el blog de reseñas de Andrés Accorsi

sábado, 4 de agosto de 2012

04/ 08: LA HISTORIA DEL BLUES

Este es un comic muuuy raro. Para empezar, hay que decir que en realidad es un producto accesorio de otro: un disco de la banda española Siniestro Total, editado en 2000 (al igual que el libro). En esa placa, la banda nos invita a creer que allá por los años ´30 existió un gran músico de blues cuasi-desconocido, llamado Jack Griffin, luego transformado en predicador tele-evangelista. Supuestamente, los españoles se cebaron mal al descubrir la música de este ignoto bluesman y, bajo su influencia, grabaron estas 12 canciones, todas ellas covers de grandes músicos yankis poco conocidos en España. En realidad, ni Griffin existe, ni los temas son covers (las bandas “homenajeadas” son todas apócrifas), ni el disco La Historia del Blues es un disco de blues: los temas recorren los diversos géneros de la música negra estadounidense del Siglo XX, del gospel al rap.
Entre tanta bizarreada, se coló este álbum, cuyos 12 capítulos responden a los 12 temas del disco, por lo menos en los títulos (no escuché las canciones). El elenco de dibujantes reunidos por el coordinador Óscar Palmer es acojonante, pero no todos los temas suenan bien. Veamos...
Arrancamos con unas maravillosas ilustraciones de Juan Del Peral Pineda, verdaderos dibujazos para contemplar días enteros, aunque casi sin intención narrativa. El primer track está a cargo del increíble Santiago Sequeiros, a quien siempre es placentero leer, haga lo que haga. Entre lo más destacado del libro está el segundo corte, obra de Víctor Aparicio, un relato breve, pero vibrante y perfectamente orquestado. Le siguen dos bellísimas ilustraciones del inmenso Xulio Daspastoras, que no tienen demasiada relación con nada de lo sucedido hasta ese momento en las historietas que –aclaremos- parecen querer contarnos la vida de Jack Griffin, el gran bluesman olvidado por la historia del blues. Las siguientes cuatro páginas desbordan de agua y de la magia de Javier Olivares, un dibujante prodigioso, con un grafismo hipnótico, un expresionismo fuera de control y una plasticidad digna de Lorenzo Mattotti. A Juan Carlos Pérez no lo conocía y me sorprendió gratamente: es un dibujante tranqui, sin estridencias, con un gran manejo de los climas y las expresiones faciales.
Para el sexto corte, la idea de contar la vida de Griffin se empieza a disolver entre otros delirios. Ahí aparecen las tres páginas a cargo del salvaje Bernardo Vergara, un genuino sucesor del estilo más zarpado de Gallardo y Mediavilla en la época en que estos le prendían fuego a las páginas de El Víbora. Esto es muy gracioso, pero no encaja ni ahí con lo que nos venían contando hasta ese punto. Las siguientes cinco páginas inauguran la sección a color con un hermoso trabajo, sin textos, de Álex Fito, el Chris Ware español. Esto engancha levemente con la historia de los primeros episodios, y aunque no lo hiciera, importaría poco, porque es una joyita. Afina la viola y sale escena el maestro Miguelanxo Prado, que nos ofrece seis páginas magníficamente dibujadas, que conectan más con la historia de Siniestro Total que con la de Griffin. Grossa, mal. Las siguientes cuatro páginas son un demencial experimento narrativo del gran José Luis Ágreda, un salto al vació complicadísimo, pero muy divertido, muy original y obscenamente bien dibujado. El interesantísimo Calo cuenta una muy buena anécdota que podría haberle pasado a cualquier músico negro. De nuevo, la conexión Griffin se disuelve, pero la historieta está muy bien.
Y ya cerca del final, nos quedan unas indescifrables ilustraciones de Antón Patiño, totalmente pasadas de rosca, y la historieta de Miguel Ángel Martín, donde se retoma en clave de rap algo que se contó en las primeras historias, que es el pacto entre Griffin y Satanás. Hay que prestarle mucha atención para pescarla, pero está la conexión con la historia que amagó con ser el hilo conductor del libro.
La clave, entonces, está en tratar de leer estas historietas como si fueran unitarias, en descartar la pretensión de unidad que les da el hecho de aparecer dentro de un mismo álbum. Olvidate del chamuyo de la vida de Griffin y leé las historias en un orden distinto al que aparecen en el libro. Así seguro se disfruta más. Sobre todo los dibujos, obviamente, porque en ese rubro, el elenco que reunió Palmer para este libro es imbatible. Faltó un poquito más de coordinación para que todos contaran más o menos la misma historia, aunque en una de esas, la onda era recrear un cierto eclecticismo que ya se veía claro en las canciones del disco homónimo. No descartemos esa posibilidad.
En definitiva, si sos fan de la historieta española, tenés que tener Historia del Blues. Si sos fan de Siniestro Total, también. Si no, seguí de largo sin prestarle mayor atención, a menos que andes con ganas de conocer a nuevos y asombrosos dibujantes por afuera del “más de lo mismo”.

4 comentarios:

Bruno Gauto dijo...

Discula qeu te joda, pero sabiendo que sabes bastante de comics, no me podes recomendar alguna pagina para descargar comics de los buenos?
Gracias

Andres Accorsi dijo...

Ni idea, Bruno. Yo no leo comics bajados de la web. Seguro los otros lectores te podrán ayudar...

NN dijo...

http://comicalt.blogspot.com.ar/

Anónimo dijo...

Che Andres te recomiendo la que tambien escuches los discos de la banda unos grossos los pibes, son uno de los exponentes del punk y postpunk español.