el blog de reseñas de Andrés Accorsi

miércoles, 9 de abril de 2014

09/ 04: DC COMICS PRESENTS THE ATOM

Eso no es exactamente una basura irreivindicable, una historieta nociva, de las que dañan no sólo al boludo que las lee sino también al medio en sí. Pero es un material flojo, con más limitaciones que inspiración, y no fueron pocas las veces que paré un toque la mano y me desconecté de las historias para pensar “¿Qué carajo hago yo leyendo esto?”.
Este TPB para pobres (vuelvan, muchachos, los extraño) incluye dos saguitas de dos episodios originalmente publicadas en la revista Legends of the DC Universe. En la primera, Steven Grant nos narra el primer encuentro entre Atom y Green Lantern, obviamente anterior a que el minúsculo titán se uniera a las filas de la Justice League. El guión es decididamente flojo, sobre todo cuando Grant mete en la ecuación a Jean Loring y Carol Ferris. Si eran personajes chotos cuando sabían las identidades de sus respectivos chongos, imaginate acá, cuando todavía no las sabían. Como en casi todos los comics de la Silver Age, las minitas sólo sirven para embarrar la cancha y para obligar al guionista a forzar groseramente el verosímil y hasta el sentido común para no poner en evidencia esa boludez tan típica de la Silver Age de DC, que es el secreto de la doble identidad de los héroes. Por si faltara algo, el villano viene heredado de un arco argumental anterior, también escrito por Grant para esta misma revista, pero protagonizado por Abin Sur. Se trata de Traitor, el enésimo antagonista duro, malo, al que sólo le interesa matar y destruir, y por supuesto los otros guionistas jamás se hicieron cargo de su prescindible existencia.
Toda la saga es bastante torpe, bastante rudimentaria, y sin embargo lo que más me entristeció fue ver al maestro Gil Kane, ya en el último tramo de su vida y su carrera, dibujando como podía, es decir, a media máquina. Parte de la torpeza general se evidencia en el dibujo de Kane, que parece estar luchando contra la mano para que esta lleve al papel aunque sea algo de lo que el maestro veía en su mente. El entintado de Klaus Janson, fuerte y muy personal, tapa un poco el estilo elegante de Kane y colabora con el deslucimiento de la faz gráfica. Una lástima, porque en los ´70, cuando Janson entintaba a Kane en Daredevil, la dupla funcionaba bárbaro y pelaba unas páginas magníficas.
El otro arquito de dos episodios tiene dos guionistas, Todd Dezago y Rich Faber. Pobres, entre los dos no hacen uno. La idea es que Atom luche contra Chronos y se meta en kilombos que involucran viajes por el tiempo, además de darle chapa al casi siempre insulso Ray Palmer. El resultado es un comic chato, aburrido, con escenas supuestamente impactantes presentadas de un modo antinatural, sin espesor dramático... una berretada. Lo único rescatable es el intento por reinsertar en la mitología heroica del (viejo) DCU a Snapper Carr, etermo segundón barrido más de una vez abajo de la alfombra, que es el que acá se lleva los diálogos más ingeniosos.
El dibujo está a cargo de Drew Johnson, un dibujante bastante correcto, que cuando se inspira pela muy buenas expresiones faciales, dignas de un Terry Dodson, ponele. Johnson parece provenir de una escuela similar a la de Tony Harris (autor de la majestuosa portada) y de hecho lo imita bastante, incluso a la hora de asumir riesgos interesantes en la puesta en página. Pero claro, no logra plasmar ni esos efectos copados de claroscuro que metía Harris en Starman ni esa estética hiper-pulcra e hiper-realista que el ídolo desarrollaría más tarde en Ex Machina. Así es como el dibujo se queda muy a mitad de camino, con algunas pifias menores en los cuerpos y varios aciertos lindos en las caras, sobre todo en las de Chronos. El hecho de tener dos entintadores distintos tampoco ayuda al pobre Johnson al que, dentro de sus limitaciones, lo vemos poner bastante huevo.
En fin, puede fallar. Compré esto porque lo vi barato y porque le tengo un cierto cariño a Atom (no así a Hal Jordan). Y porque me intrigaba ver cómo Gil Kane dibujaba por última vez a sus dos grandes creaciones de los ´60. Ya veré a quién se lo regalo o canjeo, porque no me gustó ni ahí como para quedármelo.

6 comentarios:

Sibarita dijo...

Estás muy gay Andrés. En poco tiempo salís del closet. Seguro q ya te lo dijeron tus amigos.

Andres Accorsi dijo...

Sí, pero mi novio me dice que no les dé bola ;)

Sibarita dijo...

Jajaj, sos un groso, gordito lindo.

J. G. P. dijo...

Yo acepto que me lo regales!

Anónimo dijo...

Atom es de la B! y siendo generoso.

Emanuel Valente dijo...

Aguante Atom ! sin dudas esta entre los primeros 10 mas grosos de la Liga!