el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 9 de agosto de 2010

09/ 08: GRENDEL: BEHOLD THE DEVIL


Después de muuuchos años de no dibujar a Grendel, el año pasado Matt Wagner se mandó una saga extensa (casi 180 páginas), obviamente escrita por él mismo, y protagonizada por Hunter Rose, el Grendel original y el más querido por la hinchada. Las historias con Hunter Rose son invariablemente raras, porque en su primera saguita (la del ´84) vemos cómo termina su reinado criminal. O sea que toooodas las aventuras posteriores se dedican a llenar baches de la mítica Devil by the Deed y –en su inmensa mayoría- dejan al personaje exactamente donde lo encontraron (con algunos cientos de muertos más en su haber) para no contradecir aquella saga fundacional. En esos estrechos confines, Wagner se las rebuscó siempre para sorprendernos con nuevos relatos del primer Grendel, ya sea vistos desde otra óptica (Devil Tales), con otros personajes (el primer crossover con Batman), o dibujados por otros artistas (los Black, White & Red).
Esta vez, no hay truquitos. Todo está narrado por Hunter Rose y dibujado (en gloriosos blanco, negro, gris y rojo) por Wagner. Y el resultado es extraño, porque la premisa de la saga parece pobre, con gusto a poco, y sin embargo el desarrollo del argumento es muy, muy ganchero. A ver: Grendel siente que alguien muy pulenta lo vigila y eso lo inquieta y lo pone dubitativo, tenso. Averigua qué es, lo confronta y pasa algo que no te puedo contar, pero que no lo altera radicalmente, porque los cambios grossos están (como ya dije) en Devil by the Deed. ¿Alcanza ese planteo para 176 páginas? La lógica indica que no. Pero ahí entra el devastador conocimiento de Matt Wagner de los mecanismos del mundo de Grendel y del comic en general. Ese esqueleto medio pobretón se va enriqueciendo con excelentes personajes secundarios (básicamente, Liz Sparks y Lucas Ottoman) y con un montón de conflictos menores, que le agregan sustancia al asunto y que hacen más compleja y atractiva esta nueva incursión por los años más álgidos del reinado de Grendel sobre el hampa de New York.
Por supuesto, la misma historia se podría haber narrado en muchas menos páginas, pero una vez que opta por el formato largo, Wagner honra esa elección y se desloma para que no te aburras nunca. Un recurso al que echa mano demasiadas veces son las masacres. La cantidad de gente a la que mata Grendel en esta saga, los hectolitros de sangre que derrama, no tienen parangón, y menos en un comic supuestamente finoli. El gore, por supuesto, está a la orden del día y hay que tener estómago para aguantarlo. El hecho de que el rojo sea el único color destacado subraya el impacto que provoca todo ese tsunami de sangre que mancha toda la obra. Wagner jamás le escapó a la violencia, pero acá es como que la subió a un primer plano definitivo.
El otro recurso muy utilizado y mucho más feliz es el de la imaginación a la hora de crear puestas alucinantes para las páginas. De la doble splash-page a la grilla de 16 viñetas, Wagner prueba todo y –obviamente- todo le sale muy bien. El dibujo es excelente, vigoroso, pulentoso, con la sutileza justa, laburos notables en los fondos, una reconstrucción de época (los ´80) impecable, un dinamismo pasmoso en las escenas de acción… Pero lo que realmente te caga a trompadas es la narrativa, la forma aceitada e hipnótica en la que Wagner te pasea por las masacres de Grendel, los garches de Liz y Lucas, los paseos en el parque de Hunter y Stacy, los sórdidos cabarulos donde se juntan los malvivientes… Cada escena, cada clima y sobre todo cada secuencia están milimétricamente estudiadas por un tipo que lleva la historieta en la sangre y que por más power que le ponga al dibujo, siempre te va a dejar helado con la danza de las viñetas, los globos y los bloques de texto.
Behold the Devil no es un comic fundamental, ni una joya imprescindible. Pero si sos fan del Grendel clásico seguro que ya te lo compraste, y si te dan ganas de flashear (y aprender) con el magistral despliegue gráfico y narrativo que propone Matt Wagner, no dejes de hacerlo, porque acá te espera un grande de verdad, que no para un minuto de evolucionar ni de zarparse.

6 comentarios:

Patricio dijo...

Y se ve bueno Andrés , Matt Wagner siempre dejá algo más, es un autor genial, lo último que me fascino de el fue el crossover Grendel Batman, donde no se respetaron las concesiones a rajatabla de los crossovers y si uno lee la letra chica, ve las escenas Grendel le gana a Batman fisica e intelectualmente.

Ahora de lo último que leí Mad Monk, al dibujo esta genial , pero a la trama le falta, Matt no se animo a un encuentro directo entre Batman y lo sobrenatural,por lo que resulta un a historia fallida. Debió seguir el ejemplo de Gothic, o Red Rain por nombrar algunas Batman funciona muy bien con elementos sobrenaturales. Saludos que estés bien.

Andres Accorsi dijo...

Coincido que al guión de Mad Monk le falta atractivo. Pero es una secuela de Batman and the Monster Men, que está muchísimo mejor. Si no leiste Monster Men, dale una chance. Está un toquecito estirada y es muy, muy violenta, pero se la recontra-banca.

Renzo dijo...

¡Por fin alguien que comenta algo de Grendel! Te felicito Andrés, tanto la crítica como el blog en sí (lo encontré de puro pedo mientras webeaba el otro día)están muy buenos. Dicho sea de paso, te agregué a mis links amigos en www.renzopodesta.blogspot.com, saludos!

Andres Accorsi dijo...

Gracias, Renzo!
Abrazo y nos vemos pronto en Córdoba, no?

Renzo dijo...

Pero por supollo! Te esperamos con unas birritas en la heladera!

Lucho dijo...

Soy un fan de Grendel. Siempre me gustó la originalidad de poner a Beowilf como Argent (y siendo literalmente un lobo) y que Grendel sea humano (y también un monstruo).

Esta saga me encantó pero logró además algo muy interesante. El destino de uno de los personajes secundarios que sobrevive a un incendio y los motivos por los cuales termina dentro de ese incendio me resultó muy perturbador.

Grendel es una maravilla del comic. Lastima que Wagner se cargó a Hunter Rose hace tanto. Junto con Grendel Prime quizás sea el unico Grendel interesante.