el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 28 de enero de 2013

28/ 01: VALERIAN: LES SPECTRES D'INVERLOCH

De a poquito, me sigo armando esta maravillosa colección de álbumes de Pierre Christin y Jean-Claude Mézieres. Este es el undécimo tomo, o sea, el que va justo después de Brooklyn Station Terminus Cosmos (reseñado un lejano 06/04/10) y es el más raro de todos los que leí hasta ahora.
En Les Spectres..., Christin se toma 46 páginas para contarnos cómo un grupo de personajes se reúnen en un ancestral castillo escocés. Cómo llega cada uno, de dónde viene, qué hacen los que llegan temprano mientras esperan a los que llegan tarde... En la anteúltima página aparece el personaje más grosso, el que le va a comunicar a los demás para qué los conocó, cuál es la misión, qué conflicto deberán desactivar. Pero esa conversación no está en este tomo, sino en el siguiente! O sea que al final de Les Spectres... ni siquiera tenemos muy claro para qué viajaron hasta Inverloch los protagonistas del tomo. Para decirlo de modo diáfano, este tomo es un prólogo largo al que viene después, Les Foudres d´Hypsis, en el que parece que pasan cosas muy jodidas.
A lo largo de estas 46 páginas hay mínimas pistas de cómo se puede llegar a armar ese conflicto del que sólo sabemos que va a ser heavy. En las páginas protagonizadas por Lord Seal, los espías yankis tiran alguna punta que –uno supone- se explorará en el próximo tomo, y en la breve secuencia protagonizada por el capo máximo de Galaxity aparecen algunas profecías, algunas referencias veladas al tole-tole que se viene en Les Foudres... El resto, nada que ver. Valerian captura a un bicho alienígena muy raro, que habla y morfa sin parar, Laureline cabalga por las colinas de Escocia, Monsieur Albert (que debuta en el noveno álbum de la serie y desde entonces se queda hasta el final entre los protagonistas) viaja en tren compartiendo té y bombones con unas distinguidas señoras inglesas y los tres Shingouz, avechuchescos traficantes de información al servicio de la Tierra, llegan desde el planeta Rubanis tras sonsacarle al Coronel Tloc algunos datos relevantes acerca de Hypsis, el planeta que –parece- se enfrentará a los agentes espacio-temporales en el próximo episodio.
Y ya está. El resto son diálogos muy ingeniosos que Christin aprovecha para darle onda a todos estos personajes, una sucesión de secuencias pachorras en las que no hay peleas, ni persecuciones, ni explosiones, más allá de unos robots que atraviesan un vidrio por equivocación. ¿Qué es esto? Una canchereada de Christin. Está al frente una serie exitosa, sabe que tiene la continuidad garantizada a largo plazo, sabe que los fans igual le van a comprar el álbum aunque no pase un carajo y así es como en 1983 empieza a serializar en las páginas de Pilote una extensa epopeya, sin la menor intención de cerrar nada en la página 46. ¿El álbum trae 46 páginas? Problema suyo. La saga tiene 92 (creo). Y por lo visto, todo lo grosso pasa en las segundas 46. No se puede opinar casi nada acerca de Les Spectres... sin leer Les Foudres... porque está bastante claro que se trata de un díptico, de una única historia dividida en dos álbumes por el capricho de una editorial (Dargaud) que no quería esperar hasta el final de la saga para tener un nuevo libro de Valerian en las bateas.
El trabajo de Mézieres, sublime. Aprovecha las páginas con pocas viñetas para lucirse, se fuma con la solvencia de siempre las páginas de 9 ó 10 viñetas, mete un homenaje a su amigo Moebius y otro al maestro Enki Bilal (co-equiper de Christin en muchas sagas gloriosas) y demuestra una vez más que no hace falta dibujar y colorear como Juan Giménez para ser un capo absoluto en la historieta de ciencia-ficción. Con un estilo anti-académico, decididamente semi-funny, con cero realismo, con un gran manejo del pincel y la mancha negra y un trabajo de color eficiente pero para nada pretensioso, también se puede meter al lector en la trama y hacerle sentir la fascinación que sienten los personajes.
Y sí, esta es una serie claramente enrolada en la ciencia-ficción, pero también en el misterio, porque en estas 46 páginas sólo podemos conjeturar y tratar de adivinar ya no cómo se resolverán los conflictos, sino cómo carajo se definirán. Un salto al vacío de la gigantesca dupla integrada por Christin y Mézieres, como para demostrar que en las aventuras de Valerian puede pasar cualquier cosa, incluso un tomo entero sin aventuras.

8 comentarios:

Gonzalo dijo...

¿En qué idioma/edición lo leiste?

Andres Accorsi dijo...

En castellano, pero no encontré la portada de la edición que tengo (la de Grijalbo, de los ´80) y como me dio paja escanearla, usé la francesa.

Pablo Zambrano dijo...

lei algunos de los primeros albums de valerian y si bien christin tiene una imaginacion alucinante, me parecieron un poco chatos los personajes y me dio la impresion de que habia mucho deus ex machina. Levanta en estos aspectos en los albums mas nuevos?
igual es uno de esos comics que podrian tener guiones escritos por nik y rob liefeld, que yo los leeria nomas por los dibujazos

brunowayne dijo...

Tengo una pregunta que siempre te quise hacer. Vos fuiste uno de los que inspiró en mí el leer libros en vez de revistas. Es decir, es mucho mejor leer en tomos recopilatorios que en "fetas". Poco a poco, fui purgando mi colección de sagas en revista y las fui reemplazando por sus respectivos libros. Ahora, algunas obras (ejemplo: Invisibles, Y the Last Man, etc), si bien están divididas en tomos, su mejor comprensión depende también de leerla toda junta, es decir, un tomo tras de otro hasta el final. El sistema que tenés vos, de leer salteado muchísimas series, ¿no te juega en contra a veces, el hecho de quizá no tener tan fresca la serie cuando agarrás otro tomo? ¿No es parecido, de alguna manera, a leer en revista, pero a una escala mayor? Te pregunto porque las veces en que yo lo quise hacer, tuve que releer lo que ya había leído. Quizás a vos no te pase. O tal vez sea cuestión de gusto, no sé. Abrazo.

Andres Accorsi dijo...

Sí, en un punto es parecido. De hecho a mí me pasó más de una vez, lo de colgar una serie, después de un par de años tratar de retomarla, descubrir que no me acordaba una chota y tener que releer los tomos anteriores.
Pero está lo que vos señalás de "la escala" mayor. Por un lado, hace que cada tomo te dé MUCHISIMA información sobre lo que está pasando en la serie. Por el otro, hace que cada vez que terminás un tomo te sientas MUCHO más satisfecho, porque leiste MUCHO más, incluso si la historia no termina.
Y también es cuestión de gusto, para qué negarlo.
Y de practicidad, porque los tomos se reeditan permanentemente y si alguno se te pierde, se te rompe o se lo prestás a alguien que no te lo devuelve, es fácil de reponer. En cambio una revistita de hace 20 ó 30 años, se rompe fácil, se pierde fácil y es mucho más difícil de reemplazar.

brunowayne dijo...

Loco, estoy releyendo "Final Crisis", específicamente "Superman Beyond". Pregunto, ¿hay alguna historia mejor que esta del kryptoniano? Es impresionante lo que hace Morrison. Y Mahnke prendido fuego como un hijo de mil puta. ¡Qué maravilla, loco! Perdón, tenía que decirlo...

Andres Accorsi dijo...

Superman Beyond es brillante. Por ahí All-Star Superman es mejor... la tendría que releer. De hecho pienso hacerlo este año...

brunowayne dijo...

Para mi no es ni mejor ni peor. Son dos cosas distintas. Lo que tiene "Beyond" es que es mucho más concentrada: todo pasa en 2 números demoledores. Y además del arte, de la maravilla de esos dibujos increíbles, está todo el subtexto de la historia (el tema con Moore y demás). Me hace demorar mucho tiempo entre viñeta y viñeta. Te hace pensar mucho a qué hace referencia cada situación y cada personaje. Pero igualmente, All Star también me alucina, es sólo que en otro nivel. Es como si All Star fuera Spinetta y Beyond, Charly. Más allá de todo, lo de Morrison es increíble. Estoy terminando Final Crisis (porque arranqué con todo su Batman y voy por ahí) y no se puede creer. En mi escala de genialidad ya es el número uno, arriba del bardo. Creí que éste era insuperable, pero el escocés lo logró. Y tal vez tenga que ver el hecho de que nunca le dio la espalda a la historieta también. Es decir, Moore en muchos momentos dijo que le chupaba un huevo la industria, los superhéroes, y demás. Morrison adora lo que hace, ve a los personajes como gente que vive y respira en un universo paralelo al nuestro y se enorgullece de poder jugar con sus historias. Por eso recomiendo, por vez MIL, que leas Supergods. Haceme caso. Es hermoso como narra ese libro, como te mete en su visión maravillosa de ese mundo superheroico que te hace ver muchas cosas desde un lado distinto. Y de paso te tira una autobiografía espectacular.