el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 7 de mayo de 2010

07/ 05: FUN HOME


Volvemos al ríspido terreno del comic autobiográfico, y esta vez nos encontramos con Alison Bechdel, una exitosa historietista estadounidense, que se toma 220 páginas para contarnos lo siguiente: A los 19 años, cuando ya se había ido a New York a cursar sus estudios universitarios, Alison le blanqueó a sus padres su condición homosexual. Tres meses después, su madre le confesó que su padre tenía una doble vida: bajo la mascarada del padre y marido ejemplar, amante de las artes y dueño de la prestigiosa empresa de servicios fúnebres fundada por su abuelo, Bruce Bechdel era gay y salía a escondidas con muchachos desde su adolescencia. Y cuando Alison empieza a procesar la noticia, Bruce muere en una situación extraña, que no queda claro si es accidente o suicidio.
Esta “tragicomedia familiar” es, sin dudas, bastante más interesante que la vida del historietista promedio. Pero ¿cómo llenás 220 páginas con un argumento tan chiquito? Ese es el desafío grosso que se impone Alison Bechdel en este libro. Todas las páginas en las que no avanza la no-trama, las dedica a una vasta colección de anécdotas de su infancia y adolescencia en el plácido pueblo de Beech Creak, Pennsylvania, cerca de los montes Apalaches. Muchas de las anécdotas nos aportan pistas bastante elocuentes acerca de las inclinaciones sexuales tanto de Bruce como de su hijita (marimacho desde la infancia), y dotan a ambos personajes de una enorme profundidad. También hay flashbacks a la juventud de Bruce, a la época en que conoció a Helen, quien sería su esposa y madre de sus hijos, y varias situaciones cómicas y bizarras relacionadas con la profesión de Bruce y el hecho de que su familia estuviera en contacto cotidiano con cadáveres y ataúdes.
Tanto Bruce como Helen amaban las artes, en especial la música, la literatura y el teatro, entonces muchos de los recuerdos de Alison tienen que ver con libros (de los que reproduce párrafos enteros), obras y conciertos. Lo cual ayuda a darle vuelo intelectual al asunto, pero resulta bastante aburrido a la hora de la lectura. No son pocas las anécdotas demasiado extensas o intrascendentes que empantanan la lectura del libro, y si uno no lo tira a la mierda, seguramente es porque se encariña con los personajes (incluso con Bruce, a quien su hija muestra como un tipo frío, distante y bastante autoritario) y porque Alison trata de armar una correlatividad más o menos causal entre los libros, las películas y las obras de teatro a las que accede, y su periplo interno hasta el momento de declararse lesbiana y blanquear esto frente a su familia.
Y por supuesto, hay otro gancho para no abandonar, que es el dibujo. El trabajo de Bechdel en este rubro es muy, muy notable. Acá es donde realmente justifica todos los premios que ganó y los millones de libros que vendió. Bechdel dibuja como si fuera obscenamente fácil, en un estilo mezcla de Howard Cruse y Gary Trudeau. Maneja perfectamente el timing de la comedia costumbrista, nos muestra en cada rostro lo que los personajes están viviendo e incluso lo que están ocultando, la rompe en fondos que nos transportan sin la menor dificultad a la década del ´70 (en la que transcurre la mayor parte de la “trama”), demuestra un increíble poder de observación gestual y de lenguaje corporal y controla a piaccere una amplia variedad de climas, ayudada por una paleta intencionalmente limitada a distintos tonos de turquesa, aplicados con el photoshop, pero imitando la pincelada de la acuarela.
Fun Home no es una historieta fácil, ya que por momentos exige del lector, más que paciencia, una cierta abnegación. Pero la autora sabe dotar de profundidad y de humanidad este testimonio franco y generoso acerca del descubrimiento de su identidad sexual, de su relación con su familia y del secreto que durante años atormentó a sus padres. Hay diálogos magníficos, un retrato acertadísimo de la vida suburbana en los EEUU de los ´70, y encima todo está muy, muy bien dibujado. Da para dedicarle un rato, sobre todo si estás con ganas de leer algo distinto.

7 comentarios:

Cuestionador dijo...

Como siempre tu conocimiento de la historieta nos permite encontrarnos con información sobre obras rarísimas...lo cual me parece algo invaluable. ¡Gracias por la reseña,Andrés!
PD:¿Tenés pensado reseñar algo de Superman que esté bueno bueno y se publique ultimamente?

Andres Accorsi dijo...

No sé, puede ser... No estoy leyendo mucho de superhéroes, últimamente... Pero no lo descarto.

Eloy :: Samurai Socialista :: dijo...

Hablando de autobiográficos,hace 5 minutos termine de leer un cómic de esos y tengo que recomendarlo si o si. Es "Píldoras azules" (pilules blues) de Frederik Peeters, se enfoca principalmente en una parte de su vida, cuando se pone de novio una chica VIH positivo, que tiene un hijo de 3 años de una pareja anterior (también con sida) y como la relación avanza cada vez mas, los miedos de ambos, una sinceridad absoluta en la historia, etc.
Pero esta narrado de una forma fantástica, el que lo lee y no se conmueve tiene un potus en el alma.

Andres Accorsi dijo...

Gran comic! Quedó elegido entre los 100 Comics de la Década en la Comiqueando Online.

Anónimo dijo...

Opa, vos sabes que me lo recomendaron, habra que leerlo, se consigue en spanish, saludos

El Chavez

Andres Accorsi dijo...

En España lo editó Reservoir Books, uno de los tantos sellos de Random House-Mondadori.
Se llama igual: Fun Home.

Marcelo Di Lisio dijo...

Píldoras azules de Peeters es buenísimo, al igual que Lupus también de él. Interesante este Fun Home, lo anoto. Gracias Andrés.