el blog de reseñas de Andrés Accorsi

miércoles, 20 de agosto de 2014

20/08: LOS DERECHOS DE LA MUJER

Hoy un poquito tarde, tengo para reseñar el cuarto y último tomo de esta colección lujosamente editada por Ikusager, hoy muy difícil de conseguir.
Los Derechos de la Mujer está compuesto (como los dos tomos anteriores) por siete historietas breves, de ocho páginas cada una, con la particularidad (bastante obvia, por cierto) de que todas las autoras involucradas son mujeres. Veamos qué tal se la bancó este ecléctico grupo de autoras.
Arrancamos con Chantal de Spiegeleer, la autora nacida en Zaire a la que descubrimos en Los Derechos del Niño. Esta vez los textos y los dibujos están mejor relacionados, parecen ir un poco más de la mano. De todos modos, lo que garpa es el dibujo, magnífico por donde se lo mire. Ahí es donde de Spiegeleer muestra solidez y talento. En la puesta en página, lo que muestra es ganas de innovar, pero se termina pasando de vanguardista y dañando el relato.
La segunda historia es una especie de fábula medieval con planteos feministas, con una propuesta narrativa interesante y buenos diálogos. La autora es la española Marika Vila, a la que nunca había oído nombrar, y adivino por su estética y su foma de componer que viene del palo de la ilustración de cuentos, no del comic. El dibujo, sin ser glorioso, cumple dignamente.
Nos vamos con la francesa Annie Goetzinger, consagradísima autora que acá baja línea acerca del aborto en una historia muy tensa, por ahí muy compleja para ocho páginas, pero sin dudas efectiva, pensada para dar lugar a reflexiones y debates a fondo. El dibujo, un toquecito frío pero impecable.
Desde Italia llegan ocho páginas firmadas por Cinzia Chigliano, una autora que parece provenir del palo de la historieta romántica. Con un dibujo vistoso, muy académico, por momentos con ciertas similitudes con Milo Manara, Chigliano narra una historia teñida de melancolía en la que prácticamente no pasa nada, pero igual hay tensión y emociones.
Otra española, la siempre arriesgada Laura, nos trae una historia acerca de las violaciones, tremendamente cruel y perturbadora, ilustrada con una línea clara, colores planos y enfoques pensados para impactar, para chocar de frente contra el lector. Por lo frontal, por lo heavy, por lo políticamente incorrecto, el guión me hizo acordar a las historias cortas más radicales, más atroces del maestro Martí.
Mariel Soria es una autora argentina, nacida en Jujuy en 1946, a la que nunca había oído nombrar. Acá la descubrí dejando la vida en una historia de ocho páginas, con tanto texto, tanto dibujo y tanto contenido que me pareció de 16. Gran dibujo, un color muy expresivo, buen guión y cierta confusión en los diálogos, que mezclan localismos españoles, argentinos y centroamericanos, porque la historieta transcurre en Guatemala.
Y finalmente, la mejor historieta del libro también lleva firma argentina: la grossísima María Alcobre convierte en un comic alucinante la famosa milonga “Amablemente”, popularizada por Edmundo Rivero. El dibujo es personalísimo, el color impacta a full y la narrativa está perfecta. Claro, está la ventaja de contar una historia que ya existía. Pero se te tiene que ocurrir dibujarla en ese tono, graficar esos momentos y no otros, distribuir de esa manera los textos… Una genialidad de María que me va a volver a la mente cada vez que escuche la milonga.
Una antología rara (sobre todo para 1992) en la que, una vez más, no hace falta bucear demasiado para encontrar algunas perlitas rarísimas y otras de gran calidad.

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