el blog de reseñas de Andrés Accorsi

lunes, 19 de octubre de 2026

LUNES DE BOLSILLO

Hoy tengo para reseñar dos libros cuyo tamaño permite transportarlos en los bolsillos de una campera o un sobretodo, de esos que este clima del ojete nos obliga a seguir usando en plena segunda quincena de Octubre.
Empiezo por un tomito autoeditado a principios de este año por Brian Janchez, que recopila tres historietas originalmente publicadas en su blog. La primera, Groussac (o La Bosse) es la que da título al libro y es la más extensa. La dejo para el final. Las historias cortas complementarias son una más limada que la otra. El propio Brian aparece como narrador, con un tono que parodia a un trabajo documental. Una involucra a dos razas de hombres-pingüino y la otra a una secuela apócrifa de El Eternauta, dos conceptos muy distintos entre sí, que le permiten al autor dibujar personajes y locaciones también muy disímiles, y muy alejadas de lo que vimos en la historieta más extensa. Groussac (o La Bosse) es un ejercicio de humor que va de lo bizarro a lo sutil, pasando por lo cruel y lo absurdo. Janchez toma elementos de la realidad (la vida de Paul Groussac, inmigrante francés que fuera director de la Biblioteca Nacional) y los condimenta con situaciones y personajes fruto de su propia creatividad, como para distorsionar un poco los hechos y tensar los conflictos. Buena parte de los momentos más cómicos surgen de cómo el autor expone hechos reales, cómo subraya, cómo "editorializa" desde el texto y los dibujos cosas que efectivamente sucedieron en la realidad. No es fácil hacer humor con un debate por escrito entre figuras del pensamiento y la cultura, pero Janchez se las ingenia para sacarle un jugo divertido y original, y además complementa ese contrapunto con todo un costado menos público de la vida de Groussac, que le abre muchas posibilidades más, tanto dramáticas como humorísticas. Creo que lo único que no me copó mucho del libro es que tiene pocas situaciones resueltas con narrativa secuencial. En general, lo que cuenta Brian está planteado y resuelto en los textos, mientras que los dibujos acompañan, a veces ilustran y a veces subrayan pedacitos del texto, pero no son imprescindibles para seguir la narración. Hay una excepción formidable en las primeras páginas de Groussac (o La Bosse), pero en general, es el texto el que se pone al hombro el peso del relato. El dibujo es sólido, basado en la síntesis (y aúm así, muy generoso en detalles) con un claroscuro potente, y con personajes delineados con una cierta impronta humorística, lo cual genera un contrapunto muy atractivo con las historias que tienen un tono más serio... en la superficie. Después, la lectura te lleva a deducir que no, que ese tono pseudo-serio está puesto ahí para generar humor de un modo menos obvio y más sutil. Janchez viene editando en libros sus historietas de modo bastante regular y este año ya acumuló unas cuantas publicaciones, así que volveremos a hablar de él en este espacio.
Otra vez Ivrea me sedujo con la fórmula de "tomo de historias autoconclusivas de un autor totalmente desconocido". Ahora, el rol de Juan Carlos Nadie lo interpreta Tetsuya Toyoda y el librito se titula (en Argentina) "Historias con Aroma de Café". ¿Qué es esto? ¿Mangas de gente que toma café? Más o menos. De alguna manera, a veces muy forzada, el café está presente en los 17 relatos breves que integran el librito. Algunos son comedias, otros son thrillers, algunos son dramas, otros tienen algún elemento de ciencia ficción, pero siempre por algún rinconcito se cuela una secuencia en la que se habla del café o se consume. Las historias no tienen personajes recurrentes, excepto dos (un tipo y una chica) que aparecen en la primera historia, en la última y en una del medio. El tipo (un chanta encantador) es uno de los personajes mejor logrados por Toyoda, el que tira los diálogos más atractivos, por lo menos en la traducción de Alina Pacheco, que está muy lograda de punta a punta del tomo. Como suele suceder en los tomos de historias cortas, hay algunas medio intrascendentes, algunas muy pavotas, otras sin conflictos interesantes... y también algunas realmente notables. "KIKI the Pixy" presenta una idea que cualquier otro mangaka te hubiese estirado el triple de páginas. "Hate to see you go" tiene un clima asfixiante y diálogos magníficos. "A altas horas de la noche" es totalmente disruptiva y atrapante. "Tanaka Book Café" también me causó mucha gracia y me hubiese gustado que durara el triple, para que Toyoda pudiera meter menos viñetas por página. Y "Lost in the flood", en apenas 10 páginas, conjura un clima zarpado, desarrolla un personaje interesantísimo y pega un par de giros argumentales que no te esperás ni ahí. En la faz gráfica, Tetsuya Toyoda no es un autor descollante, ni siquiera muy original, pero tiene la intención de ir en el sentido correcto. No es un clon berreta de los autores más populares de la Shonen Jump, sino que se enrola en una línea más tranqui, más cerca de un Jiro Taniguchi, o un Hiroaki Samura, por supuesto salvando enormes distancias. Creo que lo que más me gustó es el manejo de las tramas de grises, aplicadas con un criterio impecable. A nivel narrativo me encontré con un autor sobrio, sin saltos al vacío, que cuando tiene que manipular el ritmo de los relatos para lograr ciertos efectos, lo hace y le sale bien. Así que me voy contento, porque descubrí a un mangaka al que no conocía que me pareció muy interesante, y que me ofreció un abanico muy amplio de historias, entre las que encontré unas cuantas muy buenas. Nada más, por hoy. Gracias por el aguante y nos reencontramos pronto (lo más pronto posible) con nuevas reseñas acá en el blog.

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