el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 19 de abril de 2011

19/ 04: CAPTAIN AMERICA: WAR & REMEMBRANCE


Ahora que me bajé del tren de la serie actual, me dediqué a indagar en la larga historia del Capi América en busca de alguna etapa o saga grossa, que valiera la pena leer. Encontré dos: por un lado estos nueve números de 1979-80 y por el otro, la etapa de J.M. DeMatteis, que abarca (con varias interrupciones) los números 261 al 300 y que injustamente no está reeditada en libro.
Pero vamos a lo de Roger Stern y John Byrne, que es lo que se puede conseguir casi sin dificultad. Estos numeritos del Capi (247 al 255) no son exactamente majestuosos. Son buenos comics de superhéroes de hace 30 años. Tienen una chapa descomunal simplemente porque entre que Steve Englehart deja al Capi (allá por 1975) y que Stern y Byrne llegan al rescate, la serie es un bofe sin pies ni cabeza, como tantas otras series de la Verdul Age que no se entendía por qué se publicaban ni mucho menos por qué se vendían. Y sí, me juego: la etapa de Jack Kirby forma parte del bofe sin pies ni cabeza. Listo, lo dije.
Stern y Byrne apagan el incendio con solvencia, con clase, como cuando Caruso Lombardi vino a Racing a salvarnos del descenso y nos dejó quintos en la tabla. Los tres primeros números, además de dos villanos obvios tienen un villano encubierto que manipula toda la situación, y un par de pinceladas muy interesantes que definen la relación del Capi con Nick Fury en particular y con SHIELD en general. También desde el arranque está la sana intención de darle bola a Steve Rogers por afuera de su identidad heroica y de rodearlo de un elenco de secundarios atractivo. En tres números, vimos mucho más de lo que habían hecho todos los guionistas post-Englehart.
Después hay que destacar dos saguitas de dos episodios: la de Mr. Hyde y Batroc, repleta de machaca, sirve para entender que una cosa es ser villano y otra ser un genocida hijo de puta. Y la del Baron Blood en Inglaterra logra, por un lado, recrear la mística de los Invaders y, por el otro, mostrarnos algo que en 1980 no era frecuente: el Capitán América, héroe de héroes y símbolo patrio inmaculado, a veces también mata. Okey, mata a un vampiro totalmente sacado, más maligno que Rodríguez Larreta. Pero lo mata de verdad, como unos años después Superman mataría a los genocidas de la Zona Fantasma en esa saga que forzaría la partida de Byrne de la serie.
Pero por ahí lo más celebrado de esta etapa sean los unitarios. El que cierra el libro es un festejo de los 40 años del personaje y los autores lo aprovechan para pasar el limpio el origen del Capi, desarrollar algunos puntos y barrer bajo la alfombra otros que tienen que ver con la niñez, la juventud y el experimento que le cambió la vida a Rogers. Esta es, en una palabra, la primera aparición del origen moderno del Capi. Y además, como a Byrne lo dejan entintar sus propios lápices, es -lejos- el episodio de mayor atractivo visual. El otro unitario se hizo para celebrar los 250 números de la serie (que arrancó como Tales of Suspense) y tiene la consigna más ganchera de la historia: el Capi se postula para presidente de los EEUU. Obviamente sabés desde el primer momento que no, que se va a bajar de la candidatura (como tantos otros menos patriotas que él), pero lo grosso es eso, es esperar el momento y ver cómo, con qué discurso, bajando qué línea, el símbolo patrio le explica a las masas que lo suyo no es gobernar sino cagarse a trompadas con los villanos. Imaginate si se postulaba… Nos salvábamos de Reagan! Ah, no… cierto que esto es Marvel, no la realidad.. Perdón…
Me toca hablar del dibujo, pero creo que ni hace falta. Estamos hablando de comics de superhéroes dibujados por John Byrne en los ´80, o sea, está todo recontra-bien. Ni siquiera jode que lo entinte Joe Rubinstein, cuyo trazo tiene poco que ver con el del ídolo. El Byrne de esta época era un tsunami que se llevaba todo puesto, una máquina de laburar que generaba bocha de páginas por mes, con una calidad muy superior a la de la media de sus colegas. Byrne acá colaboraba con Stern en los guiones, o sea que es también responsable de que esta etapa –sin ser una gloria irrepetible- funcione como un relojito a la hora de combinar acción, emociones, desarrollo de personajes, revelaciones asombrosas y un ritmo atrapante, con espacio incluso para tirar temas importantes y dejarte pensando. Un clásico con aguante, de una época en la que leer mainstream era más riesgoso que engancharse hoy con un manga de Ivrea.

11 comentarios:

Julio dijo...

Este ya lo tengo en tomo de Fórum. Muy bueno. Será cuestión de conseguir los números de Jean Marc DM entonces.

Andres Accorsi dijo...

Tal cual. Y de ahí, saltá derecho a Mark Waid. Lo del medio es infumable.

Cuestionador dijo...

Buena reseña, Andrés!Ahora que se viene la peli no seria copado armar una nueva nota del Capi? Y ya que estás te consulto...¿que tal están de este personaje...?

- Lo de Nicieza y Maguire

- EL Marvel Knights: Captain America (tengo entendido que lo escribe Robert Morales).

A todo esto, que te pareció Truth: Red, White and Black? A mi me encantó

Andres Accorsi dijo...

Truth no lo leí.
Lo de Marvel Knights tampoco. No escuché buenas críticas, pero debe zafar aunque sea por los dibujantes (Cassaday, Bachalo, Bobillo...)
Lo de Nicieza y Maguire está bien, es divertido, tiene onda. No es indispensable, eso sí...

Nahuel dijo...

Buena reseña. Una buena (de las pocas) étapas del Capitan America. Lo único jodido es fumarse el resumen del número anterior en la primer página (más si lo lees en tomo y para saberlo solo tenes que dar vuelta la página, pero era sí). De Byrne no podemos decir mucho, un monstruo. Pero más disfrute del laburo de Stern, uno de mis guionistas favoritos, sin ser nunca muy reconocido. El tipo no es un Moore o un Morrison, pero es genial escribiendo superheroes. Buen desarrollo de historia, buenos secundarios, nunca un número aburrido. Su etapa en Dr. Strange es genial (los números con Marshall Rogers increíbles). También sus números en Avengers.
Hoy en día con 100 guionistas de medio pelo, tratando de escribir un Watchmen todo los meses, y no les da ni para escribir Youngblood. U otros 100 que escriben números en los que no pasa nada (Bendis). Tendrían que agarrar algunos comis de Stern, que sin querer cagar más alto que el culo, te escribia buenas historias, donde en todos los números pasaba algo. Y que nunca te decepcionaba.

Andres Accorsi dijo...

Coincido en las loas a Stern, Nahuel.
Y sí, tanto su etapa en Dr. Strange como su paso por Avengers están sin dudas entre lo mejor que les pasó a esas series.

D.L. dijo...

la saga de gruenwald en la que el gobierno decide mandar a combatir a la guerra del golfo al capi y este se niega debiendo renunciar a su manto que según el gobierno de usa le pertenece es muy piola también.
también están los números que hicieron fabián nicieza y kevin maguier ambientados en la segunda guerra mundial. saludos.

Cuestionador dijo...

Yo a Gruenwald lo adoro en Squadron Supreme, pero en la serie del Capi lo poco que leí de el (Jauría de Lobos, una saga con Crossbones y Wolverine) me pareció muy choto. Los dibujantes tampoco ayudan, eso sí.

Y respecto a Stern, recuerdo su novela gráfica con el Dr.Doom y Dr. Strange, su paso por Superman y alguna que otra cosa más, siempre me pareció un guionista muy grosso.

Y a todo esto Andrés, tenés pensado reseñar algo de Question o Martian Manhunter?

Andres Accorsi dijo...

No, Cuestionador, ninguno en el futuro cercano. Por ahí más ceca de fin de año puede aparecer algo de Question, pero no te lo quiero prometer...

Anónimo dijo...

Muy buena etápa, lástima que quedó trunca, como se revela en el tomo recopilatorio, porque Shooter no aceptaba sagas de más de dos números, a no ser que fuesen como la Trilogía de Galactus. Como Byrne y Stern querían hacer una historia de Red Skull en tres partes y no los dejaron , abandonaron la serie. Una pena. De estos números, me quedo con la pelea contra Hyde y Batroc muy entretenida.

Del resto de la producción del Captain, hay que buscar con pinzas algo rescatable de la etapa Grunewald. Yo me quedo con la sga donde al Capitán America lo reemplaza superpatriot, 332-350, que es bastante entretenida.

CALVI! dijo...

Coincido, la etapa de Kirby solista no se puede leer (y lo digo yo), pero qué dibujos. La pena es que las historietas se leen, no se miran.

No leíste Truth? Qué loco. Es una maravilla. Para que Moore le cante loas...
Posta, Morales y Baker hacen una de las más interesantes historias del mundo de Cap. América.
Abrazo!
FER