el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 17 de agosto de 2012

17/ 08: EL NEGRO BLANCO Vol.10

Casi 20 años tarde, me entero cómo terminó esta serie de Carlos Trillo y Ernesto García Seijas que nació como tira diaria en el Clarín y terminó como historietas de 8 páginas para los semanarios tanos de la Eura. Y bueno, más vale tarde que nunca.
Este tomo arranca al alto nivel que nos obsequió el Vol.9 casi de punta a punta. Las primeras 42 páginas giran en torno al inminente casamiento de Chispa y Trillo no desaprovecha la oportunidad de cerrar a lo grande ese conflicto nunca resuelto entre el Negro y la rubia de pelito corto. Todo este tramo combina a la perfección comedia de enredos muy bien orquestada, romance, introspección y erotismo (porque hay un par de garches bastante subidos de tono). Lo mejor son las extensas secuencias mudas, muy bien mechadas y con un García Seijas muy afilado, que resuelve la falta de textos con una solvencia inapelable.
En las siguientes 20 páginas, el Negro no aparece. Vemos algunas escenas de la luna de miel de Chispa (y algunas de las cosas que le pasan por la cabeza a la rubia) y reaparece Flopi, para poner en marcha un nuevo plot que nunca llega a integrarse del todo a la trama central porque a la serie ya le quedan muy pocas páginas por delante.
Y hasta que vuelva a aparecer el Negro faltan otras 10 páginas en las que Trillo le da un protagonismo increíble (y una chapa inmensa) a Angel, el advenedizo encargado del edificio en el que vive el protagonista, y además nos presenta a Morgana Liberty. Morgana era quien debería ocupar el lugar que dejaron vacante Chispa y Flopi cuando le cortaron el chorro al Negro, pero antes de que eso sucediera, Clarín decidió cortar la publicación de la tira y los autores decidieron darle un final que acá se conoció a través de las ediciones de Ivrea. Sin las 32 últimas páginas, que son las que Trillo y García Seijas hicieron exclusivamente para Italia, la historia se terminaría en cualquier parte, con el misterio de Morgana apenas comenzando a esbozarse y un personaje más (Lola) recién presentado y cuyo potencial quedará sin explorarse.
Como saben que esas 32 páginas son las últimas, los autores no dejan que levante vuelo el romance entre el Negro y Morgana. Aún así, esas páginas son muy atractivas, con mucho humor, y un poquito más zarpadas (tanto en el lenguaje como en la forma en que García Seijas muestra a chicas de cuerpos esculturales con escasísima vestimenta), como para aprovechar que esto ya no saldría en un diario al alcance de los chicos. Al final, el Negro termina solo, una vez más disponible para vivir nuevas correrías sentimentales, sólo que con minas a las que nunca nos presentará.
Me da la sensación de que Trillo le había logrado dar a los conflictos (sobre todo el de Flopi) la magnitud suficiente como para poderlos ordeñar bastante tiempo más, para que de ahí salieran un puñado más de buenas historias. No pudo ser. Nos quedamos con las ganas de ver reaccionar al Negro frente a la osada movida de Flopi, de ver a Chispa blanquear ante su marido que sigue enganchada con el Negro y de verlo a este langa entre los langas romper el maleficio de Morgana y hacerle comer... una goleada histórica.
Nos queda lo que hay: unas 1000 páginas de historieta dibujadas como la hiper-concha de Dios por el inmenso García Seijas, en las que Trillo da cátedra de comedia costumbrista y –casi sin querer- retrata a la Buenos Aires de 1987-1993, a su gente, a sus miserias, sus obsesiones y sus fantasías. No es poco. Al lado de lo que vino después (el insulso Nene Montanaro), es muchísimo.
Y ahora que terminé con El Negro Blanco, la corto con la historieta argentina hasta Septiembre, ya que para ese mes tengo pensado priorizar el material de autores argentos y dedicarle no menos de 15 ó 20 reseñas.

2 comentarios:

Unknown dijo...

No se si se leera este comentario. Excelentes tus palabras y agregaria 100 mas. No puedo encontrar el final que le dieron en clarin. Recuerdo q era distinto y cuando era chico me impresiono. Lei el negro blanco ya 4 veces enteras. Me lleva a fines de los 80 y me hace caer lagrimas de nostalgia pensando que su autor se fue ya muy temprano. Que bueno que haya gente q sigue leyendo esta genialidad. Saludos. Dario

Dario Marinescu dijo...

No se si se leera este comentario. Excelentes tus palabras y agregaria 100 mas. No puedo encontrar el final que le dieron en clarin. Recuerdo q era distinto y cuando era chico me impresiono. Lei el negro blanco ya 4 veces enteras. Me lleva a fines de los 80 y me hace caer lagrimas de nostalgia pensando que su autor se fue ya muy temprano. Que bueno que haya gente q sigue leyendo esta genialidad. Saludos. Dario