el blog de reseñas de Andrés Accorsi

miércoles, 11 de febrero de 2015

11/ 02: LUCHA LIBRE INTEGRALE Vol.2

Thierry Frissen está loco. Por si no lo ubicás, es un belga que se radicó en Los Angeles, se rebautizó “Jerry” y se enamoró de la cultura de la baja California, con todo su bagaje de bizarreada latina, surf y pochoclo hollywoodense. A partir de 2006, formó un equipo de dibujantes con los que en vez de una serie creó cinco, todas integradas a un mismo universo, y por si faltara algo, en vez de lanzar cinco álbumes distintos, armó una especie de revista de antología en formato álbum, de la que Humanoïdes Associés lanzó 13 entregas en poco más de cuatro años.
Este segundo integral (un fuckin´masacote de más de 400 páginas) recopila los números 6 al 13 de Lucha Libre tal como se editaron en su momento, es decir, con las cinco series mezcladas y con las editoriales en las que Frissen bajaba línea, obviamente en joda. Basado en la iconografía de los luchadores enmascarados tan populares en México, todo el universo Lucha Libre juega a la aventura, pero sin dejar nunca afuera al humor y el delirio. De hecho, hay dos series netamente cómicas, y vamos a empezar la disección de este tomo por ahí.
Profesor Furia es la única que no escribe Frissen. La guionista es Inés Vargas y el dibujante es Witko. Es una historieta basada en el humor políticamente incorrecto, desbordante de mala leche, con un protagonista irredimible que miente, roba, se pone en pedo, se droga y se garcha pendejitos de ambos sexos. Una joya, el Profesor. El dibujo está en cierto modo emparentado con el de David B. (con un claroscuro fuerte y rasgos muy expresionistas), pero va más para el lado del grotesco, y las historias mejoran mucho cuando dejan de ser chistes de una página (con 14 ó 15 viñetas) para convertirse en relatos un poco más extensos.
La otra serie 100% cómica es Los Luchadoritos, escrita por Frissen y con dibujos de Romuald Reutimann. Acá los protagonistas son nenes, por eso hay menos violencia y depravación, pero igual los chistes son bastante densos. Frissen no rompe nunca el formato de chiste de una página (tan arraigado en la historieta franco-belga), pero a veces aparecen “sagas” de varios chistes enlazados. El dibujo es muy bueno y muy adecuado al tipo de historias que protagonizan Melindez y sus hermanos.
Dos de las series se parecen bastante entre sí: Les Tikitis y The Luchadores Five son dos grupos de “wrestlers” enmascarados que viven aventuras imposibles en lugares exóticos. En las dos Frissen cuida mucho la caracterización y balancea muy bien la acción con los diálogos graciosos, muchas veces bastante subidos de tono. Lo más interesante en ambos casos es el ritmo frenético al que se suceden las peleas, los peligros imposibles y las revelaciones acerca del pasado de estos aventureros, que parecen ser veteranos del catch venidos a menos (en la onda de Vitamina Potencia) pero la propia vida aventurera que llevan los eleva muy por encima de esa categoría. Si me tengo que quedar con una sola, creo que voy con The Tikitis, porque me cebó mucho el dibujo de Fabien M., una bestia en materia de narrativa, diseño de personajes y locaciones, que además hace gala de una fuerte (y sana) influencia de Akira Toriyama a la hora de coreografiar las peleas y darle expresividad a los personajes. En The Luchadores Five tenemos como dibujante a Bill, que también debe haber leído bastante a Toriyama, y que –sin ser aburrido ni soso- me pareció menos personal, menos jugado.
Si Les Tikitis y The Luchadores Five son los Fantastic Four y los Avengers, Tequila es el Hulk de este universo. Sin dudas el personaje más carismático, Tequila es el que tiene la aventura más extensa y más intensa del tomo, la que da más margen para la machaca descontrolada, las puteadas… y no, no es una especie de Cazador. Es otra cosa, muy interesante. El dibujante es Gobi, una bestia fuera de control que también leyó toneladas de manga y comic de superhéroes, pero que a la hora de diseñar monstruos y criaturas deformes, tiene una cierta impronta brecciana que me resultó fascinante. Además se colorea a sí mismo y logra una paleta y unos climas alucinantes.
Bill y Frissen se juntan para co-escribir una saga un poco más breve, protagonizada por El Gladiator (el capo de los Luchadores Five), con los dibujazos de Christophe Gaultier, a quien ya nos cruzamos en un tomo de La Mazmorra. El estilo de Gaultier no tiene nada que ver con el de Bill, Gobi y Fabien M., pero también es espectacular, ideal para los climas oscuros que propone el guión. Acá también hay chistes y machaca, pero menos. Y no hay locaciones exóticas, sino que todo sucede en las inmediaciones de Los Angeles. El guión no me terminó de cerrar, porque El Gladiator está medio al pedo; se podría haber contado la misma historia sin él. Pero igual me divertí.
Lucha Libre es una maravilla, es una serie rarísima y cautivante por donde se la mire y nada de lo que leas te va a parecer suficiente. Yo la descubrí gracias a Image, que la publicó parcialmente en inglés, pero no recomiendo esa edición porque no está completa. Esto da para tenerlo todo, ya sea en los 13 álbumes originales (las antologías) o en los 16 tomos que reeditan este mismo material pero centrándose en las aventuras completas de los distintos personajes, sin mezclar series y casi sin continuará.
Me fui a la mierda con la extensión de esta reseña, pero a) Lucha Libre lo vale y b) hacé de cuenta que es el festejo por haber llegado al post número 1800 (y por haberme bajado en menos de 36 horas más de 400 páginas de historieta en francés). Aguante.

2 comentarios:

Ariel Conde dijo...

Cómo que no está completa la edición de Image?! La puta madre! Es la que tengo yo! Qué le falta????

Andres Accorsi dijo...

No, Image editó seis números en formato revista, con menos páginas que los seis primeros números/ álbumes franceses.
Y un TPB de 160 páginas que recopila bastante (no todo) de lo originalmente publicado en esos 6 números.
Y Humanoids editó (también en EEUU) los tomos que recopilan historias completas de algunos personajes.
O sea que hay bastante material de Lucha Libre que nunca salió en inglés, a pesar de que la serie ya pasó por dos editoriales.