el blog de reseñas de Andrés Accorsi

domingo, 11 de enero de 2015

11/ 01: CLAN FELINO

A veces me pasa que me cruzo con un comic que me gusta, o incluso que me gusta mucho, y que está lleno de decisiones autorales que no comparto. Este es un caso típico.
Clan Felino está sustentado en una excelente idea de Gustavo Lucero. Hay un conflicto claro, muy atrapante, presentado de forma original, varios personajes muy interesantes, a los que uno quiere ver desarrollarse a pleno, y muchos momentos y situaciones muy intensos, ya sea por la acción, por los diálogos o por el clima que se genera en la narración. Los diálogos son especialmente certeros, captan a la perfección modismos y detalles de habla de los chicos y chicas más jóvenes, de los adultos, de los malvivientes del sur del conurbano bonaerense… ahí se nota una gran dedicación por parte del autor.
La trama está muy bien construída, con saltos para adelante, para atrás y para los costados, que hacen que cada revelación sea más impactante y que hasta nos permiten vivir una misma escena desde el punto de vista de más de un personaje. No quiero explicar mucho de qué va la historia para no spoilear, pero básicamente es un conflicto de intereses en el seno de una logia que estuvo varias décadas oculta y que ahora, sacudida por estos kilombos internos, se empieza a cobrar vidas dentro de las mismas familias a las que la logia debía proteger.
Y después, las decisiones que toma Lucero y que uno no comparte: 80 páginas para presentar, desarrollar y resolver el conflicto estarían muy bien, si no fuera porque tiene un elenco integrado por… más de 20 personajes entre buenos, malos y secundarios con algún peso en la trama. Casi todos estos personajes están buenísimos y tienen mucho potencial, pero tantos, tan apretados, hacen que ese potencial no se llegue a desplegar. Quizás haya un Vol.2 de Clan Felino en preparación y ahí veamos un poco más de cada uno de los que llegan vivos al final de esta historia. Para un primer tomo, me parece que tantos personajes conspiran contra el flujo de la historia y corren el riesgo de marear un poco al lector.
Por lo demás, el guión me encantó. ¿Y el dibujo? Ahí tengo que cuestionar algunas decisiones más por parte de Lucero. Acá vemos un estilo muy marcado, y a la vez muy pegado al de Jim Mahfood. Todo es muy sólido, muy bien definido, muy redondito. Es un estilo ganchero, atractivo… en el que no no existen los viejos. Los viejos y los jóvenes tienen la misma cara. Y bueno, abundan también las chicas con cinturitas microscópicas y tetas inmensas, cosa que tampoco me cerró. El claroscuro está bien logrado y las tramas mecánicas para agregar grises están bien pensadas, pero no del todo bien ejecutadas. La anatomía es rara pero funciona y los efectos de énfasis para las peleas son todos clásicos de probada solvencia en el manga. No me gustan para nada los fondos que, en contraste con esta estética limpita, son fotos apenas retocadas, siempre oscuras.
Y ya más en general, me doy cuenta de que publicar este tomo a color hubiese sido encarecerlo a niveles quizás prohibitivos, pero no tengo dudas de que Clan Felino habría sido una maravilla si se le agregaba color. Alcanza con ver la portada, u otras obras de Gustavo Lucero, para convencerse de que es un estilo al que el color lo levanta muchísimo. Además, tener color en todas las páginas le habría permitido al lector diferenciar más fácilmente al abultado elenco de la obra, entre otras cosas. Como se nota que es un buen lector de manga, Lucero sabe aprovechar el blanco y negro para lograr imágenes atractivas. Sin embargo, esto que así por momentos es raro, a todo color sería alucinante.
Ahora a esperar, a ver si sale un Vol.2, con menos personajes, menos cinturitas del grosor de mi dedo meñique para sostener tetas del tamaño de dos sandías y menos fotos donde van los fondos. Todo eso, en lo posible, con el mismo nivel en los diálogos, la misma intensidad en los conflictos, la misma explosión en la machaca y la misma habilidad para generar intriga, que son todas cosas que en esta primera aventura Lucero resuelve muy bien. Me imagino esto dibujado por Mike Parobeck, o Mike Wieringo y me derrito… ¿o será que se apagó el ventilador de techo?

2 comentarios:

josue zabala dijo...

Bue tengo que defender a agapornis (y que impiese el bardo en este 2015) porque tanto comic no te da tiempo a meterte a escuchar algo de musica se ve, desieme una banda argentina que no allá echo un cover??dale- charlie garcia?ajaja si dale googlealo como a sandro , cerati, rata blanca, león gieco, etc etc etc

Pablo Zambrano dijo...

what the fuck????