el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 19 de enero de 2012

19/ 01: ALACK SINNER Vol.8

¿Te acordás de los episodios clásicos de Alack Sinner? El Caso Fillmore, el Caso Webster... bueno, acá Carlos Sampayo y José Muñoz proponer volver a eso. Sinner reabre su agencia de detectives y, viejo y todo, vuelve a patear las calles de New York para ganarse unos mangos fisgoneando en las vidas ajenas. Por eso esta historia se llama El Caso USA, para hacer más obvia la relación con las primeras entregas de la serie.
Pero claro, Muñoz y Sampayo proponen y el que dispone es Sinner. Y no, por más que lo intenten, El Caso USA (de 2004-05) termina por parecerse poco a los clásicos de los ´70. Alack largó el pucho y está a punto de ser abuelo, Joe (el del bar) se está por jubilar, Nick Martínez ya colgó la chapa y la reglamentaria hace años, está todo demasiado cambiado. Lo único que no cambia es la corrupción. En los ´70 la veíamos en garcas más chicos y en El Caso USA la vemos a un nivel de garcas tamaño Galactus. Faltan poquitos días para los atentados del 11/09/01 y Sinner se ve envuelto en una compleja tramoya entre la mafia, los funcionarios del gobierno de George W. Bush y dos agencias de espionaje, supuestamente dedicadas a garantizar la seguridad del pueblo de los EEUU.
El contexto es distinto, la magnitud de lo que está en juego también, pero Alack reacciona como en los ´70: investiga, se involucra, se cubre y cuando la cosa se hace personal y se meten con su hija, no tiene problemas en repartir piñas o pelar el chumbo. Parece mentira, pero Muñoz y Sampayo armaron un comic bien de género, con un héroe definido, incuestionable, casi como “los de antes”. Sinner se desenvuelve con coraje por una trama intensa, muy bien pensada, con vericuetos impredecibles y momentos más... protocolares. El detective se juega la vida varias veces, parece flaquear (cuando cae de nuevo en el pucho), termina por deber unos cuantos favores, y finalmente sale victorioso, con su integridad intacta y con apenas un par de sueños aplastados por la mierda a la que se tuvo que enfrentar, y sobre todo por el lugar que ocupa esa mierda en la estructura de poder del país donde vive.
Ese epílogo, esas últimas tres páginas que transcurren tres años después del 11/9, resumen un poco todo: pasan los gobiernos, pasan las guerras, EEUU cambia de enemigos, un montón de gente sufre y muere sin demasiado sentido ni explicación, y lo que se mantiene siempre es un status quo injusto, de prosperidad e impunidad para un grupito de garcas enquistado muy, muy arriba. Muñoz y Sampayo lo exponen de modo filoso, con cáustica ironía, como para amargarnos el final feliz que Sinner había logrado para el tramo aventurero de la obra, como para recordarnos que la desazón y la abyección moral tienen todo para ganar, incluso cuando parece que van perdiendo.
El dibujo de Muñoz está perfecto. Encasillado (como en las primeras historias de Sinner) en la grilla de tres tiras, sin superar casi nunca las seis viñetas por página, el genio del claroscuro pone la magia de su pincel endemoniado al servicio de este cautivante relato. Por ahí se luce menos que en otros trabajos, seguramente para integrarse mejor con los textos, para no distraer al lector con su virtuosismo y permtirle concentrarse a full en la trama. Aún así, controlado y sin estridencias, Muñoz da cátedra de cómo combinar dibujo expresionista y narrativa clásica. Cátedra en la que deberían inscribirse unos cuantos.
Ojalá tengamos pronto un nuevo regreso de Alack Sinner, aunque sea viejo y choto. Es uno de esos clásicos de la historieta mundial que no pasan de moda, que cada vez que reaparecen redefinen todo, sin los cuales nada es lo mismo. Excepto que vivas en Argentina, donde Sinner no se edita, ni se difunde, ni nada, como si Muñoz y Sampayo en vez de genios fueran pichis, o en vez de argentinos fueran zimbabwenses...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una PUTA verguenza que todo esto aca no se publique, para editar esto tendrian que mandar los subsidios.

Anónimo dijo...

Completamente cierto, editan cada cosa y esto queda de lado. Puede ser que no haya público para este tipo de historieta?, yo no lo puedo creer. Estamos en Argentina...HGO, Fontanarrosa, Quino y Trillo nacieron acá, no? Pratt y Wood sacaron chapa laburando acá, no? Mamita!

Maxi

Anónimo dijo...

Buenas Andrés, yo soy quien te consulto por la review del tomo 9 de DN tiempo atrás.

En esta oportunidad te escribo para consultarte si vas a estar haciendo reviews del nuevo laburo de los creadores de dicha serie licenciado recientemente en argentina por la ''otra'' editorial de manga.

Desde ya gracias y espero poder seguir leyendo este blog por bastante mas tiempo.

Andres Accorsi dijo...

Sí, supongo que me lo voy a comprar ni bien salga. Todavía no salió, no?

LP dijo...

Yo consegui esta edición de planeta y la verdad no estaba en un precio caro para nosotros y la edición es buena, pero es cierto que en Argentina parece que estos dos grosos estan olvidados por las editoriales y nadie se atreve a publicarlos, no se porque, aparte de la revista fierro de los 80 alguién mas publico Alack Sinner en Argentina?

Andres Accorsi dijo...

Hubo un libro de Doedytores, allá por el ´94-´95, que publicaba una historieta corta de Sinner, en un formato muy raro y obviamente sin difusión.