el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 30 de agosto de 2015

30/ 08: LA CALAVERA DE CRISTAL

Esta novela gráfica de 2011 causó bastante impacto en México porque se trataba de la primera historieta escrita por Juan Villoro, uno de los literatos más notables que tiene hoy el país hispanoparlante de Norteamérica. Yo le entré por el lado contrario: me llamó la atención por los dibujos de BEF (Bernardo Fernández), a quien había descubierto en una antología (ver la reseña del 07/03/13) y me había encantado. Veamos qué salió del team-up entre ambos autores.
Para empezar hay que aclarar que La Calavera de Cristal es una obra apuntada al público infanto-juvenil, al estilo de los álbumes de Tintin o Spirou. Una aventura clásica con buenos y malos, protagonizada por un chico de 14 años… que quizás sea el personajes menos interesante del numeroso elenco que nos presenta Villoro. Gus es un chico bueno, valiente y ya está. No hay más capas de complejidad ni matices para un personaje que va a convertirse en hilo conductor de toda la trama. Por suerte Villoro lo rodea de secundarios y villanos bastante más atractivos, que son los que le van a poner a la obra los condimentos necesarios. Algunos aportan toques de humor, otros de perversidad, otros de alienación, otros de obsesiones bizarras, y entre todos logran que la aventura ofrezca algo más que una clásica “búsqueda del tesoro” en la que se enfrentan buenos y malos.
El formato de típico álbum europeo le permite a los autores trabajar con muchas viñetas por página, pero Villoro se resiste a la tentación de zarparse con la cantidad de texto. La Calavera de Cristal tiene menos diálogos (y más sintéticos) que cualquier álbum de Tintin o Spirou, incluso con 66 páginas de duración, 20 más que el típico álbum francobelga. Y no es que haya tantas secuencias mudas: hay algunas viñetas mudas y el resto tiene globos o bloques de texto, pero con letra grande y poco para leer en cada viñeta. Sin dudas a los autores les quedó claro que esta historia iba a atrapar principalmente a los chicos y encontraron un equilibrio para no agobiar con lo textos a una generación que –nos guste o no- lee cada vez menos. La trama, además, habilita a Villoro a bajar mucha data acerca del patrimonio arqueológico de México, sus ruinas, sus excavaciones, sus museos y sus increíbles hallazgos acerca de las culturas precolombinas. Pero también ahí el autor resiste la tentación de convertir a la historieta en un artefacto didáctico, pensado para enseñar. La Calavera de Cristal es, ante todo, un buen divertimento.
En sintonía con lo que venimos señalando, el dibujo de BEF también nos recuerda de inmediato a un comic europeo. No exactamente a Tintin, sino a otros exponentes más actuales de la línea clara, como Yves Chaland y Max. Lo de BEF no es exactamente una mezcla entre Yves Chaland y Max, porque el día que lea algo así, me muero ahí mismo. El dibujo del mexicano no es tan perfecto y los fondos no están tan trabajados. Lo que hay es ese balance tan sutil entre un dibujo aventurero, un dibujo expresivo, un dibujo amistoso, lindo de mirar, fácil de realzar con colores planos. Visualmente esto está muy logrado y (lo comprobé empíricamente) cumple con creces el objetivo de enganchar a los chicos con la historia para que la lean hasta el final.
Siempre suma un montón que firmas consagradas en la literatura incursionen en la historieta y promuevan el crossover, para que sus fans los sigan hacia el mágico mundo de las viñetas. Si además las historietas que escriben están buenas, mucho mejor. En este caso, los lectores de Juan Villoro (con quien alguna vez compartí panel en la presentación de un libro de Alberto Montt, obviamente sin conocerlo ni a él ni a su obra) pueden arriesgarse con La Calavera de Cristal y salir ampliamente satisfechos. Y si venís siguiendo la obra de BEF, lo vas a ver muy sólido en este estilo más redondito, más sintético, más acorde al público al que está apuntada esta muy buena novela gráfica.

3 comentarios:

Ad Astra dijo...

Hablando de autores literarios ¿leíste el tomito de "¡Marc!" de Lamborghini y Trigo que publicó en 2013 Puente Aéreo? Hubo cierta controversia en torno a como fue editado.

Andrés Accorsi dijo...

No, me parecía atractivo el material, pero me ahuyentó el precio, que estaba zarpadísimo.
Si alguien se copa y me lo regala, con mucho gusto lo leo.

quique alcatena dijo...

Bef es un gran artista.