el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 13 de enero de 2012

13/ 01: DEVIL GOT MY WOMAN

Nunca había leído nada de Damián Connelly, pero esta novela gráfica me bastó para catalogarlo como un guionista muy raro, con buen manejo de los géneros y de muchos recursos para jugar con situaciones familiares sin caer en algo trillado o predecible.
A ver, de entrada uno se come el amague de que va a leer un thriller, una investigación por parte del periodista Henry Rowland que lo va a llevar a desentrañar (no sin antes asumir unos cuantos riesgos) el misterio detrás de la prolongada ausencia de Skip James, el legendario músico de blues. Debe haber... 10 ó 12 álbumes franceses movidos por una trama similar.
Una vez transitadas las primeras 25 páginas, Connelly le empieza a poner fichas a los elementos sobrenaturales y la historia empieza a cobrar ese tinte davidlyncheano, esa cosa espesa y extraña que suelen tener las historias ambientadas en los pantanos de Louisiana, donde siempre pasan cosas jodidas que nunca se terminan de explicar, por lo menos en términos racionales. Primero te ponés nervioso, después decís “nah, tengo demasiado comic de Vertigo leído como para que me perturbe una secuencia onírica medio enroscada o una vieja que tira profecías”. Y cuando estás ocupado buscando la forma de conectar al desaparecido Skip James con estos elementos sobrenaturales, la historia pega otro giro y resulta que eso no era lo importante, sino que la verdadera tensión dramática, el plot que a Connelly más le interesaba explorar, era el del romance entre Rowland y Marion, la taciturna hija del intempestivo dueño del bar.
Sí, al final Devil Got My Woman era una historia de amor y el misterio era apenas un complemento. Si a Connelly se le ocurría otra excusa para que Rowland llegara al pueblito de Bentonia, por ahí ni hacía falta construir la leyenda del enigmático Skip Johnson. Lo importante era eso: que el tipo (periodista, oculista, verdulero, no importa) cayera a ese pueblito donde todos son negros menos él y pegara onda con esa mujer sombría, esquiva, ominosa. El resto era chamuyo, relleno, jueguito para la tribuna de un guionista al que le pareció divertido engañarnos con su buen manejo de los tópicos del thriller y del misterio sobrenatural. Y del erotismo, que también están muy bien logradas las escenas hot entre Henry y Marion. Y bueno, a mí, por lo menos, me hizo entrar. Me tuve que conformar con una revelación totalmente anticlimática acerca del paradero de Skip James, pero claro, cuando Connelly blanquea qué fue de la vida del músico, ya estaba clarísimo que lo importante en la trama era lo otro, el romance fatídico del periodista y la camarera.
Al frente de la faz gráfica tenemos a Berliac, acostumbrado a dibujar sus propios guiones, pero muy compenetrado con lo que Connelly le propone contar. Berliac opta por una línea escueta, adusta, sin estridencias, cercana a lo que hacían los españoles de El Cubri en los ´70. Hay bastante referencia fotográfica, pero Berliac le mete tanta mano, agrega tanto y saca tanto, que termina por no sacrificar nada de su propia identidad gráfica. Lo único que no me cerró es que no dibujó zanjas entre las viñetas y cuando estas se apoyan unas contra las otras, a veces hacen tambalear la composición de la página o complican al pedo la lectura de las secuencias. Pero se trata de un muy buen trabajo de Berliac, firme en su estilo de meter pocos cuadros por página, de apostar fuerte a los climas densos, de lograr que blancos, negros y grises no repitan los pasitos ya gastados que nos sabemos de memoria, sino que bailen y se entreveren de modo novedoso, y hasta riesgoso.
Una vez que tirás a la basura esa sobrecubierta espantosa que lo envuelve, Devil Got My Woman es un libro más que interesante, que muestra cuotas muy satisfactorias de pasión y talento por parte de sus dos autores. Descubrilo.

5 comentarios:

Loris Z dijo...

Andrés, el músico es Skip James, no Johnson ;)

Andres Accorsi dijo...

Ups, ya lo corrijo!

Berliac dijo...

HAHAHA! Gracias, Andrés!

Anónimo dijo...

Hermosa historieta. Me agrada tenerla, leerla y recomendarla.
Tornado

Connelly dijo...

Gracias Andrés por la reseña y por lo de "guionista raro". Saludos.
Damián Connelly