el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 18 de diciembre de 2014

18/12: THE BEST OF JUDGE DREDD

Este es un libro con trampa. Tiene casi 300 páginas, varias de ellas a color y se consigue por dos mangos en cualquier librería de Inglaterra o EEUU. Y es verdad lo que dice en la portada, trae mucho de “lo mejor de Judge Dredd”, la serie que desde 1977 se erigió en emblema del comic británico. ¿Dónde está la trampa? En que muchas de las mejores sagas están incompletas. El libro publica tres o cuatro de esos episodios cortitos que salián semana a semana en la 2000 A.D., y cuando te estás enganchando a full con sagas clásicas como Cursed Earth, Judge Child, o la más reciente Origins, te clavan un “Hasta acá llega nuestro extracto de esta historia. Para leerla completa comprá el libro Origins (o la que sea) de la editorial Rebellion”. Te dan el anzuelito con la carnada, vos mordés y cagaste. Ahora, a buscar cuatro o cinco libros más de Dredd para saber cómo corno terminan las historias.
Digo, si te ceba realmente el personaje. Si no, si querías tener “algo de Dredd” para satisfacer tu curiosidad, o para ver cómo evolucionó la serie de los ´70 a nuestros días, te podés conformar con el material que ofrece este libro y no comprarte ningún otro. Porque además de estas “fetas de saga”, el libro trae varias historias completas que detallo a continuación:
Arranacmos con “Meet Judge Dredd”, la primera historieta del cana más duro de Megacity One, un clásico muchas veces reeditado. Después hay varias historias cortas más de la primera época, entre ellas la primera aparición de Don Uggie, quien quizás sea el primer villano recurrente de la serie.
Dentro del extenso arco argumental de Cursed Earth, aparecen mini-arcos, historias cortas que encajan con la saga central. El libro ofrece una de ellas, Tweak´s Story, que es excelente. Cuando volvemos a los unitarios, tenemos la primera aparición de Gestapo Bob, la clásica “The Return of Rico!” (con un planteo que recontra-ameritaba una saga larga) y una especie de secuela, muchos años posterior, centrada en la sobrina de Dredd. Está la comiquísima “Judge Dredd: Hyper-Cop!” y una saguita de tres episodios muy graciosa y con una bajada de línea muy interesante: Otto Sump´s Ugly Clinic, ácida sátira al tema de las cirugías estéticas. En el segmento a todo color tenemos una comedia de enredos y machaca, también de clara intención humorística, Mrs. Gunderson´s Big Adventure. Y también completa (mitad a color y mitad a blanco y negro), está la atractiva saguita de P.J. Maybe, en la que Dredd investiga sin éxito una serie de crímenes cometidos por un pibito al que todos toman por idiota.
Pero lo que realmente reivindica a este libro, lo que lo eleva a la categoría de librazo, es que incluye enteritas las 64 páginas de America, la novela gráfica serializada en 1990 en los primeros números de la Judge Dredd Megazine. Esta es la mejor historia del Juez que leí en mi vida, una cátedra absoluta de John Wagner y Colin McNeil. Olvidate del humor socarrón, entre negro e irónico, y la machaca por la machaca misma. Hay algún toque, alguna sutil pincelada de humor con mala leche, y también hay acción, explosiones, persecuciones, amor y garches. Pero básicamente America es un manifiesto político. Es un inglés que se sienta a pensar acerca de EEUU, de sus ideales, que nos invita a preguntarnos qué lugar ocupa la libertad en una sociedad en la que existe la policía, y más aún, la policía de gatillo fácil. Salvando las distancias, America es una historieta hermana de V for Vendetta, va para ese lado, busca generarnos ese impacto, esas reacciones, esas reflexiones. El rol de Dredd es mínimo. No es ni el héroe ni el villano, es apenas un engranaje en un sistema que –por primera vez un guionista de Dredd lo dice con todas las letras- está intrínsecamente mal. Realmente un trabajo magnífico, tanto del guionista (que con esto le cerró el orto a sus detractores casi tanto como Alejandro Sabella en el Mundial) como del dibujante, que tiene momentos de altísimo vuelo, con páginas que irradian belleza, riesgo y talento.
El resto de los dibujantes, al lado de Colin McNeil, la tienen brava. Obviamente sale bien parado Brian Bolland, un indiscutible. Y está muy bueno ver trabajos de distintas épocas del maestro Carlos Ezquerra para analizar y celebrar su evolución. Por suerte también hay bastantes páginas del siempre efectivo Mike McMahon, un unitario muy bien dibujado por Ian Gibson y el resto, más desparejo, con un par de dibujantes chatos y adocenados, y un trabajo de Liam Sharp cuando recién empezaba y no pelaba ni en pedo como peló más tarde. Horrible, lo que se dice horrible, no hay nada.
En suma, si no sos hardcore fan de Judge Dredd y te conformás con tener varias historias completas (entre ellas la mejor) y cachitos de las sagas más grossas, este libro tiene ganado un lugar en tu biblioteca, con toda justicia.

2 comentarios:

Pablo Zambrano dijo...

Por donde recomendás empezar a leer a dredd a alguien que nunca vio ni las peliculas?

Andres Accorsi dijo...

Este libro es ideal para alguien que nunca leyó nada del personaje.