el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 7 de diciembre de 2012

07/ 12: FRIENDS WITH BOYS

El otro día Mark Kalesniko, ayer Jeff Lemire, hoy Faith Erin Hicks. Sigo coleccionando canadienses talentosos, que saben ponerle su impronta personal a las historias en las que trabajan.
A esta chica oriunda de Halifax ya me la había cruzado en alguna antología, pero era hora de sumergirme en una de sus novelas gráficas más extensas y personales. Friends with Boys (que debería traducirse como “Amiga de los Varones”) fue pensada originalmente para la malograda línea Minx, de DC, esa que ofrecía novelas gráficas en formato chiquito, blanco y negro y con chicas jóvenes como protagonistas. Minx bajó la persiana antes de que Friends with Boys viera la luz, y felizmente First Second la rescató del cajón de los proyectos inéditos de Hicks.
La historia nos cuenta, básicamente, los primeros días en la secundaria de Maggie McKay, una chica que cursó la primaria en su casa, bajo la tutela de su madre, y ahora tiene que –por primera vez- ir a la escuela e interactuar con otra gente, que no son ni sus padres ni sus tres hermanos varones. Esto no sería tan traumático si no fuera porque a) poco después de que Maggie terminó de cursar la primaria su madre se fue, abandonó a su familia y nunca más se supo de ella y b) hay un fantasma en el cementerio más cercano que se le aparece a la jovencita y no la deja en paz.
Varios de estos elementos provienen de la propia biografía de Hicks, quien también tiene tres hermanos varones y cursó la primaria en su casa. Seguramente esas vivencias son las que le permitieron a la autora darle tanta carnadura, tantas aristas tan interesantes a las personalidades de Maggie y sus tres hermanos mayores. Es poco probable que Hicks haya interactuado con fantasmas, e incluso que su padre sea (como el papá de Maggie) el comisario del pueblo en el que creció. Pero todas esas sensaciones y emociones que tienen que ver con su relación con sus hermanos y con el proceso de adaptación a un lugar donde en vez de cuatro chicos hay 400, seguro son el correlato de cosas que la autora experimentó en carne propia.
Además de Maggie, su padre y sus tres hermanos, están muy bien trabajados otros dos personajes: Lucy y Alistair. Y un poquito menos Matt, que vendría a ser algo así como “el villano”. Dentro de ese elenco muy bien desarrollado, sobresale Daniel, el más grande de los McKay, que por momentos amaga con robarle el protagonismo a Maggie de tanta chapa que acumula. Hay conflictos muy humanos, hay mucha comedia, pero además hay una especie de aventura, un misterio a resolver que –obviamente- tiene que ver con el fantasma de esa mujer que atormenta a Maggie. O sea que los chicos, además de cagarse de risa, enamorarse, enojarse o hacerse mala sangre por boludeces y demás gansadas de adolescente, investigan, deducen y –llegado el caso- se juegan el pellejo para desentrañar una trama que tiene que ver con el pasado del pueblo y con la historia de la familia McKay.
No quiero contar más del argumento para no spoilear, pero realmente está muy bien llevado. No sobra ni falta nada. Al dibujo, si bien está muy bueno, le falta un poquito de originalidad. El estilo gráfico de Faith Erin Hicks está bastante pegado al de Bryan Lee O'Malley (otro canadiense muy grosso) y eso se nota mucho. Ojo, también se ve que Hicks se ceba con Jamie Hewlett, con algunas cositas de Michael Avon Oeming, Andi Watson, Paul Pope y Evan Dorkin, por ahí algo de Marc Hempel... Donde se la ve más original y auténtica es cuando aplica los grises con el photoshop. Ahí hay mucho criterio, muchos aciertos y poca deuda con los maestros. Y si bien todavía le falta encontrar una voz más personal, al dibujo de Hicks le sobra solidez, fuerza expresiva y sutileza para captar estados de ánimo, climas, o incluso detalles mínimos del lenguaje gestual y corporal.
Friends with Boys es una muy buena historieta, que banca hasta donde puede el realismo y el costumbrismo, que se mete sin tambalear en un género fantástico y que además es sumamente ganchera para la gente (especialmente chicas adolescentes) que no suele leer comics. Con este trabajo, Faith Erin Hicks queda a milímetros de entrar en la lista de autores imprescindibles, a los que se justifica comprarles absolutamente todo lo que editen. Blame Canada.

2 comentarios:

Pablo Zambrano dijo...

La tapa me recuerda a alesandro barbucci un poco

Dolo Okecki dijo...

Esta autora es o fue animadora. Asi que disney y el anime en gral deben marcar su estilo tambien , cosa que tiene en comun con Barbucci creo (aunque seguramente solo trabajo en esos dibujitos hechos en flash muy canadienses). Me debo leer algo de ella, tiene pinta.