el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 13 de noviembre de 2011

13/ 11: LOST IN TRANSLATION


Además de los informalismos y localismos, lo más difícil de traducir de un idioma a otro deben ser los chistes. En el chiste escrito, cada palabra es tan, tan importante, que cambiar una sóla ya es jodido: imaginate cambiar todas y encima pasarlas de un idioma a otro. En el humor las palabras son graciosas por cómo suenan, por cómo se las ubica en la frase, por cómo se enfantiza a unas por sobre otras, y muchas veces la gracia pasa por cómo se deforman las palabras para convertirse en otras, que adquieren otro significado, otro sonido, otra onda. O sea que ponerse a traducir humor escrito es un sacerdocio, una ordalía para la cual la mayoría de los traductores no están capacitados. Y encima se nota, mucho. El humor verbal traducido por tipos sin gracia no funciona, colapsa por su propio peso. Los mecanismos del humor son sutiles y complejos, al igual que los de la traducción (más o menos respetuosa) de cualquier texto. Si sumamos sutilezas y complejidades y las ponemos en manos de cualquiera, seguramente llegaremos a resultados más catastróficos que los del gobierno de De la Rúa. Me acuerdo hace no muchos años cuando La Nación publicaba Calvin & Hobbes. Los chistes eran... otros! No decían lo mismo que los originales. A veces la idea era parecida, pero el texto no. Y casi nunca me causaban la menor gracia, a diferencia de los de Bill Watterson, que son joyas. En general, si en una traducción encontrás un chiste o un juego de palabras ingenioso o que te hace reir, estás ante un traductor muy, muy bueno.
Otra complicación para el traductor son las referencias culturales. A veces los personajes mencionan a celebridades (de la música, la tele, el cine, el deporte o la política) que son célebres sólo en su país. Y el traductor está en el horno, porque o no los conoce, o los conoce, pero se le complica explicarle a sus lectores de quién carajo están hablando los personajes. Hoy que existe el Google, es más fácil: googleás cualquier cosa que suene a referencia cultural y enseguida sabés de qué se trata. Hace 20 años era bastante más complicado. Yo tuve culo: la primera vez que viajé a la Convención de San Diego, ya estaba trabajando para Perfil y, si bien no sabía cuándo se iban a publicar, ya sabía qué series de DC tendrían edición nacional. En esa convención conocí personalmente a no menos de 50 artistas, algunos de ellos ídolos de toda la vida (Jack Kirby, Moebius, Berni Wrightson, Joe Kubert... infinitos), pero a uno sólo me lo chamuyé para que me diera su teléfono: Era J.M. DeMatteis, el responsable de los magníficos diálogos de la Justice League. Yo leía la Liga mes a mes en inglés y sabía dónde me estaba metiendo. Por eso lo encaré, le hice una breve entrevista (fantochada pura, nunca se me ocurrió publicarla) y al final le dije “Maestro, tengo que traducir tus comics de la Liga, que están llenos de referencias a gente, películas y discos que no conozco”. El tipo, con la mejor onda, me dio su teléfono y me dijo “Cuando estés trabado y no sepas qué mierda poner, llamame”. Y así fue. Yo tenía pocas horas para dedicarle a cada traducción y unas tres o cuatro veces por año, cada vez que me topaba con referencias inexpugnables a boludeces que sólo los yankis conocen, en vez de devanarme los sesos lo llamaba a DeMatteis y el tipo, con paciencia y voluntad, me explicaba de qué carajo estaban hablando los héroes o los villanos.
Después era mi responsabilidad explicarle eso al lector argento, y ahí había dos caminos: la llamadita (un numerito adentro del globo de diálogo con la aclaración escrita por afuera de las viñetas) o la analogía. La analogía es más jodida, porque no es verosímil: O sea, yo sé (porque me lo explicó DeMatteis) que Hollywood Squares era un programa de entretenimientos que acá se conoció como Ta-Te-Show. Y podría hacer que Mister Miracle dijera ser fan de Ta-Te-Show sin traicionar lo que quiso decir DeMatteis. Pero, ¿es creíble que un superhéroe yanki conozca un programa de Telefé conducido por Leonardo Simmons? No, porque si bien uno acepta la convención de que en la edición argentina los newyorkinos hablan en porteño, eso no los hace partícipes de la cultura porteña, ni argentina, ni hispanoparlante. Si la aventura transcurre en EEUU, los personajes NO PUEDEN conocer los programas de Telefé. Como diría Miguel Angel Russo, “son decisiones”...
Más sobre este tema en un próximo post.

19 comentarios:

José A. García dijo...

Parece que me repito, pero en este caso también aplica (mal) la traducción española de Scott Pilgrim y su forma de traducir los chistes que muchas veces los pasas de largo porque no se entiende la referencia o porque directamente no quedan graciosos en el español que eligieron. O tal vez sólo lo entiendan ellos.

Otro de los peores errores del universo, en la película de Los Incribles, los personajes discutiendo si ir o no ir por avenida cabildo o no porque siempre estaba cortada. ¿Era necesario semejante fantochada?

Por suerte la edición en dvd no trae esa versión de los diálogos...

Saludos

j.

Andres Accorsi dijo...

A mí me pareció piola que hubiese un doblaje argentino para Los Increíbles. Pero me parece una gilada querer cambiar la historia para que en vez de en EEUU transcurra en Argentina. Eso es más traidor que traducir los informalismos al neutro.

Anónimo dijo...

Que buena la liga, buenísima... si bien hay cosas en las que no coincidimos, la traducción de la liga fue genial. Ahí, por el estilo del guión, funcionó bárbaro.
Pase uno de los peores momentos cinéfilos al ver Los increíbles en argentino.. Con Matías Martin diciendo "joya" cada dos por tres, estaba incómodísimo.. Pésimo. En el cine prefiero el neutro latino a morir.
Anécdota que no le importa a nadie: Recuerdo en la Liga todos los llamados de "nota de traducción" explicando lo que era la "oreo". No la conocía. Hoy, muchos años después, me considero un enfermo de la oreo... sintiéndome el "Detective marciano" cada vez que en un super chino las busco.

Andres Accorsi dijo...

Claro, en el ´91 o ´92 acá no se conocían marcas yankis que después -globalización mediante- se hicieron fuertes en el mercado argentino.
Qué tiempos aquellos...

Lucas Fulgi dijo...

Están buenísimos estos post. Pero cada vez que pienso en la traducción me doy cuenta de todas las cosas que estamos aguantando. No se si el problema es que las editoriales son extranjeras, o que directamente ni piensan en el público de acá. O las dos cosas.

José A. García dijo...

Andrés, me refería a ésto mismo: "Pero me parece una gilada querer cambiar la historia para que en vez de en EEUU transcurra en Argentina. Eso es más traidor que traducir los informalismos al neutro."

Fue una cagada importante que me llevó a no ir al cine a ver cars con el doblaje nacional por ejemplo. No suma, restan y a montones.

Saludos

J.

Anónimo dijo...

Muy buena reseña, el tema de las traducciones es complicadisimo, en el humor cómo bien señalas, en la poesía y a veces en la música.

Los esfuerzos para traducir son loables, en esto tu anecdota de De Matteis parece propia de un cómic de la JLI que el escribiera, siempre van a ser insuficientes.
En esto yo pienso que hay que conformarse cuando no se puede acceder al idioma original, si la obra trasciende como para ser traducida algo de universal tendrá.
Pero y me repito, se pierde mucho , cuantas veces no hemos comparado una edición original con una buena traducida y en el mejor de los casos llegará al 80% al tratarse de material serio, en el humor no se llega ni al 70%.

Pablo Zambrano dijo...

Andres, ya que hablas de calvin y hobbes:
yo estoy leyendo algunos libritos (cbr) de dicha serie en una edicion española de una tal editorial zeta. Si es que has leido dicha traduccion, te parece zafable? caga mucho los chistes?

El caso de scott pilgrim tiene dos cagadas: la primera, es que no es muy buena la traduccion. Yo lo lei previamente en ingles y tiene varios dialogos traducidos de mala gana y chistes arruinados.
La segunda cagada es la peor: los libros dicen ser una edicion para argentina, entonces porque carajo tienen traduccion española? obviamente xq los de mondadori tienen un cocodrilo en el bolsillo que les impidio pagar un traductor local, pero parece que no razonan que con eso se sabotean las ventas! si I's fue un exitaso aca, fue en gran medida gracias a la traduccion, que en el caso de una comedia costumbrista es algo mucho mas crucial que, ponele, en algo epico tipo 300 o saint seiya.

Pablo Zambrano dijo...

Ah! y sobre la cuestion de referencias culturales: me compre la edicion de Hate esa que tiene prologo de podetti, y si bien la traduccion me parece hecha con mucha gracia y onda (nunca lo lei en ingles eso si), está el problema de que hacen referencias a toneladas de programas, discos, canciones, negocios y productos que desconozco y no se explica casi ninguno de ellos. Ya me voy a tener que sentar con el libro frente a google cuando lo relea...

Rodrigo Lopez dijo...

muy buen post.
Uno que me hincha las bolas hasta el dia de hoy "...save the day". he leido mil comic donde nosequien "salva el dia". hasta en el Discovery Kids que ve mi hija aparece a cada rato algun personaje que salva el dia. acaso nadie trata de traducir "esa idea" al español??. Andres, te has topado con eso y pusiste "salvar el dia"? o colocaste otra cosa?

Por años tambien se ha discutido mucho las traducciones de Krazy Kat que dicen que son todas terribles ya que no funcionan en otro idioma.
Lo ultmo, recuerdo que en la Liga el detective Marciano comia siempre galletas "Oreos" y a Chile llegaron recien hace unos años atras.

saludos.

Andres Accorsi dijo...

No recuerdo haberme topado con "salvar el día", pero hace tanto que no trabajo de traductor, que no descarto que alguna vez me haya tocado.
En cuanto a la pregunta de Pablo, no, nunca leí Calvin & Hobbes traducido en España.

Andrés Valenzuela dijo...

Ojo, Pablo, la cuestión con Hate es que también labura sobre un momento muy puntual de la cultura de los '90, que fue el movimiento grunge (que sí llegó a Argentina más o menos en la misma época).

La traducción de Hate a mí me pareció muy piola (si la memoria no me falla, la traductora es además la esposa de Max Fiumara), entre otras cosas porque respeta esas referencias culturales.

Jorge dijo...

Interesantísimo el post. Recuerdo a la revista MAD, edicion argentina años 70/80, a mi me hacian reir muchísimo. Las traducciones estaban bien hechas. Me imagino que los traductores eran muy buenos, ya que la MAD de USA es super yanki con sus chistes localistas. ¿Sabés quienes hacian esto?
Una abrazo

Andres Accorsi dijo...

No, no sé quién traducía la MAD argentina. Pero era muy graciosa, es cierto.

Pablo Zambrano dijo...

andres V: me parece que me expresé mal:
la traduccion de hate sí que me gustó, pero para mi hubiera venido bien un epílogo con algunas referencias y contextos. Tengamos en cuenta que es un comic de hace 20 años; yo en esos días tenía 6 años y por ahi me pierdo cuando hablan de tal programa o cosas así. Pero la traduccion en si es muy buena, me cagué de risa.

Jotase dijo...

La MAD argentina la traducía la Jefa de Redacción de Editorial Magendra, Rosa Selba Corgatelli.

NN dijo...

Momento indicado para felicitarlo y agradecerle, Señor Accorsi, por las traducciones que hizo de la Liga. Por aquellos años no deparaba en tales asuntos (no se me culpe, que al cierre de DC/ Perfil no había cumplido aún los 10) siendo para mi algo natural, hasta que –intentando conseguir los números no publicados en el país- caí en las ediciones de Zinco-. A partir de ése momento desestimé la posibilidad de reírme con las historietas traducidas en España y aprendí que la liga de Zinco no era graciosa. Algo similar ocurrió con “Hate”, recién pude disfrutarla con la edición local. Tengo en inglés algún número pero si en una traducción se pierden significados, lo mismo sucede si el lector no domina el idioma vernáculo de la publicación en cuestión.

Y que puedo acotar respecto de los localismos, siendo que me formé como lector con esas traducciones. No veía nada de malo en que Batman dijera “cana”, aunque percibía cierta hostilidad de los lectores, en los correos. Creo que ninguna de las tres o cuatro traducciones que leí de “The Killing Joke” es superior a la argentina; todas implican una pérdida, una merma en la calidad, en todas se lavan los diálogos siendo la de la biblioteca Clarín el claro ejemplo de cómo censurar y reinterpretar erróneamente -y adrede- un texto (pero bueno, es sabida su declaración de guerra a nuestro idioma).

Salud.

Luq dijo...

Estos posts están de pelos.
Me acuerdo de una mesa hace ya bastantes años, creo que era en un cumpleaños de la comiqueando, una mesa de dibujantes, creo (si no me equivoco, Alcatena acababa de dibujar un número de Flash en Bs As o algo así) y que discutí un poco con vos porque yo me quejaba de no poder leer Cybersix en español. Vos me decías que lo bueno era que en ese momento ya era posible comprar libros extranjeros y que me los mandaran (primero años de internet), pero mi planteo era que yo no quería leer en francés una historieta hecha a algunas cuadras de mi casa (nabo de mí... nunca hice 15 cuadras para tocarle el timbre a Trillo). Leer en francés una historieta que pasaba en una Meridiana tan porteña era algo inadmisible para mí.

La otra es traducir los chistes como los científicos ingleses de los Monty Python tradujeron el mejor chiste de la historia al alemán.

Otro tema, a ver si me podés ayudar: mi mujer anda buscando alguna historieta con trenes, subtes o colectivos para trabajar con un paciente, y no se me ocurre nada más que Metrocarguero, y creo que no es de lo más adecuado (es un pibe medio autista cuyo único interés es el transporte público), ¿alguna ayuda, Andrés o quien sea?

Un abrazo y espero más de estas reseñas.

Andres Accorsi dijo...

En Kingyo Used Books Vol.2 hay una excelente historieta basada en los trenes.
En un tomo de DMZ hay una basada en los subtes. También hay un unitario de Thing y She-Hulk, centrado en los subtes de New York.
Y debe haber más, sin duda...