el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 26 de julio de 2024

VENGO EMBALADO

En realidad, el hecho de que tengamos entradas en el blog tres días seguidos es fruto de un montón de casualidades... pero bueno, disfrutémoslas. Completé The Wretch! Ya había reseñado el Vol.1 (03/09/20) y el Vol.3 (30/09/22) pero me faltaba el Vol.2, que era la figurita difícil. Con un orto inconmensurable lo encontré en una comiquería... ¡de Bélgica! y lo leí muy rápido, porque -como ya vimos en las reseñas de los tomos anteriores- Phil Hester suele optar por una narrativa bastante descomprimida, con una notable proliferación de las secuencias mudas. Lo cual casi es una pena, porque cuando se juega a narrar con bloques de texto más extensos, despliega una prosa realmente cautivante, de alto vuelo, con poco o nada que envidiarle a la de los guionistas más capos en este rubro. Este tomo incluye ocho historias autoconclusivas de este enigmático personaje (que no habla, y del que no sabemos prácticamente nada) y hay cinco realmente brillantes. La primera, "Rain Babies", está perfectamente escrita y dibujada, con una estructura de dos narraciones en paralelo que a otro autor podría resultarle incómoda. Pero -una vez más- Hester saca a relucir su chapa de narrador infalible y nos regala 13 páginas gloriosas. Por el ritmo, y la gracia que tienen los diálogos y el carisma de los personajes secundarios, también hay que destacar "Devilrock!", escrita por Jason Caskey, 13 páginas a pura diversión y heavy metal satánico. La tercera gema en la corona de Hester es "The Sun", un relato tenso, perturbador, jodido como enema de chimichurri, que juega con las pesadillas de una nena y sus vínculos familiares. Acá hay secuencias que le habría gustado dibujar a Alberto Breccia o a Alex Toth. "Happy Birthday" es la enésima historia de un pacto faustiano, esta vez entre el Diablo y un tipo que cumple 30 años, tiene un trabajo mediocre, una vida aburrida y una hijita con síndrome de Down. Son 19 páginas exquisitas, repletas de emoción. Y tan importante es "Happy Birthday" que, por primera vez en la historia de The Wretch, Hester va a tomar un elemento de esta historia y a darle importancia en una posterior, la magnífica "The Wailing Woman", la más extensa (28 páginas) y probablemente la mejor del tomo. Acá hay otro argumento tremendamente perturbador, más bloques de texto brillantes, más secuencias mudas de altísimo impacto, más momentos emotivos y una resolución a la altura de las colosales expectativas que genera el desarrollo. Entre el terror, el misterio y los superhéroes, con algún toque de comedia y un clima extraño en el que no desentona ningún tipo de freak, The Wretch deslumbra a cualquiera que se deje seducir por una buena historieta. En el prólogo, Hester no para de nombrar al maestro Bernie Kriegstein como la principal influencia a la hora de plasmar estos relatos... pero yo veo también la sombra de Will Eisner, muy presente en estas páginas. Esta es una de esas rarezas que uno se pregunta por qué carajo no es infinitamente más conocida, cómo no se la considera una Obra Maestra, cómo quedó muy relegada por otras obras del propio Hester que difícilmente sean mejores... Por suerte existen espacios como este, donde uno puede recomendarle a un montón de gente que busque este material, que lo tenga en cuenta, que lo consuma en el soporte que pueda y, si es gente que se dedica a la historieta, que aprenda de estas cátedras que dictó Phil Hester a principios de este milenio, que son realmente magistrales.
Uno de los motivos por los que se acumulan las reseñas es que el Vol.15 de Nosotros Somos los Muertos tiene muy pocas historietas. Max y Pere Joan hicieron público el hecho de que este número era el último y eso hizo que una verdadera horda de autores y autoras quisieran participar. Así es como, a pesar de tener más páginas que los números anteriores, este número se compone básicamente de aportes muy cortitos de decenas de colaboradores, que entregan o bien ilustraciones, o bien historietas de una página. La lista de nombres es demoledora. Están (entre otros) Miguel Gallardo, Samuel Casal, Aleksandar Zograf, Manuel Fontdevila, Miguel Brieva, Juan Berrio, Linhart, Lorenzo Gómez, la dupla Santiago García-Pepo Pérez, Luis Bustos, Javier Olivares, Kati Kovács, Martin Tom Dieck, Lola Lorente, Bartolomé Seguí, Micharmut, Paco Alcázar, Keko, Peter Kuper, Sonia Pulido, y los propios Max y Pere Joan. Pero son todas colaboraciones testimoniales. Historietas grosas, propiamente dichas, en este último NSLM hay pocas, pero muy buenas. Álex Fito la rompe toda en una historieta de siete páginas del Raspa Kids Club, hay una de dos páginas bastante copada de Tamayo, una de dos páginas absolutamente genial e imprescindible de Pep Brocal, y una de seis páginas del ídolo alemán Hendrik Dorgathen, con un guion que -sin estar a la altura sublime del dibujo- se la banca decorosamente. Si querés más, hay que ir a buscar solidez argumental, consistencia narrativa y virtuosismo literario en historietas de una sola página, resueltas a veces a los santos pedos por dibujantes muy notables, pero que claramente no están preparados para contar algo memorable en un espacio tan reducido. Así es como esta despedida de NSLM funciona casi como un catálogo de dibujante e ilustradores que se lucían en el palo alternativo europeo allá por 2007. Por eso la reseña queda un toque corta, no hay tanto para comentar, más allá del gran nivel de firmas que participan en esta última entrega de la última antología experimental producida en algún país de habla hispana. Nada más, por hoy. Ni bien tenga más material leído, nos reencontramos con nuevas reseñas, acá en el blog.

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