domingo, 24 de mayo de 2026
EN EL LIMBO
No sé cuándo voy a subir al blog las reseñas que voy a redactar a continuación, porque estoy sin servicio de internet, y así es muy difícil, tanto subir el texto al blog como encontrar las portadas digitalizadas que suelen acompañar a los textos. Pero bueno, aprovecho el rato que tengo y escribo...
Empiezo en Francia, año 2010, con una rareza: el maestro Pascal Rabaté, al frente de una nueva adaptación literaria, que en este caso es un cuento para chicos del escritor inglés Dick King-Smith. Ya desde el vamos es raro un álbum francés de un autor con la chapa de Rabaté publicado en tapa blanda, pero la verdad que la edición es preciosa y -quizás por la tapa blanda- lo conseguí muy barato. Después, lo otro que me llama mucho la atención es cómo Rabaté se reinventa desde lo estético. Acá parece otro dibujante, un autor con un trazo dinámico, sí, pero muy finito, una mezcla entre Nicolás De Crécy y un clásico dibujante de línea clara, con alguna cosita del nunca bien ponderado Hank Ketcham, el autor de Dennis the Menace. Cuando Rabaté dibuja al loro Madison (co-protagonista de la historia) el trazo se hace más cargado, como si de pronto viniera a entintarlo Blutch. Pero hay pocas masas negras, e incuso pocas tonalidades en el color, que está resuelto (como en la clásica bande dessinée infanto-juvenil) con colores planos. ¿Hay referencia fotográfica? Yo diría que sí, que Rabaté toma de la realidad (y luego reinterpreta en su estilo) mucho de lo que se ve en la obra en materia de arquitectura, de expresiones corporales, y obviamente en cuanto a los rasgos y los movimientos del loro, que son los momentos más realistas que tiene el dibujo.
"Harry est Fou" (Harry está loco) es una historieta breve, de 46 páginas, con una trama muy lineal y muy sencilla, porque surge de un relato claramente apuntado a las infancias. Es la historia de la amistad entre un chico y un loro que habla, ambientada en una gran ciudad del Reino Unido (probablemente Londres), en una versión "a lo Disney", en la que no existen ni la violencia ni las desigualdades sociales. El conflicto pasa por otro lado, y está muy bien llevado, más allá de su escasa complejidad. Hay momentos cómicos, momentos más emotivos y una mínima situación "de peligro" como para sacudir un poquito el statu quo, todo muy bien plasmado por Rabaté, con una puesta en página muy sobria y con el texto muy bien repartido, de modo que haya una alternancia entre escenas con más diálogo y escenas prácticamente mudas.
¿Es una obra fundamental en la trayectoria de Rabaté? No, ni en pedo. En el contexto de la bibliografía del ídolo, estas 46 páginas son sin duda un trabajo menor. Pero eso no es óbice para que la lectura resulte muy disfrutable para los adultos y me imagino que muy atractiva para los más chicos.
Y me vengo a Argentina, año 2022, cuando no solo teníamos una Secretaría de Derechos Humanos, sino que la misma impulsaba acciones que involucraban a talentosos artistas de nuestro país. Así surge el libro Trelew: La Pasión Fusilada, a cargo del maestro Lautaro Fiszman, con la colaboración en el guion de la cineasta y documentalista Mariana Arruti. Este es un comic 100% documental, nutrido en su totalidad de testimonios orales, periodísticos y fotográficos de lo que fueron los fusilamientos de Trelew en 1972 (durante la dictadura que encabezaba el general Agustín Lanusse), pero que además explora a fondo sus causas y sus consecuencias.
Como suele suceder en las historietas de corte documental, acá hay poca narración secuencial. Prácticamente siempre la unidad narrativa es la viñeta, y son pocas las veces que Fiszman logra hilvanar una secuencia de imágenes para plasmar un fragmento de la narración. En general, su tarea se limita a ilustrar (de manera majestuosa) el texto que acompaña a cada viñeta, que a veces es narrado en off y a veces se presenta en forma de diálogos entre los protagonistas, tomados de testimonios reales.
Como la trama se centra en hechos reales y bastante recientes, Fiszman contó con muchísima documentación fotográfica. Y sí, la trasladó al papel en su estilo pictórico, a pincelada limpia, y le puso una impronta emotiva, por momentos más sacada, más expresionista, y por momentos más contenida. No me molesta ver a Lautaro contenido, abocado a respetar la referencia fotográfica, pero claro, siempre es mejor cuando es él quien elige los enfoques y cómo poner en escena lo que tiene para contar. En las escenas que nadie fotografió (que son no casualmente las más dramáticas, las más violentas, las de más acción), el autor de Nuda Vida, Náufrago Morris y Andresito hace gala de su solvencia como narrador visual y compone unas viñetas de una intensidad desgarradora.
La historia tiene momentos muy crudos, a tono con los crímenes de lesa humanidad que sucedieron en 1972 en Trelew, pero transmite un mensaje de esperanza, de solidaridad, de unidad en la lucha contra la injusticia. Se entiende mucho mejor en el contexto de la época, esos años bisagra entre los ´60 y los ´70 en los que la confrontación política incluía bombas, chumbos y fusiles; pero incluso para el que no tiene la menor idea de quiénes eran el ERP o los Montoneros, está todo muy bien explicado y bien contado, como para que el propio relato te lleve de la mano y entiendas perfectamente las motivaciones de los protagonistas. Debe ser entre muy heavy y muy alucinante no tener la más puta idea de que estas cosas pasaron en nuestro país y enterarse a través de la lectura de un comic, que encima está dibujado a un nivel demencial por uno de los mejores autores que tiene hoy la historieta argentina. Me imagino que este libro (que nunca circuló en librerías y comiquerías) hoy no debe ser fácil de conseguir, pero cualquier esfuerzo que hagas para obtenerlo se va a ver ampliamente recompensado cuando lo leas.
Nada más, por hoy. Sé que es poco, pero es lo que hay. Nos vemos el miércoles a las 22:30 en el canal de YouTube de Comiqueando en otra emisión en vivo de Agenda Abierta y el jueves a las 18 hs en la Universidad Nacional de San Martín, donde voy a estar conduciendo una charla con el maestro Horacio Altuna. Gracias y hasta pronto.
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1 comentario:
Andrés. El libro de Lautaro Fiszman se puede conseguir en algún lado?
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