el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 12 de septiembre de 2013

12/ 09: ARE YOU MY MOTHER?

Otra vez me toca un comic con guionista mujer, sólo que esta además de escribir, dibuja. Y menos mal que dibuja MUY bien, si no habría que pegarle un tiro en el orto y arrojar su cadáver a una zanja. Cuando me tocó reseñar su trabajo anterior (Fun Home, el 07/05/10) me sorprendía que Alison Bechdel se jugara a llenar 220 páginas de historieta con una historia muy chiquita, que daba para plantearse y resolverse en muchas menos páginas. Esta vez, la autora me canta quiero retruco: tiene para llenar casi 290 páginas... y no hay historia! Ni chiquita ni grande! En casi 290 páginas no pasa nada, absolutamente nada.
Are You My Mother? es la nada misma, el vacío, la negación. En vez de desarrollar una novela gráfica, Bechdel arma un mezcladito de escenas cuasi-inconexas, que nunca cuajan para lograr un relato homogéneo, coherente, consistente. Supuestamente, el eje conductor es la relación entre la autora y su madre, lo cual –a la luz de lo que vive Helen Fontana de Bechdel en Fun Home- tendría su atractivo. Olvidate. La autora problematiza (con perdón de la palabra) la relación con su madre a través de largas charlas con distintas psicólogas, en las que les relata breves anécdotas de su infancia y de su pasado reciente. Algunas tienen que ver con su vida en el seno de esta extraña familia, otras con su relación con sus distintas novias, otras con cartas y fotos vinculadas a los años mozos de Helen, otras a llamadas por teléfono entre madre e hija (que viven en distintas ciudades) y muchas otras funcionan como una especie de backstage de Fun Home, se relacionan todo el tiempo con la obra anterior, durante cuya realización Bechdel empezó a pensar y analizar su vínculo con su mamá.
Por si faltara algo para que esto fuera un embole atroz, una nube de humo absolutamente inasible e insostenible, Bechdel se hace hardcore fan del psicoanálisis y empieza a mechar entre estas secuencias ya mencionadas cachos de textos de Freud, de Jung y de Donald Winnicott, un psicólogo con el que se fascina tanto, que llega a contar práticamente toda su vida en forma de historieta, no de modo lineal, si no intercalando estas secuencias con las otras. Además, Bechdel se cuelga con las obras de teatro en las que actúa su madre, con una ilustración del Dr. Seuss, con Virginia Woolf, con la poetisa y escritora feminista Adrienne Rich... con cualquier cosa que le sirva para rememorar momentos de su pasado y para tratar de enteder cómo funciona su vínculo con Helen. Por supuesto, nada de lo que Bechdel pone sobre la mesa sirve para hacer avanzar la trama, porque NO hay trama. Es todo sanata, todo paja, toda una cátedra de cómo mirarse el ombligo durante una eternidad, y que te paguen por eso.
Yo entiendo que con Fun Home la autora haya vendido fortunas y ganado muchos premios. Pero esta “secuela” era totalmente innecesaria. No necesitábamos ser testigos de horas y horas de sesiones de psicoanálisis, ni de charlas telefónicas tan extensas como intrascendentes, y si querés mostrar que sabés mucho de psicoanálisis o de literatura, escribí ensayos científicos sobre esos temas, no historietas. Ojo, yo no digo que la única historieta que sirve es la que te transporta a mundos fantásticos a vivir aventuras imposibles de vértigo, acción y machaca. Sin salir del mundo real se pueden hacer grandes historietas. Incluso sin salir del género autobiográfico, tan querido por los historietistas a los que les encanta hablar de sí mismos. Pero en general, para que la historieta funcione, tiene que estar la intención de contar algo, de hilar un relato, de que al cerrar el libro al lector le quede algo más que sueño.
Por suerte, Are You My Mother? está magníficamente dibujada, en un hermoso blanco y negro, complementado con grises y con distintas tonalidades de rosas y sepias. Si te agarrás de eso, por ahí encontrás esa cuota de placer que te ayude a pilotear el bajón. Si no te gusta cómo dibuja Bechdel, cagaste, porque no tenés con qué combatir esos masacotes interminables de texto. Y sobre todo esa sensación de estar escuchando conversaciones ajenas, trivialidades, boludeces que no nos interesan, o soliloquios pretenciosos acerca de teoría psicoanalítica, complejas (e incomprobables) elucubraciones acerca de qué te pasa en el bocho si un día cuando tenés 10 años, tu mamá no te da el beso de las buenas noches. ¿Sabés qué te pasa? Me importa un carajo lo que te pasa. Alison Bechdel tuvo la mala idea de mandarse todo un libro para meditar acerca de eso y yo, que perdí horas de mi vida leyéndolo, me quiero cortar la verga en fetas y mandarle una por correo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas son las reseñas que quiero leer!

Sucubo dijo...

El problema del envío de genitalidad masculina a Bedchel es que en realidad no le va a dar un gran uso.
Una lastima. Le tenía muchas ganas a este libro. Fun House me pareció genial. Incluso me gustaron los masacotes de texto, quizás porque al conocer las obras, te permitía una segunda lectura piola.
Pero si ahora son bodoques de psicoanalis, me temo que paso. Una hermana y dos parejas psicologas son suficiente otredad para mi. Como diría Lacan, que se haga de abajo.

Diego Simone dijo...

Bueno, me confirmaste que tenia que evitarlo. Porque Fun Home me gusto mucho, pero cuando lei que este era mas o menos lo mismo pero con la madre, ya me sonó a "sigamos afanando con mis conflictos mientras crecia", aun donde no hay nada que contar. jo.

Andres Accorsi dijo...

A mí Fun Home no me pareció genial, pero me pareció que, a pesar de todo lo que tenía en contra, funcionaba.
Por eso me cerró, y me hizo esperar con buenas expectativas una nueva novela de Bechdel. Pero ya está, no me ensarto más.

Anónimo dijo...

cortarme la verga en fetas y mandarle una por correo! excelente!!

Dolo Okecki dijo...

Si no sos muy literaria/o sigue garpando Fun Home? Le tengo muchas ganas pero si se la pasan pegando parrafos de textos famosos me da fiaca.

Arekasadaro dijo...

Accorsi te paso otro mocardo de DC

http://www.usatoday.com/story/life/2013/09/12/dc-comics-harley-quinn-art-contest/2806651/

P.C. dijo...

Yo ahí no veo ningún moco por parte de DC. Los yanquis están demasiado obsesionados con lo "políticamente correcto" y tenés agrupaciones que salen a decir pelotudeces sin tener idea de qué están hablando.
Según dijo el mismo Palmiotti (quien escribió la historieta en cuestión), ni siquiera se trata de un intento de suicido real sino que tiene que ver con una especie de disputa entre el personaje y sus guionistas, en la que los guionistas le hacen pasar malos ratos a propósito.
Y hasta he leído quejas porque Harley aparece desnuda en una bañera. Esta en una bañera, cómo carajo quieren que esté? Y por eso se escandalizan, después de todo lo que se ha visto en las historietas mainstream en los últimos 30 años?
Además, conociendo a los guionistas Palmiotti y Conner (que dicho sea de paso, es mujer), dudo mucho que el guión sea sexista y explotativo para con la mujer, esa pareja tiene una historia de escribir buenos personajes femeninos.
Lo mismo que todos esos pelotudos que trataron de homofóbica a la decisión de DC de no dejar casar a Katy Kane cuando el mismísimo Williams salió a decir que a lo que se opuso DC fue al casamiento en sí, que el hecho de que fueran del mismo sexo no tenía nada que ver con la decisión (y sino, no hubiesen sacado durante años una historieta con una protagonista femenina, en la que el costado romántico tenía una gran importancia).
Hay gente que simplemente busca ofenderse por algo.

Andres Accorsi dijo...

Releete la reseña de Fun Home, Dolo. Por momentos se empantana un toque, pero sí, definitivamente garpa.

Anónimo dijo...

Sólo leí Fun Home, y me aburrió muchísimo; de "fun" sólo tenía el título.
Una obra (o una autora) muy superada, sosa, fría, aburrida.

Nacho