el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 14 de mayo de 2018

DEADPOOL 2

Sí, pasaron más de dos años desde aquel día en que me fui del cine con las mandíbulas doloridas de tanto reirme y no, en este tiempo no cedí a la tentación de leer comics de Deadpool. Aún sin entrar en ese paco del Noveno Arte, esperaba muy cebado la segunda película del mercenario bocón, simplemente por lo bien que lo pasé con la primera (ver reseña del 04/02/16).
Creo que la segunda me gustó más. De nuevo, lloré de la risa. Pero creo que esta vez está mejor combinada la joda con la trama aventurera, la cual no está exenta de un carácter dramático, jodido, que le permite a los guionistas abordar un tema bastante espeso como es el de… mejor no te lo cuento, por las dudas. Deadpool 2 no se parece a ninguna película de superhéroes, pero abreva mucho más que su antecesora en el enorme potencial del género. Un punto a favor de esta secuela es sin dudas su mayor integración con la franquicia X-Men, que arranca con un monólogo sobre Logan (la peli de 2017) y sigue hasta el final. A las apariciones de Colossus y Negasonic Teenage Warhead se suman Cable (otra vez notable Josh Brolin), Domino (interpretada por Zazie Beetz, una bomba atómica), una formación bizarra de X-Force con personajes tomados de distintas etapas y distintos títulos mutantes, una versión también muy distinta de la original de Russell “Rusty” Collins, más escenas en la mansión que sirve de escuela a Charles Xavier, y dos villanos a los que no pienso nombrar porque en los trailers no los muestran. Uno de ellos está perfecto y quiero que vuelva cuanto antes, sea en Deadpool 3, o en la próxima peli de los X-Men.
A lo largo de dos horas, el director David Leitch mantiene un ritmo frenético. Todo el tiempo pasan cosas impresionantes, sin descuidar el desarrollo del personaje central. Buena parte de la peli consiste en que Deadpool se replantea cosas. Parece que no, que son todos tiros, espadazos y chistes, pero hay mucha introspección, mucha indagación en la psiquis del personaje y en las consecuencias de sus actos y omisiones. No es un guión escrito así nomás, para sacudir al espectador con escenas de alto impacto, barnizadas con una dosis escalofriante de puteadas y chistes de pijas y culos. Hay un dilema moral fuerte (Cable viene del futuro a matar a un pibe de 13 años que décadas más tarde será un villano infinitamente turro), hay vueltas de tuerca impredecibles… La verdad que el trabajo de los guionistas Rhett Reese y Paul Wernick me resultó ampliamente satisfactorio.
Y los chistes… De nuevo me hicieron doler las mandíbulas, estos hijos de mil putas. No sólo la violencia es graciosa, no sólo hay chistes (como ya dije) de temática sexual, racial, escatológica, religiosa… También hay que manejar una vasta erudición nerd para pescar los chistes referidos a películas, series de TV (de superhéroes y de las otras), música de los ´80 y hasta comics. Obviamente algunos me dejaron totalmente en offside y otros me hicieron partirme al medio a carcajadas. Pero con los que entendí (los de pelis de superhéroes, música ochentosa y comics) me alcanzó y me sobró para aplaudir muy fuerte al final.
En la banda de sonido me encontré con hitazos de A-ha, Pat Benatar, Peter Gabriel, Cher y Air Supply (entre otros), todos muy bien embocados, en los momentos justos. Hay dos cameos increíbles de sendos actores de primera línea, uno de los cuales jamás me vi venir. Y ni bien termina la primera tanda de créditos se viene un epílogo (no es una escena, son varias una atrás de otra) que le pega un último giro magistral a esta película, a la historia de Deadpool en el cine y hasta a la carrera de Ryan Reynolds. No se me ocurre cómo podría ser mejor ese último tramo.
Recomiendo enfáticamente esta película, sobre todo a los que (como yo) no leen comics de Deadpool. Que el prejuicio no les impida disfrutar de este glorioso festival de machaca, humor y guarangadas. Paradójicamente, esta quizás sea la película más comiquera de todas las que intentan trasladar al Séptimo Arte las aventuras de los héroes y heroínas del Noveno. Ah, y no lleven a los pibes. Esta es otra peli bien para adultos, como la anterior de Deadpool y la tercera de Wolverine. Ojalá les guste tanto como me gustó a mí.

1 comentario:

Annon dijo...

Pe-pe-pero Domino es negra! Era necesario el blackwashing!?