el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 28 de diciembre de 2020

WONDER WOMAN 1984

¡Qué añito, DC! Muchísimas revistas canceladas, una cantidad brutal de empleados echados a la calle y dos películas, una más horrible que la otra. Wonder Woman 1984 es un flagelo, un castigo de más de 150 minutos que sólo un masoquista se puede infligir a sí mismo. La primera película de la franquicia, la de 2017, estaba un poco floja de papeles, pero en el contexto de lo que había estrenado DC en 2016 la recibimos como un prodigio, como un regalo de la providencia. Esta, que llega después de otro largometraje tirando a bochornoso y muchos meses sin estrenos a causa de la pandemia, no tiene méritos para generar ningún tipo de entusiasmo, ni entre los más desesperados. La directora Patty Jenkins nos regala una secuencia de apertura espectacular, una segunda secuencia simpática, una muy buena escenita entre los créditos y todo el resto del metraje es un verdadero calvario. Me aburrí muchísimo, como hacía mucho que no me aburría viendo cine. Todo el tiempo se me hizo obvio lo que iba a pasar y todo el tiempo me vi venir cosas absurdas y patéticas, que efectivamente sucedieron. Pedro Pascal, el actor que interpreta a Maxwell Lord, al principio me cayó bien. Me pareció que darle a Lord ese filo histriónico, un poco exagerado, era coherente con cómo me imaginaba al personaje actuando en los comics de la Justice League. Pero con el correr de los minutos, Pascal se me fue haciendo cada vez más insufrible, más sobreactuado, más caricaturesco. Para el final ya me daba vergüenza ajena, ya era una especie de bufón lamentable que hundía cada escena bajo el peso de su propia ridiculez, tipo Richard Pryor en la tercera película de Superman. Y el tema del hijito, era obvio para dónde iba a disparar, desde la primera escena en la que lo muestran. La actuación de Kristen Wiig, la chica que interpreta a Barbara Minerva, también va de mayor a menor. Me pareció copada cuando hace de nerd, insegura y torpe al estilo Clark Kent, y después, cuando el guion la lleva por otra senda (no quiero spoilear, pero supongo que todos saben en qué se puede convertir un personaje que se llama Barbara Minerva), pobre mina no pega una. Su función en la trama se empieza a diluir hasta desaparecer sin pena ni gloria en un tercer acto mucho más ilógico y titubeante que el de la primera peli de Wonder Woman. A Chris Pine lo vi mejor que en la peli del 2017, más suelto en las escenas de comedia, siempre dentro del acotado margen que le otorga un personaje tan chato como Steve Trevor. Y por suerte Gal Gadot mantiene intacto su encanto y su carisma. Lástima el guion, que es malísimo. Toda la parte en la que viajan a Egipto no tiene razón de ser, te la podés saltear tranquilamente, porque la historia no avanza un milímetro. La escena de los fuegos artificiales, también, totalmente al pedo. Y uno entiende que el conflicto sea una boludez, y que al villano le puede ganar cualquiera de mis tías setentonas mientras miran la novela de la tarde, pero igual no tiene lógica que Diana, en vez de mandarse con todo a tratar de frenarlo, pierda tiempo en el medio de una crisis perfeccionando sus técnicas de vuelo. Eso lo podría hacer después de derrotar al villano. ¿Tiene sentido que la peli esté ambientada en 1984? Muy poco. Apenas sirve para mostrar la escalada demencial de rusos y yankis en materia de ojivas nucleares. Ni siquiera aprovechan lo más lindo que tenía 1984, que era la música. Según los créditos finales, en la peli suenan hits como Rio (de Duran Duran) y Cars (de Gary Numan). Yo ni me di cuenta, y eso que presté atención. Guiños comiqueros, detecté tres copados: el jet invisible, la armadura dorada que inventó Alex Ross y la aparición en un rol chiquito de Simon Stagg, el suegro de Metamorpho. Pero no alcanza para salvar del papelón a esta secuela. Lo único realmente notable es el cariño que tienen Gadot, Jenkins y los guionistas (entre los que está Geoff Johns) por Wonder Woman, cómo se esfuerzan todo el tiempo para convencerte de que esta mina, además de hermosa y poderosa, es noble, valiente, responsable, compasiva, con una integridad a prueba de balas. Pero la aventura en sí, me resultó catastrófica. Voy a tener que leer críticas excelentes para animarme a mirar una tercera película de Wonder Woman a cargo de esta misma gente… Ah, y estoy leyendo un comic. Es largo, ténganme paciencia. Ni bien lo termine, sale reseña. Gracias y nos reencontramos pronto, acá en el blog.

11 comentarios:

Iñaki dijo...

Totalmente, Andrés. Una garompa infumable e innecesaria.

Siguen haciendo películas que nos hacen extrañar al cine.

EL BICHO dijo...

Otro guiño que se te paso es que en Egipto van a Bialya, tendrian que haberlo puesto a Rumaan Harjavti, y tiran unas referencias que pueden sentar base al conflicto con Black Adam

Andrés Accorsi dijo...

Ah, no, no me digas que nombran a Bialya y yo no me avivé... Me debo haber quedado dormido...

Blopa dijo...

El árabe dueño del petróleo desea que la dinastía de Bialya recupere su esplendor, de ahí lo de la muralla que surge de la nada. Yo noté lo mismo que en Aquaman: al privilegiar las secuencias de acción para abusar del CGI el guion tiene más agujeros que Rucci. Ej: ¿cómo pasan del jet invisible a un taxi en Egipto? En Aquaman pasaban del medio del desierto del Sahara en una ciudad milenaria enterrada que no aparece en ningún mapa a Sicilia donde los lleva una camioneta de onda (?). Al menos Aquaman tenía un guion básico y evidente pero que funciona. La historia acá ¿cuál es? ¿La piedra que cumple deseos pero con un precio? ¿Por qué Minerva se convierte en un felino en vez de...no sé, un águila, un reptil? ¿En qué momento WW tiene tiempo de agarrar la armadura, transportarla, ponérsela? Otra cosa: es una película completamente vainilla, todos blancos, bajada de feminismo fast food, cero diversidad (y bien que estuvieron promocionándola con el arcoiris de fondo como si fuera un manifiesto LGBTQ).Creo que solo queda esperar SS 2 para reírse un poco, y después enterrar a este muerto que es DC antes que se convierta en zombie ¡Abrazo!

Javier González dijo...

No soy muy de comprar cómics de WW , sinó de leerla en eventos , entre el bulto . La pregunta es : Es TAN boluda la manera en que el jet se hace invisible? Así nomás " ah , mí viejo me enseñó como hacer invisibles las cosas , qué bolú ! Me había olvidado! " ??

Andrés Accorsi dijo...

En los comics hubo varias explicaciones distintas para el avión invisible. La mejor es la de John Byrne de los ´90.

Mau! dijo...

Uff que ganas de NO VERLA, sirve al menos para el publico infantil? Soy papá de dos nenas! imaginate, la esperan hace 2 años...!!!!

Andrés Accorsi dijo...

Sí, por ahí las nenas la disfrutan.

Unknown dijo...

el personaje de Cheetah, me parecio muy similar al de Catwoman en Batman returns: chica ñoña, infantil y torpe q se transforma en mujer sexy y felina. salvo que Burton le puso alma!

Jose Gregorio Bencomo Gomez dijo...

Unknown: Aparte, es el mismo arco basico del Riddler de Batman Forever y el Electro de Amazing Spider-Man 2.

Cloda Lache dijo...

Espere hasta el último minuto q se la jueguen y le rompa el cuello a Max, hubiera cerrado mucho más...