el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 23 de agosto de 2010

23/ 08: CONSUMMATUM EST


Uno de los lugares comunes frecuentemente visitados por los que escribimos sobre historieta en Argentina es la comparación entre Oswal y Will Eisner. Andá a saber por qué carajo Argentina necesitaba un “Will Eisner argentino” y el elegido fue el maestro quilmeño. Con bastante buen tino, claro: los dos crearon justicieros enmascarados que pueden ser disfrutados por quienes no son fans de ese género, los dos incursionaron en las adaptaciones literarias y en las novelas gráficas, los dos son monstruos del claroscuro, los dos se jugaron a innovar en materia de enfoques e iluminación, sumado al salto en la narrativa que supone no dibujarle marcos a las viñetas y demás. Pero es hora de detonar una bomba atómica, amigo viñetófilo, y ahí va: Oswal le rompe el culo a Will Eisner, MAL. Como dibujante y como narrador Oswal es mil veces mejor que Eisner. Al creador del Spirit –seamos justos- hay que reconocerle dos cosas: que llegó primero y que es mejor como autor integral, ya que siempre trabajó con guiones propios y la mayoría son buenísimos.
Ahí Oswal da una cierta ventaja, porque sus obras con guiones propios no son todas cátedras: Sónoman o Mascarín por ahí sí, pero Tango en Florencia por ahí no. Pero por otro lado, Oswal cosechó toneladas de laureles en sus obras con guionista, lo cual no es ilógico si pensamos que colaboró con animales de la talla de Oesterheld, Albiac, Barreiro y Sánchez Abulí. También con guionistas hoy medio olvidados, como Ray Collins o Linton Howard, y con otros que siempre fueron más capos fuera que dentro del campo de la historieta, como Dalmiro Sáenz o Yaqui, guionista de la obra que hoy nos ocupa. Con su verdadero nombre (Patricio McGough), Yaqui fue un famoso compositor folklórico, novelista, ensayista y poeta, dirigió Radio Belgrano, Radio América y hasta Canal 9, y escribió y dibujó durante más de 10 años una tira diaria en La Nación, Figuras de Nuestra Tierra, injustamente olvidada. Este libro es el único que recopila historietas suyas.
El hecho de que Consummatum Est sea virtualmente desconocida en Argentina (apenas salieron un par de episodios en la revista Trix) es un disparate y una deshonra sólo comparable al rating de ShowMatch. Estamos ante una verdadera Obra Maestra, una joya exquisita, en la que guionista y dibujante se conjugan en una danza perfecta, peligrosa, cautivante, con momentos tremendos (un tipo castra a otro y le hace tragar los huevos, unos muchachones se violan a una embarazada…) y con momentos desbordantes de poesía. Consummatum Est nos presenta historias cortas, de hombres y mujeres en situaciones límite, ambientadas en distintas épocas que van desde el antiguo Egipto hasta fines del Siglo XV. Cada período histórico está perfectamente reproducido no sólo en los trajes, vehículos, armas y edificios, sino incluso en las costumbres cotidianas y los usos del habla. El trabajo de documentación de Yaqui y Oswal es digno de los mejores literatos, y el nivel de los textos (que son muchos) es pasmoso. Estas son historietas que a Borges le gustaría haber escrito.
Y eso sin mencionar las genialidades que hace Oswal a la hora de dibujarlas. El pincel del maestro recrea épocas, climas, estados de ánimo, y amores trágicos con magia y lirismo, pero también con crudeza y venalidad. El libro está lleno de secuencias impactantes, emotivas, realmente fuertes, y no tiene ningún pozo ni punto bajo. Tal vez la historieta mejor dibujada de punta a punta, la que ya se pasa de todo elogio que podamos ofrendarle, sea la de Jean Armand, el campesino condenado a la horca que lanza su maldición sobre el avechuchesco duque que lo mandó ejecutar. El guión es una fábula moral punzante y perturbadora y el dibujo de Oswal es desaforado, no da tregua ni en una sóla viñeta. Posta, para pasar a la historia. El episodio del matrimonio chino bajo el reinado de Shin Huang-Ti (en el que Oswal coquetea un par de viñetas con Hugo Pratt) es otra maravilla indescriptible.
Pero todo el libro, los 12 relatos dejan testimonio de una conjunción entre dos autores que pusieron todo: pasión, talento y poesía para una serie de historietas que –en un mundo más justo- sería texto obligatorio en cualquier cátedra de Historia o de Literatura de cualquier facultad. Consummatum Est excedió todas mis expectativas, y eso que cuando leí las historias sueltas en la Cimoc (hace mil años) ya me había parecido brillante. Will Eisner, seguí participando…

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Uh sí, leí hace poco en la Cimoc dos historias (ya a color, supongo que este es el tomo blanco y negro) y fue hermoso. Este tomo decis que se consigue con facilidad y razonable?
Estaría conseguirlou

LuiggiDiMaggio

Capitán Manu dijo...

Oswal es lo más grande que hay, no sólo como artista sino también como persona,un ejemplo a seguir y un modelo de virtud.
Me agarró en la época más turbulenta de mi vida y me hizo poner los pies en la tierra a fuerza de enseñarme todo lo que hoy sé sobre historietas (que es mínimo, nada, un desayuno para él) y sin conformarse sólo con eso, cada vez que tiene un rato y aprovechando que somos vecinos, me doy el gusto de invitarle un café.

Tenés razón, Andrés, este tipo se merece muuuucho más reconocimientos de los que tiene. Hace un tiempo lo nombraron algo así como ciudadano ilustre de Quilmes y la verdad es que en el acto eramos unos veinte... estaría bueno algo más, no?

Anónimo dijo...

Andrés, leíste "El Hombre de Java" de Pierre-Yves Gabrion?¿Es recomendable?

Cristo Camba dijo...

Es increíble como todo lo que pone en la página está en función de la narración, y si escribiese un libro sobre historieta sería mucho mas pulenta que el "comics and sequential.." y "graphic storytelling" de Eisner.Pude leer algunos capítulos de Consumattum en cimoc, pero mataría tener el albúm,Andrés si lo conseguís te lo compro de una!

Andres Accorsi dijo...

Está complicado de conseguir. Norma lo descatalogó hace ya mucho tiempo. Yo lo compré usado y un tanto baqueta, pero bueno, era la única opción.
De la influencia de Oswal sobre cientos de grandes autores argentos (de Meglia a Taborda, de Jorge Lucas a Dani the O, de Capristo a Angel Mosquito), no tiene mucho sentido hablar mucho más. Se siente, se nota y se agradece eternamente.
El Hombre de Java de Pierre-Yves Gabrion, sí, la leí hace mucho... No es nada maravilloso ni te cambia la vida, pero está bien, es entretenida y sólida, como la buena aventura franco-belga.

quique alcatena dijo...

Nunca entendí esa "correspondencia" estilística establecida entre Oswal y Eisner; como vos señalás, más allá de que "Skorpio" y "Spirit" son ambos justicieros enmascarados, el resto de su obra ( y estilos) van por caminos muy diferentes. Pero, por otro lado, me resulta un poco banal establecer "rankings" o "top 40" de cualquier tipo, si hablamos de lo artístico. Oswal y Eisner, cada uno en lo suyo, son dos gigantes.

Anónimo dijo...

es cierto que se viene el libro de Sónoman?

Raptor Plateado dijo...

esa portada me gusto mucho!!! no tendras el comic completo!!!

Andres Accorsi dijo...

Sí,Anónimo. Sale en Septiembre por Ediciones de la Flor.
Raptor, no sé si está todo el comic digitalizado. Buscalo en las cyber-cuevas de gente que sube scans.
Quique, me refería a Sónoman, no a Skorpio ;) Pero se entiende tu punto. A mí hoy, me gusta mucho más Oswal, pero Eisner sigue siendo un monstruo por suobra y por su influencia.

Anónimo dijo...

Para andres de cebarme con estos libros inconseguibles!!!

No se como hacer para seguir viviendo sin esto!

oenlao dijo...

yo la tengo y es genial y es exactamente el tipo de historietas que mme gustan.

catacaldos dijo...

Los argentinos siempre pensando que lo suyo es mejor que lo de nadie.No tengo la fortuna de conocer a Oswal,magnífica persona además por lo que dicen,pero descalificar a Eisner o elaborar rankings de calidad dentro del arte es patético.Háganlo con los futbolistas y el psicoanálisis si quieren,pero dejen el comic en paz,algo en lo que además cuentan con un nivel tan alto que abruma.Pero aprendan humildad,que es algo que les sobra a sus dibujantes,empezando por el descomunal Quino o por cualquiera que haya aparecido en los últimos cuarenta años.Gracias por entender entre líneas,aunque parezca un texto duro.

Anónimo dijo...

Hago una salvedad a tu texto. Gran amigo de Oswal con quien hacían historietas, Yaqui fue un poeta, no compuso canciones, si tuvo un programa en Radio Belgrano, si trabajó en Canal 9 pero bajo la dirección de Romay. Nunca dirigió ni las radios que mencionás ni el canal. No lo mencionás pero te comento que fue el creador del programa de radio Voces de la patria grande que después le robó Marcelo Simón. Muy buen tipo, muy sensible, adoraba el folclore.