el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 16 de junio de 2015

16/ 06: THE HELMET OF FATE

Esta es una bizarreada de esas que ya no se hacen más: un evento de quinta semana, compuesto por cinco one-shots temáticos, prácticamente desconectados entre sí. Lo que pasa acá es consecuencia de la forma bastante pelotuda en la que limpiaron al Dr. Fate que “ejerció” hasta Infinite Crisis, que era Hector Hall. Geoff Johns había hecho un buen trabajo con el personaje, pero ahora (2007) el rol de Dr. Fate estaba vacante y este evento explora exactamente esa arista: el casco de Nabu anda por ahí, dando vueltas, y cae en manos de distintos personajes místicos, cuyas historias se cuentan en los cinco one-shots. Veamos qué onda…
La primera aventura es una comedia divertidísima protagonizada por Detective Chimp. El guión de Bill Willingham es un derroche de ingenio, frases mortales, chistes brillantes… nada que envidiarle a un gran guión de Fables. Por supuesto que lo que se termina por contar es una anécdota menor, sumamente intrascendente, pero muy satisfactoria. El dibujo de Shawn McManus, exquisito.
La segunda historia está a cargo de Steve Niles y Scott Hampton, el equipo que por esas fechas trabajaba en la interesante Simon Dark. Como en el unitario anterior, el tema del casco de Fate es menor, no tiene mucho peso en la trama. Lo que le interesa a Niles es reflotar el concepto de Sargon the Sorcerer y sumarlo a la larga lista de “legacy heroes”, al pasarle los poderes y el nombre a su nieto. De todos modos, el nuevo portador del rubí de la vida no llega a desarrollarse demasiado y no sé si alguna vez volvió a aparecer.
A continuación, Gail Simone se caga bastante en la consigna del casco de Fate, pero aprovecha estas 22 páginas para meterse bastante a fondo con Black Alice, un personaje que venía desarrollando en las páginas de Birds of Prey. Acá hay poquísimo conflicto y mucha introspección, en una historia donde el atractivo pasa por los diálogos, y especialmente por los dibujos de Duncan Rouleau, en un nivel extraordinario.
La cuarta historia se parece mucho a la segunda: Tad Williams es el encargado de crear a un sucesor para Ibis the Invincible, el enésimo mago con turbante, casi indistinguible de Sargon. La diferencia con la historia de Steve Niles es que acá sí, Williams encuentra el espacio y pela el oficio necesarios para que este nuevo personaje (que tampoco sé si volvió a aparecer) cobre más carnadura, más relieve, más interés. El dibujo, a cargo del gran Phil Winslade, es impecable.
Y la última historia me sorprendió muy gratamente. El protagonista es Zauriel, un personaje al que detesto, una de las cagadas más inmundas que se mandó Grant Morrison en su infladísima etapa al frente de la JLA. Sin embargo, el guión es ganchero, lleno de diálogos atrevidos, estimulantes, sorprendentes, obra del maestro Steve Gerber, que ya se estaba por ir a la B pero seguía dando cátedra. Este es el único one-shot que se hace cargo de lo que sucedió en los otros cuatro, pero Gerber mete esas referencias para llenar páginas, no para nutrir a su trama de nuevos elementos atractivos. En general, lo que sucede no es tan grosso. Lo grosso es cómo sucede. Además, la historia de Zauriel cuenta con los dibujazos del ídolo danés Peter Snejberg, que no se guarda nada.
El balance, como podrás ver, es bastante positivo, excepto porque jamás se resuelve el problema que da origen a la saga: el libro termina sin que sepamos quién carajo va a ser el próximo Dr. Fate. Eso se terminará por resolver en la espantosa Countdown to Mystery (también escrita por Gerber), y de un modo muy poco legítimo. De todos modos, si te gustan los personajes místicos de DC, o si sos fan de alguno de los cinco grandes dibujantes que metieron mano en los one-shots, se puede comprar (en lo posible en oferta), leer y disfrutar sin mayores inconvenientes.

7 comentarios:

Roberto Rubiano dijo...

Hola Andres. Porque no te gusta Zauriel?
Recuerdo una entrevista a Morrison en la que contaba que cuando agarro la JLA en el 97 quiso meter a Hawkman, pero justo estaba en el limbo y la linea editorial prohibia utilizarlo (incluso la primera vez que Arthur lo ve le dice "Katar?")
Por eso tuvo que recurrir a la historia del Pax Dei, que desarrollo en la mini que dibujo Olivetti (que por lo que conto en el podcast no la recuerda con cariño precisamente)
Asi que de ultima no tuvo la culpa, ya que explicaba que fue la salida que encontro para para usar un personaje con alas.
No se, me parecia simpatico que lo asignaran a cuidar la ciudad de "Los Angeles", aunque nunca pasaba mucho en la costa oeste...

Andres Accorsi dijo...

No te puedo explicar racionalmente por qué, pero siempre me pareció un personaje chotísimo.
El Hawkman de los ´90, fallido y todo, me parece más interesante que Zauriel. Y entre meterse con kilombos de continuidad y meterse con la mitología religiosa/sobrenatural de los ángeles, me parece más valiente lo primero.
Pero no es sólo eso, hay muchas cosas del personaje que no me cierran. Esta es la primera historia en la que aparece y no estoy todo el tiempo diciendo "saquen de ahí a ese imbécil".

Roberto Rubiano dijo...

Yo recontra banco al Hawkman de los '90, lo segui hasta que Arion (!) lo mando al limbo de una forma muy indigna e irrespetuosa.
Tras Zero Hour habia quedado esa especie de "Ultimate Hawkman", con todos los avatar conviviendo en el mismo cuerpo. Todo era tan delirante que terminaba siendo divertido.
Unos años despues, tu clon malvado demostro que se podia rescatarlo con dignidad, cuando lo trajo de nuevo en la JSA.
Pero volviendo a Zauriel, me parece un personaje mucho mas digno que Tomorrow Woman o Aztek, otros inventos de Morrison de la misma epoca y el mismo run.
Cuestion de gustos...

Federico Martín Bonazzi dijo...

Gracias Andrés por reivindicar a Shaw McManus! La descocía en la infravalorada Dr. Fate de fin de los 80's; y ahora lo estoy redescubriendo -en una faceta más seria- en Sandman y nunca me defraudó (y me parece que es de los que mejor maneja las expresiones faciales, en la línea de Mcguire y Quitely).

También aprovecho a reivindicar a Tomorrow Woman!!! El JLA N°5, el unitario donde debuta, me parece de lo mejor de la etapa de Morrison (junto a la Roca de los Tiempos que es Final Crisis menos pretensiosa y mejor contada). Es un unitario, lo cual siempre me parece que suma (es más complicado contar una historia redonda y con profundidad en sólo 24pag que en todo un TPB), que además funciona como un excelente homenaje a la Silver Age (en particular a Avegers N°9, y la primera aparición de Wonder Man). Dicho sea de paso, no entiendo qué es lo que no te gusta de la JLA de Morrison, Andrés? Es un éxito como reivindicacion y actualización de los héroes, volviendo a su escencia, pero sin perder frescura (eso no quita algunos excesos como el Batman Todopoderoso); además, a la larga, logra articularlo con otras muy buenas historias (DC 1.000.000, All Star Superman, Tierra 2)

Andres Accorsi dijo...

Uh, mirá en el brete que me metí por decir que la JLA de Morrison está inflada...
Básicamente, yo soy de los que creen en el otro modelo de Liga, la Liga en la que los miembros son -mayoritariamente- personajes sin revista propia, con los que el guionista de la Liga puede hacer lo que se le cante. La "Liga icónica" te ata de pies y manos, porque para cualquier desarrollo de personaje, por mínimo que sea, tenés que consultar con otro guionista... o no hacerlo.
En la JLA de Morrison eso se ve clarísimo cuando le meten de prepo al Superman eléctrico (al que Morrison odiaba). Jugando con los personajes que tienen revista propia, te comés pijazos de esos todos los meses, y así no se puede.
Por suerte ahora las dos revistas de la Liga (la de Johns y la de Hitch) están en continuidades separadas, sin necesidad de hacerse cargo de que esos personajes son los mismos que aparecen en las otras revistas de DC.

Federico Martín Bonazzi dijo...

Hola Andrés, tenés razón en lo que decís. Aunque eso creo que le suma un poroto a Grant, porque se banca esa y otros condicionamientos(No Mans Land) y sale bastante bien parado (a comparación de McDuffie y Metzer, incluso Hitch y Waid, etc etc).
De todas maneras, seguro que no es el mejor laburo de Morrison (y Zauriel, eso sí, es de los peores peores), pero así y todo creo que está por sobre la media de lo publicado.

(Me sorprendió el comentario, porque supuse que te gustaba por no estirar las historias e intentar hacer una liga icónica y a la vez personal; pero no era para armar bardo, ni nada).

Saludos!

Roberto Rubiano dijo...

Pero Andres, ya se probo varias veces que el modelo de liga de Juan Carlos Nadies no funca (salvo que seas Giffen), como muestra tenes a la de Detroit, todas la post-Breakdowns y yendo mas aca en el tiempo la de Congorilla, Mon-El, etc.
En el 97, si querias tener al dream team tenias que bancarte a las colecciones "solo", y todo lo que venia detras: el Flash del Hypertime, el Superman blue, NoMan´sLand, etc.
El pelado supo encontrarle la vuelta, metiendo a Steel, Huntress, Aztek y todos los que entraron despues.
No creo que este inflada, hubo muchas ideas y algunas muy buenas, pero obviamente tuvo un costo, la vanguardia es asi...
Por otro lado, en los New52 ya habian probado con eso de tenerlos separados (no creo que la WW de Azarello sea la misma de la JLA).
Y ahora terminan de blanquearlo con lo del Hypertime, perdon Multiverse/ity.

@Federico: Rock of Ages es muy buena!! Ahi pelo por primera vez los conceptos del Wonderworld, el Hourman androide (viste que lo mataron en Convergence?) y el "Darkseid is" que despues refrito en Final Crisis...
No comparto que el 5 sea el mejor unitario, mas alla del "homenaje" a Simon, recuerdo numeros mejores, como el de Amazo e incluso el de Hal Jordan como nuevo Spectre.