viernes, 25 de septiembre de 2026
VIERNES DE VIAJES
Hoy se me juntaron para comentar dos libros que tienen que ver con lugares a los que me encanta viajar.
Empiezo con una antología de 2005, llamada RoadStrips y coordinada por Pete Friedrich. Se trata de una colección de historias cortas en las que distintos autores y autoras de Estados Unidos piensan en voz alta qué corno significa ser yanki, cómo les pega ser yanki, cómo se construye esa identidad en cada región del país, cómo muta cuando uno se muda de una ciudad a otra y demás. Es un tema muy amplio y vale mandar fruta, así que no siempre los resultados son de una profundidad conmovedora. Pero en general, el nivel de los trabajos es muy interesante y hay nombres de jerarquía como para decir "esto no puede faltar en mi biblioteca". Al igual que al segundo libro que voy a reseñar, a este le sobran carátulas, separadores y textos introductorios que tranquilamente podrían no estar, ya sea para darle más espacio a las historietas o para que el libro tenga menos páginas y salga más barato. Pero repasemos las historietas, que para eso vinimos.
Abre el juego Jessica Abel, con dos paginitas muy bien dibujadas que son apenas un chiste largo. Al toque tenemos uno de los puntos más altos del libro: cuatro páginas gloriosas del infalible Peter Kuper. Y ni bien se termina esa historieta, tenemos una de cinco páginas muy graciosa y muy aguda de Keith Knight, un autor más del palo del humor gráfico al que no tenía en el radar pero me pareció un crack. La de Doug Allen, tranquilita, no se juega demasiado. De las dos páginas de John Porcellino no esperaba demasiado, porque -si bien me gusta su línea- siempre me resultó muy pecho frío, y esta vez no es la excepción. Friedrich, además de coordinar la antología, nos clava siete páginas de una historieta suya que no es ni una maravilla ni un bofe. Después viene C. Tyler, que dibuja bárbaro pero no tiene nada interesante para contar. Y al toque, diez páginas escritas y dibujadas por Matt Kindt, que n 2005 no era ni en pedo tan buen dibujante como ahora, pero igual narra tan bien que te hipnotiza y la rompe toda. Pat Redding aporta unas páginas espantosas, incomprensibles e ilegibles, pero enseguida llega otro grosso: Terry LaBan, con tres páginas sumamente disfrutables.
Phoebe Gloeckner presenta un bizarro experimento visual, en un estilo basado en fotos que no me resultó para nada atractivo. Por suerte son dos paginitas, nomás, y al toque tenemos a Martin Cendrera, un dibujante bastante limitado, pero con muy buenas ideas y muy buena narrativa. El gran Gilbert Hernandez aporta otra joyita de dos páginas, y después tenemos a otra prócer del indie ochentoso, Roberta Gregory, que se zarpa con la cantidad de texto pero dibuja inusualmente bien. Una grata sorpresa fue Lloyd Dangle, autor al que no conocía, que me impactó con cuatro páginas demoledoras, sin dudas las más jugadas a la hora de meterse con la política de EEUU. Después tenemos diez páginas de una excelente historieta de Mary Fleener, también bastante política, y al toque llega Peter Bagge (por si faltaran referentes indiscutidos) con tres páginas geniales. Megan Kelso nos invita a reflexionar en tres páginas muy lindas, y después viene otro autor ignoto, el inglés Jeremy Eaton, con otro experimento fallido y aburrido. Para remar el bajón, tenemos otra gema fundamental: seis páginas inolvidables de ese monstruo sagrado que fue Richard Sala. Después le sigue Brian Biggs con dos páginas muy lindas, graciosas y bien dibujadas, y casi en el cierre, otra maravilla, esta vez obra de Rich Tomasso. El último autor es Mack White, que no entendió que le pedían una historieta y entregó un embole insostenible. Pero como dije arriba, el combo me resultó muy satisfactorio, con grandes momentos y unos cuantos autores de esos que merecen que les compremos cualquier garcha que hagan.
Venía pisteando como un campéon, leyendo historieta argentina editada en 2026, pero me encontré con un libro de 2025, que nunca reseñé en el blog porque lo había leído en digital. Tuve el ojete de que me lo regalaran en físico, lo volví a leer y acá está la reseña de La Historia del Rosario, una colección de muy breves relatos escritos por Rodolfo Santullo que tuvo al maestro Carlos Barocelli como coordinador, portadista y autor de las mejores páginas del libro. Los relatos están en orden cronológico, como para que podamos seguir la historia de la ciudad de Rosario desde su no tan exacta fundación hasta los tiempos del conflicto heavy metal entre unitarios y federales. Hay alguna que otra decisión rara, como la de dedicarle cuatro páginas a contarnos que Francisco de Frías fue cuatro veces alcalde de la ciudad y murió en la pobreza, pero en general, los momentos elegidos para contar en forma de historieta son atractivos y brindan jugo para que los dibujantes se luzcan. Los textos de Santullo alternan entre secuencias dialogadas y secuencias resueltas con narración en off, en tercera persona. En todos los casos se disfrutan más las secuencias en las que los personajes dialogan entre sí.
El nivel de los dibujantes es excelente, y me cuesta destacar a tres o cuatro. Ya nombré a Barocelli, pero también la rompen toda Nico Di Mattia, Diego Fiorucci, Gonzalo Ruggieri y Damián Couceiro. El resto no desentona para nada, no hay una sola página que tire el promedio para abajo. Ojalá pudiéramos tener en la biblioteca la historia de todas las grandes ciudades de Argentina contada en forma de historietas por semejante seleccionado de autores. Me quedó una reflexión con tintes irónicos, que tiene que ver con lo generosa que fue y es Rosario en materia de dibujantes de comics (y humoristas gráficos), en contraste con la probablemente nula cantidad de guionistas relevantes surgidos de esa ciudad. El hecho de que para este proyecto hayan convocado a un guionista uruguayo seguro tiene que ver con la jerarquía y el profesionalismo de Santullo, con su fértil colaboración con Barocelli, y tal vez -digo yo, no sé- con el dato fáctico de que pensamos en guionistas de una cierta trayectoria oriundos de Rosario y no se nos ocurre ninguno. Si me estoy olvidando de alguno que sea capo, y que tendría que haber estado sí o sí en la antología, por favor menciónenlo en los comentarios.
Y hasta acá llegamos, por hoy. Nos vemos el miércoles a las 22:30 en el canal de YouTube de Comiqueando para compartir una nueva emisión en vivo de Agenda Abierta. Por ahí antes del miércoles hay más reseñas acá en el blog, pero no quiero prometer nada porque estoy a mil con varios temas. Gracias, buen finde y hasta pronto.
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1 comentario:
Gastón Flores es guionista de Rosario. Publicó Legado de Sombras, Los Prodigios, Tekton y la antología Avalancha con reconocidos dibujantes. Además es un apasionado de la historia de Rosario y de su arquitectura. Además da clase de guión en la escuela de dibujo del mismo Barocelli 🤷🏻
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