el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 16 de mayo de 2011

16/ 05: STIGMATA


Nah, me están jodiendo… Busco en Wikipedia y me dice que esta historieta se publicó originalmente en 1994… No puede ser. ¿Cómo es que desde esa fecha hasta hoy no la escuchamos nombrar TODOS LOS DIAS como una obra cumbre de lectura absolutamente imprescindible? Posta, yo me enteré que existía cuando Fantagraphics anunció la edición yanki en el Previews. Y me la pedí de una, pero de timbero que soy, no porque estuviera convencido de que había que tenerla sí o sí. Andá a saber qué leen los cientos de críticos que -de 1994 para acá- se olvidaron de cantar las merecidas loas a esta descomunal novela gráfica de Claudio Piersanti y Lorenzo Mattotti.
Pero bueno, hoy las canto yo, así vos te cebás, lo buscás, lo encontrás, lo leés, te derretís, te juntan gota a gota con la aspiradora y eventualmente recuperás la forma humana, aunque tu mente nunca volverá a ser la misma. Stigmata narra la historia de un tipo cuyo nombre no sabemos, un grandote con pocas luces y poquísima suerte, al que un día se le abren extrañas heridas en las manos. Las heridas no paran de sangrar, porque sí, como le pasó alguna vez, hace mil años, a algún santo. Pero lejos de ganarse la canonización, el grandote se gana la discriminación, y pronto su extraña condición le cuesta el trabajo, la casa y casi también la vida. Varias veces a lo largo de más de 175 páginas, el grandote sacará fuerzas de donde no hay y saldrá del fondo de la tabla, movido por el instinto de vivir, de aferrarse a la vida por chota e injusta que esta haya sido con él. Así lo veremos tocar fondo más de una vez, ganarle al dolor y a la desesperación con un gol en offside, con la mano y en el minuto 94, y seguir, sin tener la menor idea de hacia dónde va.
El novelista Claudio Piersanti (de quien no conozco otras historietas) construye a este personaje a base de silencios y de bloques de texto que nos meten en su psiquis, la psiquis de un tipo simple, sencillo, que se conforma con poco. Y claro, a lo largo de tantas páginas y tantos sucesos shockeantes, de poco lo van rodeando personajes secundarios, muy distintos al grandote y entre sí. Piersanti los explora con jerarquía a todos, pero le reserva el privilegio de narrar un tramo de la historia (con bloques de texto en primera persona) a la hermana Anne, una de las monjas del hospicio que le brinda asilo al grandote.
Ya mencioné a los santos y a las monjas, o sea que las pistas están. El elemento religioso es definitivamente importante en esta trama de sacrificio y redención, de fe ciega. Y sorprende, porque Piersanti propone este abrazo a la devoción religiosa, no como cura infalible de todos los males, pero sí como un valor positivo, como el camino a tomar para no precipitarse al abismo de la desesperanza. No es el discurso más frecuente entre los autores de historieta para adultos, para nada…
Pero lo más raro de esta obra maestra no es tanto la línea que baja, sino el aspecto visual. ¿Lo tenías a Mattotti en blanco y negro? Yo creía que desde mediados de los ´80 TODA sus obras eran a color. Para mí, Mattotti era al color lo que José Muñoz al blanco y negro, el genio del color, el poeta del color. De hecho, así se llama un libro SOBRE Mattotti que escribieron varios colegas españoles y que no dedica ni UN RENGLON a hablar de Stigmata. Bueno, al grano: Stigmata está toda dibujada en blanco y negro, por un Mattotti fuera de control. Con una línea salvaje, sobrecargada, abigarrada, de increíble expresividad, exhuberante. Todo da la sensación de haber sido dibujado a los pedos, a mano alzada, pero no puede ser. Nadie puede dibujar tan bien sin un boceto previo. Como en sus obras a color, Mattotti compone cada viñeta como si se tratara de un cuadro para colgar en un museo. Mirándolas de a una, cada viñeta es perfecta, redonda, completa. Y después las mirás en el contexto de la página y se integran maravillosamente para construir secuencias tremendas, contundentes, poderosísimas. Por supuesto la más llamativa es la de los salmos, 17 páginas que parecen el story-board de un dibujo animado desbordado de lirismo y pasión. Pero hay varias secuencias fundamentales, sobre todo en los capítulos II y III, que es donde más avanzan las tramas.
Stigmata es un viaje de ida, mal. Para el fan de Mattotti, porque te abre la cabeza con el monumental trabajo del ídolo en blanco y negro. Para el fan del comic en general, porque te mete enseguida en una historia de singular belleza, que te estremece hasta los más remotos confines del alma. Una verdadera joya que ya tiene unos cuantos años, pero no envejeció ni 15 minutos.

10 comentarios:

elgorrión dijo...

Esta historieta se consigue en español? Estaría bueno, dado el caracter de tu blog, que especifiques la editorial, la cantidad de páginas y el precio. Digo.

Emilio Ladetto dijo...

Si esta en castellano editado por editorial Inrevés, 192 paginas a 18 euros.

Anónimo dijo...

Se ve realmente excelente , son pocas las ocasiones donde coinciden un buen gón con extraordinarios dibujos, pregunta quién edita esto? para conseguirlo digo.

Andres Accorsi dijo...

En España lo editó Inrevés y en EEUU Fantagraphics. Si necesitás los datos de las ediciones italiana y francesa, te los puedo buscar...

Eibel dijo...

Nose si sabias Andres, pero hay una peli basada en este comic. Se llama Estigmas...esta hecha en blanco y negro...

Andres Accorsi dijo...

Sí,sabía. Es de un director español, si no me equivoco...

mati dijo...

andres acabo de ver en el blog de comiqueando q liefeld sacara un nuevo titulo q bien! no veo la hora q lo reseñes aca y lo hagas pelota ! je je saludos.

Liponidas dijo...

Uuuh me recebaste mal!! voy a ver si la encuentro, nunca vi nada de Mattotti y ahora, rebuscando en la web, vi que está editada en castellano "Fuegos", premiada en su momento como mejor obra extranjera editada en España, por La Cúpula.
Excelente reseña.
Ah, y me gusta mucho como usas las metáforas del fútbol, al mejor estilo del maestro Fontanarrosa :)

Andres Accorsi dijo...

Fontanarrosa escribió muchos de los mejores cuentos de futbol. Pero el que inventó el recurso de meter metáforas futboleras en textos sobre historietas fue el maestro Juan Sasturain.

Eibel dijo...

Si, efectivamente, el director y la pelicula son españoles...