel. El resto, supongo que estará bueno sólo si sos mujer heterosexual y tenés entre 11 y 14 años.

5 comentarios:

Rodrigo López dijo...

Me preguntaba todo el rato mientras leia la reseña porque alguien podria querer comprarse un libro como este y en el último parrafo respondes la pregunta jaja.


Saludos.

Jack Frost dijo...

Andres te tengo pesimas noticias, el gordo puto de Di Dio cancelo Hellblazer y John va a ser relanzado con una serie en el DC Universe, adios a todo guion minimamente adulto para John, eso solo era posible en la DC de los '80, hoy dia pasar una serie al DCU es sinonimo de "aniñar"

Plasmar Studio dijo...

q mierda estan haciendo lo mismo q en marvel, espero q adisney no se le de por comprar dc

brunowayne dijo...

Pregunta descolgada. Yo hace mucho creo haber leído en algún lugar que habías ido a ver una grabación de Friends y que tu risa había quedado grabada. ¿Es así o lo soñé? De ser así, ¿te acordás qué capítulo era?

Andres Accorsi dijo...

Jack Frost, me cagaste el día.
Bruno, tenés mal el dato. Yo participé como reidor en un capítulo de That 70´s Show.