el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 6 de enero de 2015

06/ 01: MULTIPLE WARHEADS Vol.1

Este es un ejercicio de libertad plena por parte de un autor. Brandon Graham nos demuestra en estas 208 páginas que no tiene límites, que se puede seguir yendo todavía más al carajo y aún así vamos a tener ganas de bancarlo en todas. Multiple Warheads tiene bastante en común con su libro anterior, King City (reseñado el 18/12/12): es una historia protagonizada por jóvenes que se cagan en todo, con una onda aventurera no muy enfatizada, repleta de chistes y juegos de palabras, y ambientada en un mundo muy deforme, lleno de lugares, criaturas, costumbres y objetos tremendamente bizarros, fruto de una imaginación privilegiada, volada al nivel de Moebius y Jodorowsky.
Los personajes principales son Nikoli y Sexica, una pareja joven que un día se van en su autito a cruzar el país, de vacaciones, a ver qué onda. El es mecánico y tiene implantada la verga de un lobo, por eso a veces se transforma en licántropo. Y ella es traficante de órganos, pero ya está pensando seriamente en retirarse. Por ese lado viene la cuota de peligro: Sexica está acostumbrada a tratar con gente bastante pesada que obviamente tiene muy buenas roscas con un gobierno corrupto que mira para otro lado mientras los órganos van y vienen. El país donde sucede todo esto es como una versión futurista-surrealista de la ex-Unión Soviética y por suerte Graham dedica muchas páginas a explorarlo, a contarnos detalles sobre su fauna, su gastronomía, su geografía. Es un recurso más, una fuente más de donde sacar infinitos chistes, infinitas situaciones limadas, en un comic absolutamente idiosincrático.
Con el correr de las páginas, gana protagonismo un sub-plot protagonizado por Blue Nura, una asesina a sueldo que trabaja para algunos de los clientes de Sexica. Sobre el último tercio, la historia de Nura desplazará bastante a la de la parejita de “jóvenes a la deriva” y será el momento más flojo del tomo, porque entre tanto chiste y tanta bizarreada, el conflicto se diluye mucho y nunca logra generar tensión. Parece simplemente un recurso para llenar páginas que -en vez de charlas graciosas o garches subidos de tono- nos muestre persecuciones y decapitaciones. Ya sobre el final, Graham mete varias historias cortitas, algunas en blanco y negro, entre las que sobresale una en la que narra cómo Sexica le implanta a su novio la chota del lobo. Es el tramo más porno de la obra, con penetraciones anales, lechazos y toda la fanfarria. Y además tiene una narrativa más clásica, con grillas menos disparatadas y composiciones más tradicionales.
La verdad es que, como historieta de aventuras, no sé si la recomendaría. Lo bueno es que el propio Graham hace hincapié en un montón de cosas que pasan por afuera de la aventura: las personalidades de Nikoli y Sexica, el vínculo entre ellos, la exploración y la contemplación de este mundo enrevesado y sus rarezas, los chistes (algunos muy tontos, otros muy groseros, la mayoría muy graciosos), y sobre todo en el clima. Un clima único, cautivante, basado en el principio de “acá puede pasar cualquier cosa”. Las motos pueden ser seres vivos, el agua puede tener fantasmas, el humo de los puchos puede cantar y así hasta el infinito y más allá.
Buena parte de la extrañeza de Multiple Warheads reside en el dibujo que- como señalábamos en la reseña de King City- tiene muy poco que ver con todas las tradiciones historietísticas norteamericanas. Claramente las influencias de Brandon Graham van para otro lado. Habría que hablar de Moebius, de Taiyo Matsumoto, de algunos dibujantes argentinos y españoles que hacían porno para la Kiss Comix… nada que ver con lo que se ve habitualmente en EEUU, ni en el mainstream ni en el palo alternativo. El estilo de Graham se podría definir como una post-psicodelia, menos estridente, más intimista, con una paleta de colores muy pegadita a la de Moebius y con la impronta de la línea clara circunscripta a los fondos, a los paisajes sobre todo. Estéticamente, Multiple Warheads es fascinante y sobre todo desafiante, por tener esa onda tan única, tan libre, tan personal.
A tal punto me copa lo que inventa Graham desde el dibujo (y desde la puesta en página) que me animo a recomendarle Multiple Warheads incluso a aquellos a los que no les interese en lo más mínimo el guión. Que no es choto, ni críptico, ni se queda en la mera machaca, pero tiene ese problema que es la forma en que se diluyen un poco los conflictos. ¿Qué sé yo? Son formas de encarar el relato. Y este MONSTRUO se anima a esto, a diluir la aventura y los conflictos en hectolitros de otras cosas, mucho más divertidas y más originales que las peleas. No sé si hay un Vol.2 de esta serie, pero si salió, trataré de entrarle cuanto antes.

5 comentarios:

Andrés G. dijo...

Cuando la canadian invasion en Comicópolis?

Andres Accorsi dijo...

Graham es yanki, me parece. Nacido en Oregon.
Y en 2014 tuvimos a Guy Delisle, que es canadiense pero vive en Francia.
Veremos qué te podemos ofrecer este año..

Andrés G. dijo...

Vive en Vancouver con la minita de Beast.

Andres Accorsi dijo...

Sí, está casado con Marian Churchland. No sabía que vivía en Vancouver.
Igual al ser yanki, si lo tratamos de traer vía rosca con la embajada de Canadá nos van a decir que no. Y si vamos por el lado de EEUU, también nos van a "sugerir" que invitemos a autores que viven en EEUU.
Así que no lo veo muy viable...

Sucubo dijo...

Traelo a Chester Brown y lo llevamos a los cabarets de Laferre para la segunda parte de playing for it