el blog de reseñas de Andrés Accorsi

miércoles, 11 de agosto de 2010

11/ 08: ZORA Y LOS HIBERNAUTAS


Hoy me enteré y me amargué mal: ayer falleció Fernando Fernández, un autor con el que yo flasheaba a full en mi adolescencia, en las maravillosas épocas de Creepy y Zona 84. Y a la hora de rendirle un tributo se me ocurrió releer Zora…, que me acuerdo que en su momento no me gustó tanto como Drácula, que era lo más (y sospecho que lo va a ser siempre).
Leído de grande, Zora y los Hibernautas tampoco es un comic magistral, ni mucho menos. A nivel dibujo sí, es estremecedor en todo sentido. Pero el guión, sin ser choto, no aporta demasiado. Tiene un problema fundamental, que es que casi no baja línea. Pensemos en otras obras grossas de la ciencia-ficción de principios de los ´80: La Feria de los Inmortales, La Estrella Negra, Bárbara (otra de naves espaciales y heroínas de escasa vestimenta), Ficcionario, la saga del Incal, la Enciclopedia Délfica, Roco Vargas… son todas historietas con MUCHA bajada de línea, con mucho para decir, más allá de la aventura copada que te cuentan. Fernández, en cambio, elige no explotar el mejor recurso que ofrecía la sci-fi ochentosa, que era esa posibilidad de usarla para hablar de nuestro presente (o pasado, bah). Hay un mensaje, si lo sabés buscar: Zora y los Hibernautas habla de la supervivencia de la raza humana y de cómo la misma depende de que nos aferremos a lo que nos une, y no a lo que nos separa. Pero es un mensaje light, apenas delineado. Más de uno no lo pescará y se convencerá de que leyó una saga de Flash Gordon con minas en pelotas.
El resto se banca. Le falta un poquito más de motivación, de mala leche, a la villana. Pero la historia funciona, es coherente, explica muy bien el mundo en el que se mueven los personajes y se toma el tiempo para que estos, sobre todo Zora, sopesen y mediten acerca de la magnitud de la epopeya en la que están metidos. Al final, Fernández acelera un toque, casi de golpe, pero no queda demasiado abrupto ni traído de los pelos. Termina como tiene que terminar. Los condimentos con los que el autor sazona la trama, como para que justifique las 95 páginas que dura, tampoco están mal. Los personajes secundarios zafan, la intriga palaciega está bien llevada, los garches no desentonan con el clima elegante de la saga, las peripecias menores duran lo que tienen que durar, y si sos de Barcelona (como Fernández), hay un homenaje a Gaudí que te va a calcinar el cerebelo. O sea que estamos frente a una historieta cuyo guión no destila virtuosismo ni se las da de vanguardista, pero que resulta bastante competente, por lo menos para los parámetros de 1982.
Lo que realmente escapa a cualquier parámetro es lo que hace Fernández con el dibujo. Acá el capo catalán te sacude la estantería en todas las páginas. Mecha, como si fuera fácil, viñetas a color directo llenas de relieves, brillos y texturas, con viñetas de trazo lineal y colores planos, con viñetas en blanco y negro dibujadas sólo a plumín, o sólo a lápiz (con un nivel de detalle y unos sombreados que te caés de ojete, rebotás, te volvés a caer de ojete y así, hasta que en vez de un ojete tenés un bandoneón) y todo en la misma página! Y sin dañar ni complicar el flujo normal de las secuencias! Hay que ser muuuy grosso para hacer eso. Y de vez en cuando, como para hinchar las bolas, mete viñetas que parecen cuadros de Rubens, con unos volúmenes y una iluminación del carajo, aunque más estáticos. O viñetas mega-expresionistas, que te hacen acordar al Viejo Breccia, coloreadas con pinceladas más brutales. Todo eso ensamblado en una narrativa elegante, arriesgada, con puestas innovadoras en las que fondos, personajes, textos y viñetas bailan un baile provocador e hipnótico. Si te gusta el dibujo académico-realista, esto te deja el marulo en llamas, mal.
Y bueno, si Fernández me oyera me cagaría a pedos, porque era fan acérrimo de Alex Raymond. Pero entre Zora y Flash Gordon me quedo mil veces con Zora. Y no sólo porque está buenísima. Adios, Maestro. Y gracias por tanta magia.

4 comentarios:

Cuestionador dijo...

¡Fernandez era un maestro! Una lástima que se haya ido. Por cierto, Andrés...¿que pensás de "The Boys", de Garth Ennis y Darick Robertson?

Andres Accorsi dijo...

Más de lo mismo...
Más chistes que ya leí en otras obras de Ennis combinados con más mala leche y más catarsis de un tipo que le tiene un asco increíble a los superhéroes.
Está para tener uno o dos TPBs. No le veo sentido a seguirla al largo plazo, pero como le va bien, la van a seguir hasta el infinito.

Raptor Plateado dijo...

nunca tube oportunidad de leer a ZORA pero creo que hubiese sido interesante... espero poder encontrar algo online para por lo menos conocerlo...

Violencio dijo...

Qué bueno es el análisis que hacés del laburo de Fernández! No sabía que había partido, aunque, por otro lado, creo que esos son los verdaderos inmortales. Muchas gracias.