el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 30 de diciembre de 2010

30/ 12: EL POLLO


Bueno, casi de casualidad, y ya en tiempo recuperado, encontré una paponga oculta de la historieta argentina reciente. Esto se publicó en 2009 y nunca lo había visto, hasta que el editor-guionista me ofreció hacerme cargo de la distribución en negocios de comics. Por supuesto, antes de ofrecérsela a mis clientes leí la novela gráfica y resultó ser una sorpresa muy, pero muy agradable.
El Pollo cuenta la historia de Miguel, un chico que siempre comió mucho pollo, y que se identificó tanto con ese animalito que de chico lo apodaban “el Pollo”, de más grande “el Gallo” y más de adulto –ya bastante trastornado y fuera de sus cabales- se sintió más pollo que humano y decidió liberar a sus hermanos plumíferos de la muerte segura que les esperaba en una enorme pollería industrial. Algo salió mal y Miguel terminó en un neuropsiquiátrico, donde le narra su extraña historia a una doctora que –a lo largo de 50 páginas- lo único que le dice es “Buen día, Miguel”.
Lo más loco de todo esto es que el guionista Fabio Zurita jamás encara esto por el lado de la joda. Lo que nos está contando es un drama, con toques de costumbrismo (el tramo de la infancia del Pollo) y más adelante con una irrupción de realismo mágico, porque –si creemos en su relato- la mente de Miguel efectivamente se traslada al cuerpo de un gallo durante 18 de las 50 páginas. Y parece mentira, pero funciona. El delirio de Miguel, su patología y su angustia están tan bien plasmados, que vos le creés que él vivió eso. Zurita logra que le creas, que te resulte viable que un tipo pase a ser gallo y trate de liberar a los otros gallos antes de que se conviertan en productos avícolas para consumo humano. Miguel se mete en el gallo, nosotros nos metemos en Miguel y esas secuencias en el matadero de pollos cobran una intensidad trepidante, casi asfixiante. Después hay que volver para atrás (la mente Miguel tiene que volver a habitar un cuerpo humano) y ahí es donde falta esa última vueltita que haría que El Pollo dejara de ser una muy buena novela gráfica para pasar a ser una joya. Pero aún sin la vuelta de tuerca final, aún con ese epílogo medio anticlimático, el guión de El Pollo es redondo, poderoso y absolutamente hipnótico.
Zurita narra con lo justo, mezquina las palabras, presenta secuencias fundamentales para la trama sin el menor diálogo ni bloque de texto, juega para lucimiento del dibujante y no se cuelga en virtuosismos que harían excesivamente pretensioso a un planteo argumental ya de por sí bastante extremo. Tiene una ventaja: él mismo es el editor, o sea que no hay quien le diga “Todo bien, flaco, pero esto que vos querés hacer en 50 páginas se puede hacer tranquilamente en 30”. Por eso las secuencias mudas y el énfasis (logradísimo, por cierto) en los climas.
Y nada de esto tendría sentido sin un gran cabeceador que conecte todos los centros que patea Zurita. El guionista juega para el lucimiento del dibujante y Gustavo Deveze (a quien ya vimos en una antología, creo que Los Trabajos del Agua) pela todo lo que hay que pelar. Su estilo es alucinante, desaforado, recontra-expresionista, intencionalmente desprolijo, visceral y caótico, pero a la vez muy transparente a la hora de contar la historia. Deveze es un mago que muestra los trucos: en la página impresa conviven el boceto a lápiz, los trazos de su plumín, las aguadas, los efectos más jugados (masas de tinta negra raspadas con gillette, por ejemplo), todo se ve sin esfuerzo y contribuye a esa sensación de kilombo, de cacofonía, de clima onírico y descontrolado en el que se mezclan la angustia y la euforia, la ternura y la sordidez. Imaginate un Luis Scafati que narre bien, que haya leído mucho al Viejo Breccia y vas a arrimar bastante a lo que hace Deveze en estas 50 páginas que sí, podrían ser menos, pero no se disfrutarían tanto si tuvieran más cuadros por página o más texto por cuadro.
El Pollo no se parece a nada, pero te deja con ganas de comprar de una los próximos trabajos de Zurita y Deveze. Bizarreada de alto vuelo, para leer con la piel de gallina.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace un tiempo costaba un huevo ( cuack) conseguirlo, despues de recorrer varios lugares al final lo compre en el Ateneo donde tenian la friolera cantidad de UN ejemplar, que el vendedor ni junaba y me lo tuve que buscar yo.
A mi me resulto fascinante.

Andres, tenes idea del precio del libraco de Gardel de Muñoz/Sampayo?

Redskull dijo...

Vendido, ya voy a ir a comprarmela(junto con el hiptnotizador, y el sindrome de gustaviño)

Anónimo dijo...

El de Gardel está 120 pesitos. sí, ciento veinte.
muy buena historieta, según parece. habrá que leerla.
fuerza que queda una reseña nomás (al menos por este año...). que no te encierren a vos en un neuropsiquiátrico! abrazo! Colo

Andres Accorsi dijo...

El de Gardel está $ 129.
Yo me quiero matar. Hace casi dos años me compré el Vol.1 en francés y ahora salen los dos juntos en castellano. Encima el francés me salió un billete, no me da para regalarlo ni tirarlo a la mierda...

Leandro dijo...

A los que les interesa/interesó el Gardel de Muñoz y Sampayo, no dejen pasar de largo el resto del material de Los Libros del Zorro Rojo. Un Drácula de Luis Scafati, un Jekyll y Hyde de Mauro Cascioli, un Micromegas de Carlos Nine, un Bestiario de Lovecraft de Quique Alcatena, etc.
Es un viaje de ida!!!

Anónimo dijo...

Muchas felicidades, Andrés! Espero que sigas el año que viene con el blog ¿Seguís? ¿fue agotador? ¿alguna vez casi no llegás a postear? ¿alguna vez no tuviste ganas de postear?
¿Qué tal es un cómic de Pablo Auladell? ¿es recomendable?
Gracias por éste blog, realmente lo leo siempre y lo disfruto mucho.
Javier.

Andres Accorsi dijo...

Sí, el blog sigue en 2011.
Sí, fue agotador.
Sí, muchas veces tuve que sentarme a escribir con cero ganas de escribir.
Y no, nunca lei comics de Pablo Auladell, aunque leí buenas críticas sobre su trabajo.