el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 8 de diciembre de 2015

08/12: THE SANDMAN Vol.2

Segundo tomo del clásico de Neil Gaiman y esto se pone aún más raro. Bajo el rótulo de “The Doll´s House” e incluso con número de capítulo, como si TODO fuera parte de un mismo arco argumental, se recopilan seis episodios que efectivamente componen una saga y además dos unitarios totalmente descolgados, sin la menor conexión con nada, que bien podrían estar en cualquier otro TPB. Empezamos por ahí.
Primero, el unitario de Nada, narrado como un relato folklórico de una tribu africana, donde Gaiman nos cuenta básicamente que Morpheus es inflexible en materia de amores. Este autoconclusivo está dibujado por Mike Dringenberg, así que tiene un parentesco visual con el resto del tomo. Pero más adelante, disfrazado de “capítulo cuatro” de The Doll´s House, hay otro unitario, el de Hob Gadling, que ni siquiera lo dibuja Dringenberg (estaba a full preparando el número siguiente, que era doble) y que tampoco tiene el menor contacto a nivel argumental con el resto de la saga. Es un unitario repleto de ideas interesantísimas y diálogos gloriosos, pero ¿qué hace ahí?. Nunca lo entendí.
O sea que, dejando de lado a los infiltrados, The Doll´s House se compone de seis capítulos, uno de ellos doble. Y es una saga complejísima, que deja ver una elaboración muy cuidadosa por parte de Gaiman. A priori, pareciera que el foco de la historia es descubrir el paradero de cuatro habitantes importantes del Dreaming (Brute y Glob, el Corinthian y Fiddler´s Green), quienes durante la ausencia del Rey Sueño se fueron a la mierda. Morpheus va a dar con cada uno de ellos, pero finalmente eso no es lo más importante. The Doll´s House también retoma a Unity Kincaid, un personaje menor del arco anterior, y la explora a fondo. Los nietos de Unity se llevan buena parte del protagonismo, y casi seguro los veremos volver más adelante. Pero eso tampoco es lo más importante. Muy de keruza, sin hacerlo muy explícito y sin la menor estridencia, Gaiman plantea en The Doll´s House el conflicto central de la serie: todo lo que sucede resulta ser una maniobra encubierta de Desire, cuyo objetivo es que su hermano Dream derrame sangre de un familiar suyo, lo cual lo condenaría a ser boleta… forever. Esta vez no lo logra, pero lo va a volver a intentar.
En el medio tenemos cosas loquísimas y geniales como esa extensa secuencia en la Convención de Asesinos Seriales (podría haber sido una graphic novel aparte, ya que el vínculo con el resto de la saga no est TAN fuerte) y la reformulación de Hector y Lyta Hall, dos personajes a los que Gaiman rescata de la por entonces recién cancelada Infinity Inc.. Si bien en este tomo los lazos con el resto del DCU no son tan firmes como en el anterior, Gaiman no renuncia a jugar con esos chiches heredados de otros autores. Y otra cosa muy loca es la construcción de los personajes secundarios que rodean a Rose Walker (la nieta de Unity) durante su estadía en La Casa de Muñecas. Ahí hay ideas atractivas y desarrollo como para una segunda serie regular y sí, a algunos de esos personajes los volveremos a encontrar más adelante.
El dibujo de Mike Dringenberg sigue pendulando entre el preciocismo y la desprolijidad, entre el realismo fotográfico y el grotesco… y uno empieza a sospechar que parte del mérito y/o la culpa le corresponde al entintador, Malcolm Jones III. ¿Por qué? Porque en el otro episodio que no dibuja Dringenberg tenemos el debut de Chris Bachalo, y visualmente se parece más a Dringenberg que a lo que poquísimos meses más tarde le veríamos hacer en Shade the Changing Man. Obviamente el canadiense es mejor que Dringenberg, pero la mano del entintador hace que esto se note sólo en algunos pasajes del episodio. Finalmente el unitario “infiltrado” en el que Gaiman nos presenta al maestro Hob Gadling está dibujado por Michael Zulli, bien, tranqui, con un muy buen trabajo en los fondos y en la reconstrucción de los distintos períodos históricos por los que transita el guión.
Establecido el personaje de Morpheus y recuperado el control de su reino, sus “aventuras” empiezan realmente acá, en The Doll´s House, un arco en el que Gaiman cosecha mucho de lo sembrado en los primeros números y además abre puertas a futuro con la jerarquía de un auténtico grande del guión. Quizás un poquito enroscada, con muchas páginas que no se relacionan con la trama central sino con historias paralelas, The Doll´s House sigue siendo una saga realmente hipnótica, llena de sorpresas, conceptos alucinantes y escenas memorables.

13 comentarios:

Luq dijo...

Puede ser que el capítulo de Nada sea medio colgado, pero a mí es una de las cosas que más me gusta de Sandman (aclaro que no soy un relector furioso). Quizás por cómo reaparece el personaje. Quizás porque siento que hay algo de Pratt en esa historia, en la presentación de los pueblos aislados, el rescate de las tradiciones narrativas, el rol nativo que adquieren las narraciones...
Hay varios capítulos aislados que creo que son lo que más me gustan de la serie. Ojalá tenga pronto tiempo suficiente para releer todo en 10 días, la idea es buenísima.
Del resto del libro, mucho acuerdo. Creo que es de los mejorcitos.

Andres Accorsi dijo...

Yo no tengo dudas de que es un capitulazo y coincido con lo que señalás de un cierto "sabor a Hugo Pratt". Lo que cuestiono es que lo disfracen de "prólogo" de The Doll´s House, cuando no tiene un choto que ver.
Entiendo que los TPBs recopilen los episodios en el orden en el que fueron saliendo, pero disfrazar a un unitario de prólogo de una saga (y a otro de capítulo posta) me parece un despropósito.

Gustavo dijo...

Andrés, que manera más magnánima tenes de despedir tu blog: Sandman. Gracias!

Ese segundo TPB es mi predilecto, la historia de los cereal killers es monumental pero el unitario de Hob Gadling es simplemente apoteótico y lo mejor de los 75 números de Sandman.

Al principio no me di cuenta, pero cada vez que Morpheus se le aparecía me di cuenta que Gaiman estaba contando a su modo la Historia del Judío Errante (igual te lo dice cerca del final medio camufladamente). Hay varias versiones de esta historia, yo había leído unos años atrás la versión de Jean D’Ormesson y me había quedado dando vueltas porque la premisa garpa a full.

Esta versión de Gaiman me pareció increíble porque en una revistita del orto de 32 páginas metió la leyenda de manera tan original y concisa a través de conversaciones con Morpheus que me emociona. Esos diálogos que vos remarcas como gloriosos (estoy 100% de acuerdo) haciéndote un pantallazo histórico del derrotero de Hob me hizo alucinar. Y fíjate que en las altas y en las bajas, el tipo sistemáticamente se niega a morir, no es un detalle menor.

Pero son esas 2 últimas páginas, donde Hob le hace un balance de lo que aprendió durante sus siglos en vida, en donde Hob lo “desafía” a reencontrarse de nuevo y la sabia resolución que le hizo Gaiman para terminar la historia me dejaron K.O. Esto es literatura de altísimo nivel, carajo!

Solo los clásicos no envejecen, y ese unitario en particular (numero 13) me parece tan atemporal y fresco leyéndolo hoy en día…

Te iba a hacer una par de preguntas sobre comics “mainstream” pero no tiene sentido, te lo hago otro día en otro post, a pesar que le quede poco de vida a tu blog. Siento que si te pregunto cualquier boludez, le estaría faltando el respeto a Neil Gaiman.

Sabrás entender.

Pablo Zambrano dijo...

viendo las comparaciones de coloreados que pusiste en la entrada anterior, opino que ambos son una garcha y que garparia mas conseguirlo en "glorioso blanco y negro".

brunowayne dijo...

Qué groso este libro. Coincido en que el capítulo de Nada es quizá el mejor del tomo. A mi me pasa en general con este libro que por momentos se vuelve algo engorroso, más que nada con los personajes que habitan la casa donde Rose se hospeda. Creo que si pasás este libro, los demás ya se vuelven mucho más llevaderos. Tiene el riesgo de espantar a aquellos que se acercan al medio por primera vez, pero mientras más lo leés y te adentrás en la historia más jugo le sacás.
Qué groso Sandman. Estoy a punto de conseguir el "Overture" y no puedo esperar... ¿Ese va a entrar en las reseñas Andrés? Abrazo.

Humberto dijo...

Hermoso el unitario de Hob! Cuantos personajes queribles tiene gaiman! Pensándolo bien, puede q esa misma virtud se convierta en defecto a la hora de construir villanos, no? Creo que solo dr destiny se la banca un poco en todo el run. Aún hasta a las brujas, a Lyta o al mismo corintio le tengo algo de cariño.

Humberto dijo...

Hermoso el unitario de Hob! Cuantos personajes queribles tiene gaiman! Pensándolo bien, puede q esa misma virtud se convierta en defecto a la hora de construir villanos, no? Creo que solo dr destiny se la banca un poco en todo el run. Aún hasta a las brujas, a Lyta o al mismo corintio le tengo algo de cariño.

Astro Azul dijo...

Hace no tantos años, mi prima creía que Sandman era el villano de Spiderman con el mismo nombre, pero ahora le gusta Neil Gaiman. Que raro que las dos editoriales compartan el nombre, porque tampoco es que un "The" antes del nombre haga mucha diferencia... Por algo Batson es shazam y no capitan marvel. Si alguien sabe como viene la mano y quiere elaborar, le agradezco.

danielrosemberg dijo...

Astro Azul. Mira , para empezar el nombre es medio mitologico en la literatura anglosajona. Entonces es como Loki o Thor que los usa Gaiman en Dc pero que antes los había usado Marvel.
Además ya estaba el Sandman de los años cuarenta.

Andres Accorsi dijo...

Beto, no hace falta ser un genio para deducir que LA villana grossa de esta serie es Desire. Y está MUY bien construída. Pero también es cierto que, al no orientar la serie a la machaca y los conflictos físicos, tampoco hacen falta supervillanos grossos... si es que algún supervillano tuviera alguna chance de hacerle el aguante a Morpheus.
Y tiene razón Daniel: DC registró mucho antes que Marvel el título "The Sandman" para una publicación. Los nombres de los personajes pueden estar duplicados en DC y Marvel, hasta que alguno se convierte en título de una publicación y ahi no hay más tu tía: el que "canta pri" lo deja calenchu al otro.

Astro Azul dijo...

Si si, conozco el personaje mitológico, lo tengo hasta en un libro de Dinamarca, pero siempre me pareció raro que no se saquen chispas. Creo que DC tiene un Thor también, pero si llegara a ser tan popular como el otro yo creo que de algo se agarrarían para crear problemas. Gracias por el feedback ameigos, y de paso pregunto si leyeron eso que hizo Alex Ross en Dynamite con personajes que cayeron al dominio público. Yo no, pero me gustaría saber si vale la pena. Uno de los personajes era justamente el Daredevil original, acá lo re bautizaron como Death Defying Devil o algo así...

Astro Azul

Andres Accorsi dijo...

No, yo no leí nada del Project Superpowers de Alex Dioss...

Humberto dijo...

Es verdad, Andrés, no había pensado en Desire. Igualmente pensaba mas en esa subjetividad que sobrevuela toda la obra de Gaiman. Esa condición humana tan clásica que evita caer en el maniqueísmo villanezco tan típico. Me parece que, justamente, esa imposibilidad a la hora de construir antagonistas malvados tiene que ver con que los personajes de Gaiman son (afortunadamente) mas humanos que cualquier otra clase de personajes que hayamos conocido. Y los seres humanos somos así, impredecibles e inclasificables.