el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 7 de enero de 2019

SPIDER-MAN: INTO THE SPIDER-VERSE

Ah, bueno… Pensé que el cachito que nos mostraron al final de la peli de Venom me había preparado para lo que iba a ver unos meses más tarde en Into the Spider-Verse, pero lo cierto es que no. NADA te puede preparar para lo que vas a ver en estos 117 minutos de magia animada fuera de control. Into the Spider-Verse tuvo tres directores: Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman, este último co-autor del guión junto a Phil Lord, y se hizo con 90 millones de dólares, que ya se convirtieron en casi 300 a medida que la película se estrena en más y más países.
Sin spoilear demasiado, digamos que la película cuenta cómo Miles Morales reemplaza a Peter Parker en el rol de Spider-Man, en un universo que vendría a ser una mezcla entre el de las tres primeras películas de Sam Raimi y el Universo Ultimate de los comics. En paralelo con eso, la dimensión donde sucede la gran mayoría de la trama se ve invadida por otras dimensiones, en un caos de realidades alternativas generado por un villano y eso abre la puerta para que entren en acción otras versiones de Spider-Man y entre todos le expliquen a Miles en qué consiste ser el arácnido favorito de New York.
El principal villano, Miles y su padre son los personajes mejor trabajados por los guionistas, los que además de lucirse en escenas de acción y/o chistes, tienen más carnadura, más profundidad. Y también hay unos cuantos personajes esbozados de modo más superficial, con brocha más gruesa, que están ahí porque resultan funcionales al argumento… y seguramente para vender un par de muñecos más. La única caracterización que no me sedujo fue la de la Tía May, que de la nada acá se convierte en una especie de Alfred Pennyworth+ Lucius Fox, en un giro sorprendente pero poco verosímil. De todos modos me queda claro que los guionistas no están buscando conservar el verosímil, sino contar una aventura bien zarpada, grandiosa en su planteo y en su alcance, y por supuesto darle infinita chapa a Miles Morales, quien –ahora sí- está destinado a ser el Spider-Man definitivo de por lo menos una o dos generaciones.
Como esta es una peli bien para toda la familia, hay más chistes que en las películas con actores de Marvel, y todos funcionan muy bien. También hay sutiles toques de ironía, que nos invitan a pensar qué cosas funcionaron y cuáles no en las distintas versiones de Spider-Man que conocimos a lo largo de los años, infinitos guiños a los comiqueros, homenajes a Stan Lee, Steve Ditko, John Romita padre e hijo, Bill Sienkiewicz, Frank Miller, Erik Larsen, el propio Brian Michael Bendis (co-creador de Miles), Dan Slott (que fue el que empezó a desarrollar el concepto del "Spider-Verse") y muchos más. Y escenas más tranqui, más intimistas, pensadas para el desarrollo de los personajes y su entorno. Todo esto con un ritmo muy logrado, donde nunca te aburrís y donde la comedia nunca desplaza a la aventura del centro de la escena.
Pero falta lo más importante, que es el aspecto visual. A ver, te lo digo así, sencillito: al lado de Into the Spider-Verse, cualquier otra película animada que hayas visto es uno de esos cartoons de Marvel de los ´60 que hacían Gantray-Lawrence con dos pesos con cincuenta. Sí, las de Pixar también, las de Miyazaki también, todas. Acá los 142 animadores de Sony (responsables de películas que no vi, como Hotel Transilvania, The Emoji Movie, Lluvia de Hamburguesas y las dos últimas de Los Pitufos) llevaron el cine de animación a otro nivel, a otra dimensión. Visualmente, parece una película traída del futuro, bajada de un plato volador. La cinta mezcla todas las técnicas que se te ocurran para sumergirte en una especie de realidad virtual en la que los fondos son completamente reales y los personajes… no sé, no lo puedo explicar. Esto es lo más parecido a un comic que cobró movimiento y sonido que vi en mi vida. Tiene texturas, sombreados, detalles en el color que sólo había visto en los comics, efectos loquísimos de iluminación, momentos donde todo es tan real que uno siente que está viendo una peli con actores, pero en el medio aparecen cosas que claramente no encajan en esa estética… No me alcanzan las palabras, realmente.

Into the Spider-Verse es animación moderna, fresca, revolucionaria, respetuosa y a la vez superadora de los comics. Es para verla varias veces, en 2-D, en 3-D, en pantalla gigante, como sea. Ojalá todos los superhéroes que me gustan algún día tengan una película como esta, con esta onda, este amor a los personajes (y a la ciudad de New York) y estas ganas de irse al carajo y patear el tablero. Posta, una genialidad.

7 comentarios:

Ariel Belanga dijo...

La puta madre, no quiero que me traicione el nivel de manija que vengo arrastrando,,,

PEL-PER dijo...

Pago y recontrapago la entrada de cine, aunque se me vaya el sueldo en ello.

idealistaluis dijo...

Para mi tiene menos chistes q las de actores... o están tan bien puestos y no tan “hay q hacer reír a la gente” q no los note. Lejos la mejor película de Marvel.

Javier gonzalez dijo...

Si mal no recuerdo en los primeros trailers no tenían ese look " cómic " . Era una peli animada más. Por ahí por el apuro de lanzarlo no lo terminaron. Andá a saber.

spiderpool 2016 dijo...

me re cebaste

Igna Grebe dijo...

El primer tráiler completo si parece tener un look de comic. Se puede ver los cuadros de diálogo y las onomatopeyas de sonidos, además de los rayitos del sentido arácnido alrededor de la cabeza de Miles.

Hernán Khatchadourian dijo...

¿Cómo que no viste Lluvia de Hamburguesas? ¡¡¡Es lo más drogado que podés estar sin estar droigado!!!