el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 19 de agosto de 2010

19/ 08: UNDERGROUND


Bueno, llegué a mi segundo comic de Jeff Parker, ese guionista que está tan de moda y a quien hasta hace poquito yo no sólo desconocía, sino que incluso me lo confundía con Rick Parker. Después de Underground,ya no me lo confundo más con nadie, porque esta obra lo pone definitivamente en la lista de los grossos, de los autores a los que vale la pena ponerles una ficha sin preguntar demasiado quién dibuja, quién edita, con qué personajes labura o cuántos episodios tiene la saga.
Paradójicamente, el concepto de la historieta lo gestó el dibujante, Steve Lieber, quien convocó a Parker para hacerse cargo del guión cuando tenía pensada una parte de la historia, y creada a la protagonista, con quien había hecho un unitario breve en una antología de Image. Al amigo Lieber lo sigo hace mucho más que a Parker. Su anterior saga de una minita en una locación extrema (la gloriosa Whiteout, junto a Greg Rucka) me cebó lo suficiente como para comprarme Underground, cuya premisa, a muuuy grandes rasgos, se parecía. Lieber no es ni será nunca un dibujante hot, ni siquiera uno de esos monstruos de culto (tipo Guy Davis). Se le nota que le cuesta, que lucha en cada viñeta para que lo que ve el lector, sea lo que él quiso dibujar. Se le nota también el amor por los dibujantes clásicos, de Alex Raymond a Paul Chadwick, pasando (¿por qué no?) por Alex Toth y Doug Wildey. Pero Lieber no es un virtuoso, no es Mark Schultz, ni Dave Stevens. Tiene un arma infalible: un instinto de narrador a prueba de balas. En la Antártida donde todo es blanco, o en una caverna donde todo es negro, Lieber se la re-banca para que TODO lo que plasma en la viñeta se entienda y sea funcional al relato. Y no pifia nunca, de verdad. De hecho, resuelve situaciones complicadísimas (páginas de muchos cuadros, largas secuencias mudas, etc.) con una cancha pasmosa. Acá además contó con un colorista (Ron Chan) que entendió perfectamente que la historia (y el dibujo de Lieber en general) funciona mejor sin estridencias ni fumariolas experimentales.
La trama de Underground es definitivamente simple: en un parque nacional de Kentucky hay una caverna majestuosa y ancestral. El pueblo de Marion se debate entre preservarla o convertirla en un atractivo turístico para remontar la crisis económica. El empresario pulenta del pueblo impulsa esto último, y Wesley Fischer, la valiente guardaparques, lidera la posición preservacionista. Obviamente, alguien va a hacer trampa y Wesley y su compañero (y amante) Seth van a quedar atrapados dentro de la caverna junto a unos muchachones siniestros que los quieren boletear. Sí, amigo viñetófilo: Parker y Lieber pergeñaron un thriller adentro de una caverna. A los chumbos y cuchillos de siempre, se le suma ahora la naturaleza en su versión extrema: picos, precipicios, hordas de murciélagos, agua helada, oscuridad total. Todo un desafío para dos guardaparques acostumbrados a multar boludos por pintar graffitis en las piedras.
Pero además, la trama está MUY bien llevada. Hay diálogos gloriosos, momentos muy tensos, personajes secundarios muy logrados, situaciones muy reales, villanos no tan malignos, dilemas morales (porque todo muy lindo con la caverna, pero la gente de Marion se caga de hambre), la dosis justa de violencia y una documentación alucinante (aprendí tanto sobre cavernas de los Apalaches como sobre carbón bincho cuando leí Relatos de un Carbonero). Todos ingredientes que hacen muy rica la lectura de Underground. De hecho, una vez que arrancás, es imposible soltar el libro hasta que no llegás al final. Que además llega en el momento justo: ni es abrupto, ni es anticlimático, ni viene 100 páginas después de que la trama perdió el rumbo.
Si te gustan los deportes de riesgo, o la espeleología, o los debates acerca de la preservación del patrimonio natural, Underground te va a cebar infinitamente. Si querés leer un gran thriller con una locación distinta, también. Y si te hiciste fan de Parker leyendo sus comics de superhéroes y querés ver cómo se maneja con personajes sin 60 años de continuidad previa ni superpoderes, también. Esto es casi Historieta Perfecta. Apurate a leerla, antes de que Hollywood la convierta en una peli chota con Reese Witherspoon y Matthew McConaughey…

7 comentarios:

Patricio dijo...

y se ve interesante. Ahora Sue Richards... na solo estoy boludeando, que estés bien Andrés.

Anónimo dijo...

Gordo ¿Leiste las sagas de Marta Washington de Frank Miller?¿Son recomendables?

Andres Accorsi dijo...

La primera, Give Me Liberty, es la grossa. Despues hay historias mejores y´peores, pero no imprescindibles...

Raptor Plateado dijo...

no habia odio de el.. me gstaria ver más ilustraciones..

Sebastian dijo...

Andres como estas? vas a hacer alguna reseña de Queen and Country o Checkmate del maestro Rucka?

Jéremy Láramie dijo...

Buenas, ¿cómo va?
Es la primera vez que te escribo, leí algunas de sus reseñas y escuché un podcast sobre vanguardias en la historieta, donde, en un momento, sobre el cómic español, mencionan a Miguel Ángel Martín, si no me equivoco.
Quería saber, si tenés tiempo y ganas, una suscinta opinión sobre el quéhacer general de este autor. Yo sólo tengo en la compu Snuff 2000 y una parte de Space Between.
Quería saber si recomendarías algún cómic suyo, y en tal caso, cual.
Saludos.

Andres Accorsi dijo...

Queen & Country, puede ser.
Checkmate, lo veo complicado.
Miguel Angel Martín no es un autor que me guste demasiado, por eso no sigo sus libros. Cuando me cruzo con él, es mediante alguna historia corta en alguna antología, pero en formato revista, que es algo que acá no comentamos. Aclaro que lo de Martín no me parece malo, simplemente no me engancha, tiene algo que me provoca un cierto rechazo y que hace que, a la hora de elegir, elija otros autores.