el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 9 de marzo de 2010

09/ 03: VOODOO CHILD


Por zarpado, por haber sabido abrevar de los clásicos y luego despegar hacia el infinito con su propio estilo, por su vuelo poético genial y vanguardista, Bill Sienkiewicz probablemente sea el Jimi Hendrix del Noveno Arte. O sea que cuando Martin Green (escritor, historiador y productor de discos) lo convocó para ilustrar la novela gráfica que hoy nos ocupa, demostró un olfato difícil de igualar.
A lo largo de sus 132 páginas, Voodoo Child nos narra la vida de James Marshall Hendrix, mil veces más conocido como Jimi Hendrix, el as de la guitarra que llegó a la cima del mundo del rock a fines de los ’60 y murió poquísimo tiempo después. Pero la biografía no es lineal y, con Sienkiewicz en el medio, tampoco podía serlo.
La novela propone un cóctel entre la vida, las letras y la música de Hendrix que seduce incluso a quienes no sean fans del genio de Seattle. Los tramos de las letras se cuelan entre las anécdotas de la infancia, la juventud y la –breve- vida adulta de Jimi, y el virtuosismo descontrolado de su música se ve plasmado en las más de 900 viñetas dibujadas por Sienkiewicz quien, fiel a su estilo, combina innumerables técnicas pictóricas y maneja milimétrica y rockanroleramente el ritmo del relato.
El impacto visual y el despliegue majestuoso de colores, texturas y tipografías no se hacen esperar: la novela arranca con todo, con la secuencia en que Jimi muere en Londres el 18 de Septiembre de 1970. Luego asistimos a su nacimiento, a su infancia marcada por las carencias y los sueños y ya para cuando el Jimi adolescente obtiene su primera viola, la cosa empieza a crecer y a estallar. Su paso por el ejército y su primera vez en el amor son secuencias particularmente bien resueltas, pero todo queda opacado cuando Jimi inicia su carrera profesional como músico y empiezan a sucederse las anécdotas que le dieron base al mito. Obviamente están la famosa pelea con Pete Towshend (líder de The Who) en el festival de Monterrey, su legendaria actuación en Woodstock y sus famosos problemas con la justicia. Pero hay más.
Otro de los aciertos de Voodoo Child es el trabajo en torno al contexto histórico en que se desarrolla la vida de Hendrix. Fueron 27 años turbulentos, en los que pasó de todo y en los que la sociedad, la política y la cultura de los EEUU se transformaron por completo. La rebelión de los jóvenes, el rock, las drogas, las luchas de las minorías raciales... todo eso fue noticia entre 1942 y 1970 y Hendrix tenía que ver con todo eso. La habilidad que pelan Green y Sienkiewicz para documentar ese clima en la novela gráfica es sencillamente pasmosa.
Y por si le faltara algo, Voodoo Child se editó junto con un CD, con grabaciones caseras realizadas por el propio Hendrix y que nunca antes habían salido a la luz. Son versiones rarísimas de seis de sus composiciones, una curiosidad comparable al cuaderno de bocetos de un dibujante, donde vemos sus garabatos y bosquejos previos a la historieta luego publicada.
Jimi Hendrix, rey de la electro-psicodelia hecha canción, y Bill Sienkiewicz, prócer de la revolución que upgradeó al comic en los ’80, nacieron para zapar juntos. Y en Voodoo Child sus universos creativos se encuentran y se ensamblan más allá de tus sueños más limados.

1 comentario:

Eloy :: Samurai Socialista :: dijo...

Lo leí hace poco, y el arte es como bien decís zar-pa-dí-si-mo, tiene el mismo nivel de psicodelia que el mismo Hendrix.